Gotas contra la ceguera: avanza investigación de la UNAM, ofrece esperanza a pacientes con diabetes

Tratamiento no invasivo basado en vasoinhibina que podría revolucionar la atención de la retinopatía diabética

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ARCHIVO - Una retinopatía sin tratamiento médico puede llevar a la ceguera. Foto: Rolf Vennenbernd/dpa/Illustration
ARCHIVO - Una retinopatía sin tratamiento médico puede llevar a la ceguera. Foto: Rolf Vennenbernd/dpa/Illustration

Un equipo científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) trabaja en el desarrollo de unas gotas oftálmicas innovadoras para tratar la retinopatía diabética, una de las complicaciones más graves de la diabetes mellitus y principal causa de pérdida de visión en adultos jóvenes y en edad laboral.

La investigación, encabezada por el académico Juan Pablo Robles en el Instituto de Neurobiología (INB), se basa en la vasoinhibina, una molécula natural del cuerpo humano con propiedades clave para regular el crecimiento de los vasos sanguíneos.

El objetivo es crear un tratamiento accesible y no invasivo que sustituya o complemente las terapias actuales, que suelen ser costosas, invasivas y de eficacia limitada.

Actualmente, los pacientes con retinopatía diabética deben someterse a inyecciones intraoculares repetidas para frenar el avance de la enfermedad. Estos procedimientos, además de incómodos, no siempre logran detener el deterioro visual.

gotas oftálmicas retinopatía diabética INB UNAM avance (Foto: INB)
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En este contexto, el desarrollo de gotas oftálmicas representa una alternativa prometedora que podría mejorar significativamente la calidad de vida de millones de personas.

La retinopatía diabética es una enfermedad crónica y progresiva que daña la retina, el tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo. En México, afecta a millones de personas y genera un fuerte impacto social y económico, tanto para los pacientes como para el sistema de salud.

Desde hace más de tres décadas, el Laboratorio de Endocrinología Molecular del INB, ubicado en Juriquilla, Querétaro y liderado por la científica Carmen Clapp, ha estudiado el papel de la vasoinhibina en la regulación de los vasos sanguíneos. Aunque estos son esenciales para transportar oxígeno y nutrientes, su crecimiento descontrolado puede contribuir al desarrollo de enfermedades como la retinopatía diabética, la degeneración macular e incluso algunos tipos de cáncer.

Faltan estudios en humanos y pruebas clínicas

Una adulta mayor e una revisión médica ocular
La retinopatía diabética es una enfermedad crónica y progresiva que daña la retina | Foto: Gobierno del Perú

Uno de los principales desafíos para convertir la vasoinhibina en un medicamento era su tamaño y complejidad. Sin embargo, el equipo logró un avance clave al identificar que su actividad biológica se concentra en solo tres de sus 123 aminoácidos. Este hallazgo permitió diseñar una molécula más pequeña y funcional, facilitando su formulación en gotas oftálmicas.

De acuerdo con Robles, esta nueva molécula tiene la capacidad de bloquear la angiogénesis, es decir, el crecimiento anormal de vasos sanguíneos provocado por el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), uno de los principales objetivos de las terapias actuales. Además, a diferencia de otros tratamientos, también inhibe otras moléculas relacionadas con este proceso, lo que podría convertirla en una opción más integral y efectiva.

El desarrollo se encuentra actualmente en fase preclínica, por lo que aún faltan estudios en humanos y pruebas clínicas antes de que el tratamiento pueda llegar al mercado. Aun así, los resultados preliminares han sido alentadores y refuerzan el potencial terapéutico de esta innovación.

A principios de este año, el equipo publicó sus hallazgos en la revista científica Journal of Biological Chemistry, con Magdalena Zamora como primera autora. El artículo recibió un reconocimiento especial por parte de los editores debido a su relevancia e impacto en el campo biomédico.

Este proyecto representa un ejemplo destacado de innovación traslacional en México, al transformar conocimientos básicos en aplicaciones clínicas con potencial global. Para los investigadores, se trata de una muestra clara de que el país puede generar avances de alto nivel en biomedicina, sustentados en ciencia sólida y desarrollados en instituciones públicas.

De concretarse, este tratamiento podría marcar un antes y un después en la lucha contra la ceguera asociada a la diabetes, ofreciendo una alternativa más accesible, efectiva y menos invasiva para millones de pacientes en México y el mundo.