¿Por qué es histórico el regreso del lobo mexicano a Durango? Esto dicen las autoridades

La caza del lobo mexicano causó un grave desequilibrio ambiental al eliminar un depredador clave y modificar el ecosistema regional

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(Crédito: Semanart)
(Crédito: Semanart)

Durante las décadas de 1950 y 1960, el sector ganadero, con el respaldo gubernamental de México y Estados Unidos, realizaron campañas de exterminio contra el lobo mexicano o Canis lupus baileyi (por su nombre científico) bajo el argumento de ser una fuente de rabia, lo que representaba una amenaza para el ganado local.

Este exterminio provocó un desequilibrio ambiental regional, pues este animal era un depredador tope, es decir, que se encuentra arriba de la cadena alimentaria y ayuda a balancear la población de otros animales y con esto, regula el equilibrio del ecosistema que habitan.

Tras la caza masiva, ambas naciones aceptaron el desequilibrio ambiental e iniciaron con el rescate, donde solo se pudieron resguardar siete ejemplares del lobo mexicano para promover su reproducción.

Cincuenta años sin lobo mexicano en territorio nacional

Instituciones académicas, como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Autónoma de México (UNAM), así como dependencias gubernamentales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semanart), entre otras, trabajaron durante cinco décadas en el Programa Binacional para la Recuperación del Lobo Mexicano.

El objetivo de esta iniciativa es establecer una población viable y autosustentable de la especie, asegurando la conservación genética y la reintroducción en su hábitat natural, en la Sierra Madre Occidental en Durango.

El pasado 14 de marzo, en Tarahumar y sus Bajíos, se liberó un grupo de lobos conformado por una pareja adulta de seis años y sus dos crías hembras de dos años de edad, provenientes del Refugio Nacional de Vida Silvestre de Sevilleta, en Nuevo México.

(Foto: Semarnat)
(Foto: Semarnat)

A casi un mes de diferencia, el 10 de abril uatro lobos —un macho llamado Jhon, una hembra de nombre Miranda y sus dos crías, Elías y Chuy— fueron liberados en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes, en Durango, tras un periodo de adaptación en la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar. Su llegada, registrada el 25 de marzo, fue antecedida por un seguimiento estricto en un recinto especial, donde especialistas evaluaron de cerca la dinámica familiar y la respuesta de los animales al entorno.

La decisión que hizo posible este regreso fue tomada por la Asamblea de la comunidad de El Tarahumar, cuyos integrantes aprobaron por unanimidad el proyecto. Esta aprobación abrió la puerta para que el Programa Binacional de Conservación México-Estados Unidos avanzara con la reintroducción de la especie, bajo la supervisión de la Semarnat.

El impacto ecológico y la relevancia regional

Con este hecho, Durango se convierte en el segundo estado mexicano donde se implementa la reintroducción del lobo mexicano en vida silvestre. La acción representa la restauración de una especie clave para el bosque templado, ya que contribuye a controlar las poblaciones de herbívoros y facilita el equilibrio ecológico.

(Foto: Semarnat)
(Foto: Semarnat)

La reintroducción del lobo mexicano en la Sierra Madre Occidental responde a la necesidad de recuperar funciones ecológicas perdidas tras 50 años de ausencia. Los expertos de la Semarnat recalcan que la presencia del depredador ayuda a regular el ecosistema y a restaurar procesos naturales esenciales para la salud de los bosques.

La manada liberada se suma a los ejemplares translocados el 14 de marzo al mismo sitio, que permanecen bajo un monitoreo especializado. Así, la estrategia conjunta busca consolidar una población autosustentable que asegure la permanencia del lobo mexicano a largo plazo en la región.