Hallan en fosa clandestina a Ruth de 19 años y Oswaldo Antonio de 18, iban a cortar mangos en Guerrero

Fueron secuestrados mientras viajaban en motocicleta y posteriormente localizaron sus cuerpos en el paraje conocido como Las Antenas, en caminos de terracería que conectan Xalpatlahuac y Chautipa

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Ruth de 19 años y Oswaldo Antonio de 18 salieron a cortar frutas en la localidad de Xalpatláhuac, municipio de Tecoanapa, Guerrero pero fueron encontrados sin vida en un campamento del crimen organiuzado Foto: Redes sociales
Ruth de 19 años y Oswaldo Antonio de 18 salieron a cortar frutas en la localidad de Xalpatláhuac, municipio de Tecoanapa, Guerrero pero fueron encontrados sin vida en un campamento del crimen organiuzado Foto: Redes sociales

Una semana después de que dos jóvenes de la localidad de Xalpatlahuac fueran privados de la libertad, familiares hallaron sus cuerpos sin vida en una fosa clandestina a las afueras de la comunidad, en las inmediaciones de instalaciones usadas por el crimen organizado. El hecho se suma a la reciente desaparición de siete hombres en la región Norte de Guerrero, donde la violencia y la ausencia de respuesta oficial profundizan la incertidumbre para familiares de víctimas.

Encuentran sin vida a Ruth Valle y Oswaldo Antonio, desaparecidos en Tecoanapa

El domingo 19 de abril, familiares de Ruth Valle Cruz, de 19 años, y Oswaldo Antonio García, de 18, localizaron sus cuerpos en el paraje conocido como Las Antenas, cerca de campamentos improvisados de grupos criminales. La identificación ocurrió esa misma noche, tras una semana de búsqueda en caminos de terracería que conectan Xalpatlahuac y Chautipa. Ambos jóvenes fueron privados de la libertad el 12 de abril al desplazarse en motocicleta rumbo a una huerta de la zona.

Las condiciones en que fueron hallados los jóvenes dan cuenta del deterioro de seguridad en esta región de la Costa Chica, plagada por desapariciones, enfrentamientos e impunidad. Los cuerpos se encontraban en estado de descomposición. De acuerdo con familiares, ni el Servicio Médico Forense ni las autoridades estatales realizaron el levantamiento oficial de los cadáveres.

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A 24 horas del hallazgo, las autoridades encabezadas por la gobernadora Evelyn Salgado, la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) no habían desactivado las fichas de búsqueda ni emitido posicionamiento público sobre el caso.

Campamentos criminales y hallazgo en zona de conflicto

El lugar donde familiares localizaron los cuerpos se encuentra a escasos 50 metros de un campamento clandestino. Elementos de la Policía Estatal y del Ejército aseguraron ese campamento el mismo domingo antes del hallazgo, localizando armas, drogas, indumentaria táctica y evidencia de actividad criminal en al menos tres sitios similares en la zona.

Las instalaciones, levantadas con ramas y bolsas de plástico, contenían chalecos tácticos, cargadores, cartuchos y otros objetos asociados a células armadas. No se reportaron detenciones.

Vecinos y familiares de las víctimas iniciaron rastreos en el área tras el aseguramiento de los campamentos, avanzando por horas entre caminos rurales y sembradíos antes de dar con la fosa. El procedimiento de recuperación de los restos quedó en manos de los propios familiares; hasta el cierre de esta nota, la intervención oficial seguía pendiente.

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Más desapariciones en la región: siete hombres sin localizar en Atenango del Río

En paralelo al hallazgo de los jóvenes en Tecoanapa, otra desaparición colectiva sacude el estado. Siete hombres de tres familias desaparecieron la tarde del sábado 18 de abril en el municipio de Atenango del Río, cuando regresaban a sus domicilios tras la jornada de trabajo. Las víctimas salieron a las 17:30 y no volvieron.

Entre los desaparecidos se encuentran los hermanos Mario y Asunción Bello Escamilla —de 54 y 41 años— y los hijos de uno de ellos: Diego y Valente Bello Agustín, de 19 y 18 años. También faltan Sebastián Riquelme, Heriberto y Cristobal Pineda. Las familias presentaron denuncias ante la FGE, que emitió las fichas de búsqueda correspondientes.

La exigencia de los familiares hacia las autoridades estatales y federales es que empleen todos los recursos disponibles para la búsqueda y localización con vida de sus seres queridos. La zona permanece bajo clima de violencia, mientras crecen los reportes de desapariciones y la afectación a comunidades enteras.

Familiares asumen tareas de búsqueda y denuncian omisión institucional

El patrón que se repite en ambos casos es la participación directa de familiares y vecinos en las búsquedas ante la falta de respuesta oportuna de las autoridades. En el caso de Ruth Valle Cruz y Oswaldo Antonio García, la no actuación del personal pericial y forense refuerza la percepción de abandono institucional en el acceso a la justicia y el derecho a recibir trato digno a sus víctimas.

En las comunidades de la Costa Chica y la región Norte de Guerrero, organizaciones civiles y familiares han reclamado mayor coordinación, recursos y presencia estatal para frenar la escalada de desapariciones.

En la zona operan células narco de Los Ardillos.

  • Hallan los cuerpos de Ruth Valle Cruz y Oswaldo Antonio García en una fosa cerca de campamentos del crimen organizado en Xalpatlahuac, tras una semana desaparecidos.
  • Siete hombres, miembros de tres familias de Atenango del Río, desaparecen el 18 de abril; hasta ahora siguen sin ser localizados ni se conocen avances en su búsqueda.
  • La actuación de familiares en tareas de rastreo y levantamiento de cuerpos evidencia la omisión y lenta respuesta de autoridades estatales y forenses.