
Los hogares de menores ingresos en México han registrado avances en alimentación, acceso a internet y servicios básicos, pero estos progresos no han sido suficientes para garantizar un bienestar integral, de acuerdo con un estudio de la Universidad Iberoamericana.
La investigación, publicada en Frontiers in Public Health y elaborada por especialistas del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUDE), revela una paradoja del bienestar: mientras mejoran las condiciones materiales, persisten problemas estructurales como la falta de tiempo, el deterioro de la salud mental y el debilitamiento del tejido social.
Mejoran condiciones básicas, pero no el bienestar
El estudio documenta que en los últimos años ha habido avances significativos en los hogares con menos recursos, entre ellos:
- Mayor acceso a alimentos
- Incremento en la conectividad digital
- Más disponibilidad de servicios básicos como agua, electricidad y drenaje
Estos cambios reflejan el impacto de políticas públicas orientadas a reducir carencias materiales. Sin embargo, los investigadores advierten que tener más recursos no necesariamente se traduce en mejor calidad de vida.
La “pobreza de tiempo” limita la calidad de vida
Uno de los hallazgos centrales del análisis es la llamada “pobreza de tiempo”, causada por:
- Jornadas laborales extensas
- Traslados largos
- Trabajo doméstico y de cuidados no remunerado
Esta combinación reduce las posibilidades de descanso, convivencia y autocuidado, elementos clave para el bienestar.
Además, el estudio subraya que esta carga recae de forma desigual, especialmente en mujeres, quienes suelen combinar empleo remunerado con labores del hogar.
Salud mental: el rezago más persistente
A pesar de las mejoras materiales, los hogares de menores ingresos enfrentan afectaciones importantes en salud mental, entre ellas:
- Estrés
- Ansiedad
- Agotamiento
Estas condiciones están relacionadas con la presión económica y la sobrecarga de responsabilidades diarias, lo que evidencia que el bienestar va más allá del ingreso.
Tejido social debilitado y menos redes de apoyo
El estudio también advierte un deterioro en el tejido social, reflejado en:
- Menor participación comunitaria
- Disminución de la confianza interpersonal
- Reducción de redes de apoyo
La falta de tiempo y las condiciones laborales limitan la interacción social, debilitando mecanismos de apoyo que históricamente han ayudado a enfrentar crisis económicas.
Un llamado a redefinir el bienestar
Los especialistas concluyen que el bienestar debe entenderse de manera integral, incorporando factores como:
- Tiempo disponible
- Salud emocional
- Relaciones sociales
En este sentido, el estudio de la Ibero plantea la necesidad de que las políticas públicas no solo atiendan la pobreza material, sino también estas dimensiones invisibles que siguen reproduciendo la desigualdad en México.
Más Noticias
Ricardo Monreal aclara polémica por gobernador de Puebla que “mandó a asesinar a alguien”: llama “oportunista” al PAN
“Me gustaría que la derecha leyera”, lanzó el diputado de Morena, adelantando que le enviará un libro a Genoveva Huerta

Metro CDMX y Metrobús hoy 27 de marzo: se realizan maniobras para retirar el cuerpo de un perrito hallado en vías de la Línea 8 del Metro
Información y actualización del servicio de transporte público en la capital este viernes

Con Fidalgo y Quiñones: posible alineación de México para enfrentar a Portugal
Aguirre otorgaría confianza a figuras sobresalientes por su rendimiento europeo, buscando contrarrestar a las estrellas lusitanas

Estado del AICM EN VIVO: los vuelos cancelados y demorados de este 27 de marzo
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México reporta en tiempo real el estado de todos sus vuelos

Llaman a recolectar cabello para limpiar derrame de petróleo en el Golfo de México, ¿realmente funciona?
La iniciativa para recolectar cabello ha generado diversas interacciones en redes sociales



