Venezolana en México narró que familiares sufrían escasez, secuestros y represión: “Apoyamos ayuda internacional”

La joven narró a Infobae Mx que para ella “ha sido muy frustrante” ver que su país ha ido decayendo poco a poco

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People celebrate following a U.S.
People celebrate following a U.S. strike on Venezuela where President Nicolas Maduro and his wife, Cilia Flores, were captured, in Santiago, Chile January 3, 2026. REUTERS/Pablo Sanhueza

La noticia de la captura del dictador Nicolás Maduro durante un operativo de Estados Unidos en Venezuela impactó a miles de venezolanos en el extranjero. Sairi Romero, una joven de 33 años que reside en México desde 2010, compartió con Infobae MX como vive este momento junto a su familia, dividida entre la ilusión de un cambio y la incertidumbre sobre el futuro inmediato de su país de origen.

Romero dejó Venezuela hace 16 años, tras la transferencia laboral de su padre a Veracruz. Según relató a Infobae MX, su salida del país sudamericano ocurrió durante una etapa marcada por inestabilidad política, creciente polarización, inflación y apagones frecuentes.

La joven recordó que en ese periodo comenzaron los primeros cierres de medios emblemáticos, como el canal RCTV, además de que “había temas con la inflación, apagones, conflicto de ese tipo y empezaban las limitaciones a la libertad de expresión”.

Afirmó que emigró junto con su familia de manera legal, apoyada por la empresa que empleaba a su padre, pero a pesar de la distancia, mantiene contacto con sus parientes que permanecen en Venezuela.

(Jaime Olivos)
(Jaime Olivos)

“Muchos han salido del país, pero todavía tengo bastante familia allá y sí, seguimos en contacto”, explicó.

No obstante, enfatizó que el deterioro de la situación en su país ha sido una fuente constante de angustia, pues para ella “ha sido muy frustrante” ver que el país en el que creció ha ido decayendo poco a poco “hasta la situación gravísima” que se vive actualmente.

Entre esto último, describió el dolor de perder familiares por la escasez de medicinas y alimentos, subrayando la dificultad de explicar esa realidad a quienes observan la crisis venezolana desde una perspectiva ideológica externa.

“Desde afuera no se puede hacer mucho y es más bien la preocupación de la seguridad de la gente que sigue allá.

“(...) Tenemos contacto con gente que tal vez es de izquierda de otros países y ven a Venezuela como algo abstracto de ideologías, cuando nosotros tenemos vivencias personales e íntimas”, agregó.

Sobre la reciente detención de Nicolás Maduro, Romero expresó su aprobación, aunque aclaró que no respalda el intervencionismo de Estados Unidos de manera general.

“En el caso específico de Venezuela, sí apruebo esta captura. Los venezolanos han intentado por muchos años sacar esta dictadura de Maduro a través de protestas, de procesos democráticos, pero las protestas se han respondido con violencia, torturas, secuestros de estudiantes, asesinatos, y los procesos democráticos se han ido completamente robados”, aseguró.

La reacción en su entorno familiar es de expectativa y nerviosismo. Sairi detalló que la captura del dictador “es una mezcla de emociones, entre asustados, pero también con mucha esperanza, también muy alegres, también optimistas sobre lo que va a pasar, y simplemente compartiendo el momento entre nosotros, con las expectativas de que sí va a ser para bien esto”.

Sobre la postura del gobierno de México, la joven comprende la oposición a la intervención militar estadounidense, pero matizó que muchos venezolanos consideran necesaria la ayuda internacional.

“Los venezolanos apoyamos que se nos ayude internacionalmente en este caso”, sostuvo.

Romero también resaltó su respaldo a María Corina Machado como figura central de la oposición venezolana, al considerar que “ella ha mantenido la coherencia a través de los años, ha mostrado integridad y veracidad”.

La posibilidad de retornar a Venezuela se mantiene como una aspiración personal, aunque la joven considera que antes debe consolidarse una transición hacia un gobierno democrático y una recuperación económica real.

“Muchos venezolanos tenemos esa esperanza de volver, regresar y reunirnos y estar todos juntos en un país funcional”, concluyó.