Mamíferos, aves y tortugas entre las víctimas naturales del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México

El reciente acontecimiento ha puesto en relieve las posibles serias implicaciones ambientales que se traducen en daños irreversibles sobre algunas especies marinas que habitan en la zona

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Especies marinas del Golfo de México en alerta por derrame de hidrocarburos. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)
Especies marinas del Golfo de México en alerta por derrame de hidrocarburos. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

Tras el derrame de hidrocarburos registrado el pasado 2 de marzo en el Golfo de México, autoridades mexicanas han implementado acciones para contener y monitorear el impacto ambiental. Aunque el origen del vertido aún se encuentra bajo investigación, expertos en ecología y conservación alertan sobre las especies marinas que podrían resultar gravemente afectadas por este tipo de incidentes.

El Golfo de México alberga una gran diversidad de fauna, incluyendo peces, mamíferos marinos, aves y crustáceos. Entre las especies más vulnerables se encuentran los manatíes, que habitan en estuarios y zonas costeras de aguas cálidas, y que dependen de pastos marinos para su alimentación. La exposición al hidrocarburo puede dañar su piel y afectar su sistema respiratorio y digestivo, poniendo en riesgo su supervivencia.

Asimismo, varias especies de tortugas marinas, como la tortuga caguama, la tortuga laúd y la tortuga verde, que utilizan las playas del Golfo para anidar, corren riesgo. El contacto directo con petróleo puede afectar su desarrollo embrionario en los huevos, mientras que la ingestión de partículas contaminantes compromete la salud de los juveniles y adultos.

Habitantes de Veracruz y Tabasco han reportado avistamientos de animales afectados por el hidrocarburo. Foto: (Redes sociales)
Habitantes de Veracruz y Tabasco han reportado avistamientos de animales afectados por el hidrocarburo. Foto: (Redes sociales)

Entre los mamíferos marinos, los delfines y marsopas son altamente sensibles a la contaminación por hidrocarburos. La toxicidad del petróleo puede generar daños en sus órganos internos y piel, así como interferir con su sistema inmunológico. Además, el derrame afecta la disponibilidad de alimento, ya que las poblaciones de peces y crustáceos disminuyen o se contaminan, alterando la cadena alimenticia.

Las aves costeras y marinas, como pelícanos, fragatas, gaviotas y cormoranes, también están expuestas. El petróleo recubre sus plumas, comprometiendo la capacidad de volar, regular la temperatura y mantenerse impermeables. La ingestión accidental durante el acicalamiento puede causar intoxicación, debilitamiento e incluso la muerte.

Entre los peces y crustáceos que podrían resultar afectados se incluyen especies comerciales importantes, como camarones, jaibas, mojarra y pargo. La presencia de hidrocarburos en el agua altera la calidad del hábitat y puede generar mortalidad masiva, afectando tanto la biodiversidad como la pesca local, que es fuente de sustento para miles de familias en la región.

Derrame de petróleo Dos Bocas
Derrame de hidrocarburos en el Golfo de México pone en riesgo a especies marinas. Foto: (Archivo)

El impacto ambiental no solo se limita a la fauna; los ecosistemas costeros, incluyendo manglares, pastos marinos y arrecifes coralinos, también son vulnerables. Estos hábitats funcionan como áreas de cría y refugio para muchas especies, por lo que su contaminación puede tener efectos a largo plazo sobre la biodiversidad del Golfo de México.

Para mitigar los daños, la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos (Pemex) han instalado barreras de contención, mientras que drones y buzos monitorean la dispersión del hidrocarburo. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Mexicano del Petróleo y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada han modelado la expansión de la mancha, que se ha desplazado hacia Veracruz y Tabasco debido a corrientes y vientos.

El derrame de hidrocarburos en el Golfo de México pone en riesgo a numerosas especies animales y ecosistemas marinos. La coordinación entre autoridades y expertos es crucial para minimizar los efectos de esta contaminación y proteger la biodiversidad única de esta región.