Lluvias atípicas en CDMX: cuáles son los riesgos para la población

El crecimiento urbano y el cambio climático en Ciudad de México dificultan mantener calles transitables y viviendas seguras frente a lluvias intensas que superan la capacidad del sistema de drenaje

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Las lluvias atípicas en Ciudad de México superan marcas históricas y activan alertas inéditas, afectando a millones de habitantes en zonas críticas. (REUTERS/Henry Romero)
Las lluvias atípicas en Ciudad de México superan marcas históricas y activan alertas inéditas, afectando a millones de habitantes en zonas críticas. (REUTERS/Henry Romero)

Las lluvias atípicas en Ciudad de México modifican los patrones de riesgo para millones de habitantes. En semanas recientes, la capital ha enfrentado precipitaciones fuera de temporada, con volúmenes que superan promedios históricos y afectan servicios, provocan inundaciones y activan alertas en dependencias como Protección Civil y el Metro.

Alcaldías como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón registran los mayores anegamientos, con miles de personas afectadas en vivienda, cortes de energía y complicaciones graves en movilidad.

El Servicio Meteorológico Nacional y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil documentan que la precipitación acumulada en los últimos meses rebasa los niveles habituales, lo que obliga a activar alertas inéditas, como la “púrpura”.

El año 2025 registró un aumento de 71% en alertas rojas, con lluvias que superan los 50 milímetros en periodos cortos, cifra por encima de la capacidad del sistema de drenaje capitalino.

Lluvias fuera de temporada y patrones meteorológicos alterados

Las lluvias recientes en la CDMX ocurren fuera del periodo habitual, con características de intensidad y frecuencia inesperadas.

El Atlas de Riesgos de la ciudad identifica más de 325 puntos críticos de inundación, principalmente en zonas bajas o con drenaje insuficiente. Estas precipitaciones, de corta duración y alta intensidad, generan inundaciones súbitas fuera de las previsiones tradicionales de los sistemas pluviales y de drenaje.

Las precipitaciones de corta duración y alta intensidad generan inundaciones súbitas fuera de las previsiones tradicionales de los sistemas pluviales y de drenaje. (REUTERS/Henry Romero)
Las precipitaciones de corta duración y alta intensidad generan inundaciones súbitas fuera de las previsiones tradicionales de los sistemas pluviales y de drenaje. (REUTERS/Henry Romero)

Investigadores de la UNAM advierten que el avance de la urbanización y la pérdida de áreas verdes limitan la capacidad de infiltración, lo que lleva a una mayor acumulación superficial y dificulta el manejo del agua de lluvia. El hundimiento diferencial del subsuelo y los cambios en el clima contribuyen a que estos eventos sean cada vez más frecuentes y graves.

Principales riesgos para la población de la CDMX

Las lluvias atípicas representan riesgos críticos por su capacidad de generar inundaciones rápidas, desbordamientos de drenaje, colapsos en vialidades —incluido el Metro— y daños a la infraestructura eléctrica y de servicios básicos.

Se incrementa la exposición a enfermedades, la caída de árboles y el daño a viviendas, lo que deriva en accidentes, cierres de transporte y problemas de salud por contacto con aguas residuales.

Las inundaciones afectan avenidas y colonias, ingresando agua en más de 600 viviendas y ocasionando suspensión de servicios. En zonas irregulares o de menor nivel socioeconómico, la humedad deteriora estructuras y agrava la vulnerabilidad.

Además, la saturación del suelo y el viento aumentan la caída de árboles y postes, con riesgos para peatones y automovilistas.

Encharcamientos y afectaciones por lluvias en la Calzada Ignacio Zaragoza. Foto: X/@OVIALCDMX.
La acumulación de basura en coladeras causa el 50% de las inundaciones en temporada de lluvias, agravando la saturación del drenaje y los riesgos sanitarios. (Foto: X/@OVIALCDMX)

El Metro y otros sistemas de transporte reportan cierres y retrasos, mientras autobuses y taxis enfrentan calles anegadas, lo que complica el tránsito y eleva el riesgo de choques y varaduras.

Por otra parte, el desbordamiento del drenaje puede contaminar tanques de agua y elevar en 30% los casos de enfermedades gastrointestinales en zonas densas, según la Secretaría de Salud. También aumentan las infecciones cutáneas y respiratorias por moho y humedad.

Otros riesgos incluyen socavones, caídas en coladeras sin tapa y deslaves en barrancas, especialmente en Cuajimalpa y Álvaro Obregón.

Daños en infraestructura y servicios urbanos

Las lluvias intensas someten a presión a los servicios urbanos. El Sistema de Aguas de la Ciudad de México informa que el drenaje profundo opera a su máxima capacidad, pero persisten obstrucciones y desbordamientos frecuentes.

Entre los daños recurrentes destacan:

  • Fallas en el suministro de energía eléctrica, con cortes focalizados durante tormentas.
  • Semáforos fuera de servicio y cierre de cruces viales.
  • Rebote de aguas negras y caída de colectores pluviales.
  • Afectaciones en estaciones del Metro y pasos bajos, con suspensión de servicio o ingreso de agua a instalaciones.
Las fuertes lluvias dejaron inundaciones al oriente de la Ciudad de México la tarde y noche de este domingo 14 de septiembre. Foto: X/@SGIRPC_CDMX.
Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón registran los mayores anegamientos, con miles de afectados y complicaciones severas en servicios y movilidad. (Foto: X/@SGIRPC_CDMX)

La acumulación de basura en coladeras es causa directa de cerca del 50% de las inundaciones en temporada de lluvias, según el Sistema de Aguas. La saturación del drenaje y la inestabilidad del subsuelo pueden derivar en el colapso de sumideros y mayores riesgos sanitarios.

Recomendaciones de Protección Civil

La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil mantiene monitoreo constante sobre lluvias e inundaciones y emite recomendaciones básicas a la población:

  • Mantener coladeras limpias y libres de obstrucciones.
  • No tirar basura ni cascajo en la vía pública ni en barrancas.
  • Supervisar sumideros y reportar taponamientos.
  • Tener a la mano teléfonos de emergencia: 911 y Protección Civil local.
  • Evitar circular por calles inundadas o pasos a desnivel durante tormentas.
  • Resguardar documentos y objetos de valor ante cortes de energía.
  • Permanecer en casa o refugios habilitados hasta que el nivel del agua baje.
  • Vigilar grietas o hundimientos inusuales en viviendas y reportar cualquier anomalía a las autoridades.