Sismo de magnitud 4.2 a las 4:02 pm a 91 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas. El movimiento se hizo a una profundidad de 6.3 kilómetros.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) no se encarga de la operación de alertas sísmicas en México. El encargado de este sistema es el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), que administra el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) con el objetivo de advertir anticipadamente a varias ciudades cuando un sismo registrado puede ser lo suficientemente fuerte como para causar daños.
El SASMEX utiliza sensores en regiones de alta sismicidad ubicadas en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla y Oaxaca. Estos sensores permiten que, a los pocos segundos de detectarse un movimiento telúrico, se estime su magnitud y se envíen avisos por radio a urbes como Ciudad de México, Chilpancingo, Acapulco, Oaxaca, Morelos y Puebla, donde se difunde la alerta.

La actividad sísmica en México es constante debido a la ubicación del país sobre varias placas tectónicas.
El Servicio Sismológico Nacional informó sobre varios sismos registrados durante la madrugada del 30 de marzo de 2026 en distintas regiones del país. Todos los movimientos fueron de baja a moderada intensidad, sin reportes de daños graves o afectaciones a la población.
Los sismos se localizaron principalmente en los estados de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Colima y Veracruz. Las zonas con mayor actividad fueron la costa del Pacífico Sur y algunas regiones del sureste.
Las magnitudes de los sismos reportados oscilaron entre 2.2 y 3.9 en la escala de Richter, lo que indica temblores considerados como leves. El sismo más fuerte ocurrió al sureste de Crucecita, Oaxaca, con una magnitud de 3.9, seguido por otro de la misma magnitud al suroeste de Pinotepa Nacional, Oaxaca.
La profundidad de los sismos fue variable:

Estos sismos reflejan la actividad sísmica habitual en la región sur y sureste de México, zonas donde es común la ocurrencia de temblores debido a la interacción de placas tectónicas. La mayoría fueron de baja magnitud, por lo que sólo algunas personas pudieron llegar a percibirlos, sobre todo aquellas cercanas al epicentro.
Las autoridades invitan a la población a mantener la calma, seguir las indicaciones de Protección Civil y estar atentos a los comunicados oficiales. No se reportan daños ni heridos tras estos eventos.
México se ubica en una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo debido a su posición geográfica. El país se encuentra sobre cinco placas tectónicas principales: la Norteamericana, la del Pacífico, la de Cocos, la de Rivera y la del Caribe. La interacción entre estas placas genera una constante fricción y acumulación de energía, que al liberarse produce movimientos telúricos de diversas magnitudes.
La mayor parte de los sismos en México se originan en la costa del Pacífico, especialmente en los estados del sur y el centro, donde la Placa de Cocos subduce debajo de la Placa Norteamericana. Además de la subducción, existen fallas geológicas dentro del territorio mexicano que pueden producir sismos.
La actividad sísmica es monitoreada por el Servicio Sismológico Nacional, que mantiene vigilancia sobre las zonas de mayor riesgo y emite reportes para informar a la población sobre los movimientos detectados y las medidas de prevención recomendadas.




