Cártel de Sinaloa y CJNG, los principales proveedores de fentanilo en la frontera con EEUU, alerta especialista en seguridad

El tráfico de esta sustancia depende de precursores que ingresan por puertos del Pacífico y de la operación de laboratorios en Sinaloa, Durango, Michoacán y Jalisco

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EEUU designa al fentanilo como arma de destrucción masiva
Aunque no es la droga más consumida en el país vecino, este opioide concentra la mayoría de muertes por sobredosis. (Imagen: Jesús Avilés / Infobae México)

El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se mantienen como los principales proveedores de fentanilo hacia Estados Unidos, en un contexto marcado por el aumento de muertes por sobredosis asociadas a este opioide sintético.

Aunque el fentanilo no figura entre las drogas más consumidas, su impacto en la mortalidad lo ha colocado en el centro de la política antidrogas estadounidense. Datos de la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud 2024 indican que alrededor de 816 mil personas consumieron esta sustancia en ese país, una cifra considerablemente menor frente a los 64.2 millones que reportaron uso de mariguana o los 4.3 millones de cocaína.

Sin embargo, la proporción cambia al analizar las muertes por sobredosis. En 2023, Estados Unidos registró cerca de 105 mil fallecimientos por esta causa, de los cuales 79 mil estuvieron relacionados con opioides. Dentro de este grupo, el fentanilo concentró más de 72 mil casos, lo que equivale a casi siete de cada diez muertes.

El nivel de riesgo asociado a esta droga radica en su potencia. Cantidades mínimas, de apenas dos miligramos, pueden provocar una sobredosis. Esta característica, sumada a errores en la dosificación durante su fabricación o a su mezcla con otras sustancias, incrementa la probabilidad de desenlaces fatales.

México sostiene la cadena de producción

En este escenario, México ocupa un papel central en la cadena de producción. El país concentra tanto el cultivo de amapola —materia prima para opioides— como la elaboración de derivados sintéticos a partir de precursores químicos importados.

De acuerdo con un artículo —publicado esta mañana en Animal Político— del periodista especializado en seguridad, Víctor Manuel Sánchez Valdés, estos insumos, en su mayoría provenientes de Asia, ingresan a territorio nacional a través de puertos del Pacífico como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, además de otros puntos como Guaymas, Ensenada, Topolobampo, Mazatlán y Acapulco. La disponibilidad de estos químicos permite la operación de laboratorios clandestinos.

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El fentanilo no es la droga más consumida en EEUU, pero tiene un alto impacto en la mortalidad. (Imagen: SSP Colima)

Las instalaciones para la producción de drogas sintéticas se localizan principalmente en Sinaloa, Durango, Michoacán y Jalisco, entidades donde también se concentra la actividad de los principales grupos criminales involucrados en este mercado.

La amapola, materia prima de opioides

En paralelo, el cultivo de amapola se encuentra focalizado en 59 municipios de estados como Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, Durango y Sinaloa, lo que delimita las zonas clave para las acciones de erradicación y control territorial.

La combinación de estos factores —producción agrícola, acceso a precursores y capacidad de manufactura— ha permitido a organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el CJNG sostener el suministro de fentanilo hacia Estados Unidos.

El avance de esta droga ha llevado a que autoridades de ambos países enfoquen sus estrategias en tres frentes: destrucción de cultivos, control de insumos químicos y desmantelamiento de laboratorios. Estas acciones buscan reducir la disponibilidad de una sustancia que, pese a su menor presencia en el consumo general, concentra la mayor parte de las muertes por sobredosis.