Cuál es el omega 3 que las personas con hígado graso deben tomar para evitar el daño hepático y la cirrosis

Existen compuestos que han demostrado beneficios especiales para combatir estos padecimientos

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La acumulación de grasa en
La acumulación de grasa en el hígado afecta a millones de personas y aumenta el riesgo de cirrosis y enfermedades hepáticas graves.(Imagen Ilustrativa Infobae)

La acumulación de grasa en el hígado afecta a millones de personas en el mundo y representa uno de los principales desafíos para la salud pública a nivel global.

Ante la necesidad de encontrar nuevos tratamientos para combatirlo, recientes investigaciones han demostrado que ciertos tipos de omega-3 pueden contribuir a prevenir el daño hepático en personas que ya presentan hígado graso, una condición que eleva el riesgo de desarrollar enfermedades graves como la cirrosis.

De acuerdo con publicaciones recogidas por ScienceDaily y Nature, los han sido los ácidos grasos EPA y DHA, presentes en suplementos de aceite de pescado (omega 3), los que han mostrado efectos positivos al reducir la inflamación y limitar la progresión del daño en el tejido hepático.

Especialistas consultados por Mayo Clinic y datos publicados en PubMed sostienen que la suplementación con estos tipos específicos de omega-3 se perfila como una estrategia de apoyo en el manejo del hígado graso, siempre bajo supervisión médica.

Los ácidos grasos omega-3 EPA
Los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, presentes en el aceite de pescado, demuestran beneficios para prevenir el daño hepático en personas con hígado graso.

El omega 3 que las personas con hígado graso deben tomar para evitar el daño hepático y la cirrosis

Como mencionamos, las investigaciones científicas recientes sugieren que los ácidos grasos omega-3 más recomendados para personas con hígado graso y para la prevención de daño hepático y cirrosis son el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).

Estos se encuentran principalmente en suplementos de aceite de pescado o aceite de kril. La evidencia científica publicada en revistas científicas como el ScienceDaily y Nature revela lo siguiente:

  • Un estudio de 2023 destaca que los lisofosfolípidos que contienen DHA pueden proteger el hígado del exceso de grasa y prevenir la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA).
  • Una revisión sistemática de 2024 muestra que la suplementación con omega-3 (EPA y DHA) reduce enzimas hepáticas y mejora el perfil lipídico en personas con hígado graso, aunque el impacto directo sobre la grasa hepática aún no está claro.
  • Datos del Biobank del Reino Unido indican que el uso de omega-3 está asociado con menor riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas, incluida la cirrosis, especialmente en mujeres y personas con predisposición genética.
  • Otra investigación demostró que los omega-3 pueden atenuar la fibrosis hepática, uno de los pasos previos a la cirrosis.
Si bien no existe una
Si bien no existe una marca única, los suplementos recomendados son aquellos que contengan EPA y DHA en dosis comprobadas suelen ser la mejor opción.

Cuál es la dosis de omega 3 qué se seguiere consumir para obtener sus beneficios en la salud hepática

Las dosis de omega-3 recomendadas para obtener beneficios en la salud hepática varían según la evidencia científica y el contexto clínico.

Las principales guías y estudios sobre hígado graso y protección hepática señalan lo siguiente:

  • Dosis sugerida por estudios clínicos: Entre 1.000 y 4.000 mg (1 a 4 gramos) diarios de omega-3 (EPA+DHA combinados) han mostrado efectos positivos en la reducción de grasa hepática, mejoría de enzimas hepáticas y menor inflamación.
    • La mayoría de los ensayos se han realizado con dosis entre 2 y 4 gramos al día.
  • Sociedades médicas y consensos internacionales: Recomiendan al menos 2 gramos diarios de EPA+DHA para personas con hígado graso no alcohólico, bajo supervisión médica.
  • Consideraciones importantes:
    • La dosis exacta debe individualizarse según el estado de salud, otras condiciones médicas y el tipo de suplemento.
    • Dosis altas (más de 3 gramos diarios) pueden aumentar el riesgo de sangrados en personas que toman anticoagulantes o tienen trastornos de coagulación.
    • No se recomienda automedicarse ni superar los 4 gramos diarios sin control médico.
La suplementación con omega-3 en
La suplementación con omega-3 en dosis de 1.000 a 4.000 mg diarios ayuda a reducir la grasa hepática y mejorar enzimas hepáticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de iniciar cualquier suplementación, es fundamental consultar con un médico especialista, quien ajustará la dosis y la duración según el caso particular.

Consultar a un hepatólogo o médico de cabecera antes de iniciar cualquier suplemento para ajustar la dosis de manera segura y personalizada.