Los errores que cometes al ir al gimnasio y que incrementa el riesgo de sufrir un infarto

Un calentamiento insuficiente, el olvido de señales del cuerpo o la deshidratación pueden transformar una rutina saludable en un posible peligro para la salud cardiovascular

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El exceso de entrenamiento en
El exceso de entrenamiento en el gimnasio sin la preparación adecuada incrementa el riesgo de infarto y sobrecarga al corazón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La práctica regular de ejercicio en el gimnasio contribuye al bienestar físico y mental, pero ciertos errores frecuentes durante el entrenamiento pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas cardíacos.

Desde la falta de preparación previa hasta la sobreexigencia, descuidar estos aspectos no solo compromete el rendimiento, sino que también expone a riesgos que pueden evitarse con hábitos adecuados y atención profesional.

Reconocer las prácticas que elevan la probabilidad de eventos cardiovasculares resulta fundamental para mantener una rutina segura y saludable.

El uso de una mala
El uso de una mala técnica al entrenar en el gimnasio incrementa la exigencia al corazón y la probabilidad de lesiones musculares.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los errores que se cometen al ir al ginmasio y que incrementan el riesgo de sufrir un infarto

De acuerdo con un información de MedlinePlus, los errores más comunes al ir al gimnasio, y que incrementan el riesgo de sufrir un infarto incluyen:

  1. Sobreexigirse o entrenar en exceso: Realizar ejercicios de alta intensidad sin preparación adecuada, levantar pesos excesivos o no respetar los límites del propio cuerpo puede provocar aumentos bruscos en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, sobrecargando el corazón y aumentando el riesgo de eventos cardiovasculares.
  2. Ignorar síntomas de alerta: No detenerse ante señales como dolor en el pecho, mareos, dificultad para respirar o palpitaciones puede derivar en consecuencias graves. Estos síntomas pueden indicar problemas cardíacos subyacentes y requieren atención inmediata.
  3. No realizar calentamiento ni enfriamiento: Saltarse el calentamiento previo y la vuelta a la calma al finalizar la rutina incrementa el riesgo de complicaciones cardiovasculares, ya que el corazón no se adapta gradualmente al esfuerzo ni regresa de forma segura a su estado basal.
  4. Deshidratación: No hidratarse adecuadamente reduce el volumen sanguíneo y fuerza al corazón a trabajar más, además de alterar el equilibrio de electrolitos, lo que puede causar arritmias y otros problemas cardíacos.
  5. Descuidar el descanso y la recuperación: No dar tiempo suficiente para que el cuerpo se recupere entre sesiones favorece la fatiga, disminuye el rendimiento y aumenta el riesgo de lesiones y problemas cardíacos.
  6. Ejecutar ejercicios con mala técnica: Utilizar posturas incorrectas o movimientos inadecuados puede generar un esfuerzo adicional para el corazón, además de aumentar el riesgo de lesiones musculares o articulares.
  7. Consumir estimulantes sin control: El uso excesivo de suplementos pre-entreno o bebidas energéticas con cafeína puede elevar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, incrementando el riesgo de infarto.
  8. No considerar enfermedades preexistentes: Personas con antecedentes de hipertensión, diabetes, tabaquismo o problemas cardiovasculares deben consultar a un médico antes de iniciar un programa de ejercicios, para ajustar la intensidad y evitar complicaciones.
  9. Entrenar en condiciones ambientales extremas: Hacer ejercicio en ambientes muy calurosos o húmedos exige más al sistema cardiovascular y puede llevar a deshidratación y colapso cardíaco.
El exceso de entrenamiento en
El exceso de entrenamiento en el gimnasio sin la preparación adecuada incrementa el riesgo de infarto y sobrecarga al corazón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La prevención implica iniciar la actividad física de forma progresiva, escuchar las señales del cuerpo, mantener una hidratación adecuada, priorizar la técnica y consultar a profesionales de la salud y del ejercicio físico antes de comenzar cualquier rutina, especialmente si existen factores de riesgo previos.