
Durante años, los ataques cibernéticos se concentraron en bancos, corporaciones y entidades gubernamentales. Sin embargo, el foco ha cambiado. Hoy, los llamados family offices —estructuras privadas que administran el patrimonio de familias de alto poder adquisitivo— se han convertido en blancos estratégicos.
Estas oficinas concentran enormes volúmenes de dinero e información confidencial, pero suelen operar con equipos reducidos y controles menos estrictos que los de las instituciones financieras tradicionales.
PUBLICIDAD
De acuerdo con especialistas de Baker McKenzie, este tipo de oficinas enfrenta una paradoja: concentran riqueza e información altamente sensible, pero muchas veces carecen de controles tecnológicos robustos y protocolos estrictos de seguridad.
Esta combinación —alto valor económico y menor sofisticación en ciberseguridad— resulta especialmente atractiva para los ciberdelincuentes, quienes buscan maximizar el impacto de sus ataques con menor resistencia.

Un ecosistema complejo que amplifica el riesgo
Los family offices no solo gestionan inversiones. También coordinan propiedades, fideicomisos, fundaciones, viajes, compras de activos de lujo y decisiones estratégicas. En muchos casos, los patrimonios están distribuidos en distintas jurisdicciones, lo que implica una red global de cuentas, asesores y operaciones.
PUBLICIDAD
Esta dispersión incrementa la huella digital y multiplica los puntos vulnerables. No se trata de proteger un solo sistema, sino un ecosistema completo de información y flujos financieros sensibles.
Además, la dinámica interna suele caracterizarse por altos niveles de confianza. Instrucciones de pago enviadas por mensajes informales, accesos amplios a datos críticos y procesos poco estructurados abren la puerta a fraudes sofisticados, como la suplantación de identidad o el uso de tecnologías avanzadas para engañar a empleados.
Cómo operan los ataques: del ransomware al engaño personalizado
Las amenazas más frecuentes incluyen ransomware —que bloquea sistemas a cambio de rescates—, fraude financiero, espionaje y extorsión. Sin embargo, uno de los métodos más efectivos sigue siendo la ingeniería social.
PUBLICIDAD
Los atacantes analizan rutinas, relaciones personales y movimientos financieros para diseñar ataques personalizados. Un correo electrónico falso, una llamada aparentemente legítima o incluso contenido manipulado pueden ser suficientes para autorizar transferencias millonarias.
El riesgo también se extiende a dispositivos conectados. Redes Wi-Fi vulnerables, sistemas en la nube mal configurados o incluso tecnologías domésticas inteligentes pueden convertirse en puertas de entrada para obtener información sensible o rastrear ubicaciones.

México: riqueza creciente y exposición al cibercrimen
En México, el fenómeno adquiere una dimensión particular. De acuerdo con estimaciones oficiales, el país cuenta con alrededor de 399 mil millonarios en dólares, lo que evidencia la existencia de una base sólida de grandes patrimonios que requieren estructuras especializadas de gestión.
PUBLICIDAD
Asimismo, reportes internacionales han señalado que México concentra una parte significativa de la riqueza de los multimillonarios en América Latina, con figuras como Carlos Slim Helú entre los principales exponentes.
A pesar de esta relevancia, los family offices en el país operan en un entorno opaco, sin un registro público claro ni regulación específica, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a amenazas digitales.
La advertencia de especialistas: un problema de gestión de riesgos
Especialistas como Hanspeter Misteli, Asociado en Impuestos y Gestión Patrimonial de Baker McKenzie Zurich, y Jacopo Crivellaro, Abogado consultor en Impuestos y Gestión Patrimonial de Baker McKenzie Dubai, advierten que la ciberseguridad en los family offices no puede abordarse como un tema exclusivamente tecnológico.
PUBLICIDAD
La protección efectiva requiere un enfoque integral que combine controles internos, capacitación del personal y protocolos claros de actuación.
Entre las medidas clave destacan la autenticación multifactor, la segregación de funciones en operaciones financieras, el uso de encriptación y la implementación de planes de respuesta ante incidentes.
El componente humano, señalan, sigue siendo el punto más vulnerable. Un error, una distracción o una práctica inadecuada pueden abrir la puerta a ataques con consecuencias millonarias.
En un entorno donde la riqueza, la tecnología y la vida privada están cada vez más interconectadas, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad estratégica para las grandes fortunas. En México, donde el peso de los patrimonios es significativo, blindar los family offices ya no es una opción, sino una necesidad urgente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Quién es Óscar “El Gato” García, el portero convocado por Rafa Márquez en la Selección Mexicana
La portería del Tri se renueva con la convocatoria de García

Qué pasó con el estado de salud de Layda Sansores, Gobierno de Campeche niega hospitalización por desvanecimiento
La administración de la gobernadora tachó de “falsa” la información que ha circulado en medios locales

Alejandro Armenta genera polémica por decir que enviar a una mujer a gobernar Esperanza “es un tema de riesgo”
El gobernador de Puebla respaldó la decisión del Congreso de designar hombres como alcaldes interinos en ocho municipios

Aspirantes perdedores de Morena olvidan la “unidad” y desairan un evento de Beatriz Mojica en Guerrero
La reciente designada coordinadora por la defensa de la transformación no descartó el diálogo para que todos sigan unidos en la entidad

Cuál es la mejor pantalla IMAX de CDMX para ver Resident Evil: Noche Cero, la película del icónico juego de Capcom
La cinta ya se estrenó en México y aquí puedes verla en el formato más grande que existe


