Esta es la fruta que favorece la regeneración del hígado de manera natural

La alimentación, la actividad física y el buen descanso son claves para el buen funcionamiento de este importante órgano

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Hígado. Foto: (iStock)
Hígado. Foto: (iStock)

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, ya que cumple funciones esenciales como la desintoxicación de sustancias, el metabolismo de grasas y azúcares, la producción de proteínas y el almacenamiento de vitaminas y minerales.

Gracias a su capacidad única de autorreparación, el hígado puede regenerarse cuando se le proporcionan condiciones adecuadas, entre ellas una alimentación saludable.

En este contexto, existen ciertas frutas pueden contribuir de manera natural al cuidado y regeneración hepática, entre las que destacan los arándanos.

Los arándanos son frutas pequeñas pero ricas en compuestos bioactivos, especialmente antioxidantes, como los flavonoides y las antocianinas, responsables de su característico color azul o morado.

Aunque esta fruta puede ser
Aunque esta fruta puede ser de ayuda, no sustituye tratamientos médicos específicos, y su uso debe ser complementario a otras acciones como una buena dieta y el ejercicio físico. (Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)

Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los principales factores que dañan las células hepáticas. El estrés oxidativo ocurre cuando hay un exceso de radicales libres en el organismo, lo que puede provocar inflamación y deterioro del tejido del hígado.

Se ha demostrado que el consumo regular de arándanos puede contribuir a reducir la inflamación y mejorar la función hepática. Las antocianinas presentes en esta fruta ayudan a proteger las células del hígado frente a toxinas y favorecen los procesos naturales de reparación celular.

Al disminuir el daño oxidativo, el hígado puede activar con mayor eficacia sus mecanismos de regeneración, manteniendo su estructura y funcionamiento adecuados.

Además, los arándanos contienen vitamina C, fibra y compuestos fenólicos que apoyan el metabolismo y la eliminación de sustancias nocivas del organismo. La fibra contribuye a una mejor digestión y a la regulación de los niveles de grasa en la sangre, lo cual es relevante para prevenir enfermedades como el hígado graso no alcohólico, una de las afecciones hepáticas más comunes en la actualidad.

El hígado es un órgano
El hígado es un órgano que tiene la facultad de regenerarse, aunque existen algunos alimentos que ayudan a que este proceso sea más efectivo. Foto: (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro beneficio importante de los arándanos es su capacidad para influir positivamente en el metabolismo de los lípidos. Investigaciones experimentales han observado que los extractos de arándano pueden ayudar a disminuir la acumulación de grasa en el hígado y mejorar la sensibilidad a la insulina, factores clave para mantener la salud hepática, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad.

Es importante aclarar que, si bien los arándanos pueden ser un aliado natural para la salud del hígado, no sustituyen tratamientos médicos ni curan por sí solos enfermedades hepáticas. Su efecto es complementario y debe formar parte de un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, hidratación adecuada, actividad física regular y la reducción del consumo de alcohol y alimentos ultraprocesados.

Los arándanos pueden incorporarse fácilmente a la alimentación diaria, ya sea frescos, congelados o en preparaciones como licuados, ensaladas o yogur natural. Su consumo moderado y constante puede aportar beneficios a largo plazo.

En conclusión, gracias a su alto contenido de antioxidantes y compuestos bioactivos, los arándanos destacan como una fruta que apoya de manera natural la protección y regeneración del hígado, contribuyendo al bienestar general y a la prevención del daño hepático cuando se integran dentro de hábitos saludables.