Así es cómo debes usar el bicarbonato para hacer florecer tu Cuna de Moisés en poco tiempo

Aunque muchos invierten grandes cantidades de dinero en abonos especiales, algunas plantas prefieren productos caseros fáciles de conseguir

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Feng Shui, Plantas, Cuna de Moisés
Esta planta destaca de otras debido a que la longevidad de sus flores es mayor. (Wikimedia/Forest & Kim Starr)

Se le conoce como plantas ornamentales a aquellas cultivadas principalmente por su valor estético, ya que destacan por sus formas, colores, texturas o flores llamativas. Se utilizan comúnmente para embellecer interiores, jardines, parques y espacios públicos, aportando un elemento decorativo y, a menudo, contribuyendo a la armonía del diseño paisajístico.

Además de su belleza visual, las plantas ornamentales muchas veces cumplen funciones funcionales en el entorno. Pueden usarse como barreras naturales, para proporcionar sombra, reducir el ruido o mejorar la calidad del aire al absorber dióxido de carbono.

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Una de las plantas ornamentales más comunes en los hogares mexicanos es conocida como Cuna de Moisés (Spathiphyllum), la cuál destaca por sus elegantes hojas largas y principalmente sus flores blancas en forma de canoa con una espiga en el centro, sin embargo a pesar de tener una buena adaptación en algunos casos puede tardar en florecer y para lograrlo podemos implementar algunos compuestos caseros.

Los beneficios del bicarbonato en las plantas

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Este compuesto contiene nutrientes esenciales para el crecimiento de las plantas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con un video del canal de YouTube especializado en botánica y jardinería Huerto Adictos, el bicarbonato de sodio puede llegar a utilizarse como un fertilizante económico con grandes beneficios para las plantas entre ellas la Cuna de Moisés si se aplica de las siguientes formas.

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Fertilizante casero: debido a que el bicarbonato de sodio es un compuesto rico en carbono, nitrógeno y oxígeno, puede llegar a estimular el crecimiento de tus plantas y hacerlas florecer si se utiliza la cantidad correcta, para armar un fertilizante casero basta con llenar una regadera de jardinería con 1.5 litros de agua a temperatura ambiente y añadirle una cucharada de bicarbonato, luego debes usar la mezcla directamente en las raíces.

Fungicida: este compuesto también puede proteger las hojas de las plantas de distinto tipo de hongos plaga, para ello debes mezclar cucharada y media de bicarbonato de sodio en una botella con un litro de agua, luego debes agitarlo hasta crear una sustancia homogénea. Cuando esté lista instala un rociador en la botella y úsalo para esparcir el líquido en las hojas de las plantas.

Limpia hojas casero: por su parte, si quieres mejorar la estética de tus plantas puedes crear una sustancia limpiadora de polvo que deja las hojas relucientes combinando únicamente una cucharada de bicarbonato de sodio con tres gotas de vinagre en un vaso de agua. Cuando esté lista puedes mojar un trapo con la sustancia y usarla para remojar las hojas de tus plantas.

Cuidados importantes para la Cuna de Moisés

Feng Shui, Plantas, Cuna de Moisés
Esta planta es común en interiores de las casas mexicanas. (Wikimedia/ Alejandro Bayer Tamayo)

Aunque esta planta se caracteriza por su capacidad de adaptarse a diferentes ambientes, de acuerdo con información de AD Magazine puedes mejorar su salud tomando en cuenta los siguientes aspectos.

Riego moderado: mantén la tierra ligeramente húmeda, pero evita el encharcamiento, ya que puede provocar pudrición de las raíces. Riega aproximadamente una vez por semana, aumentando la frecuencia en climas cálidos y reduciéndola en invierno.

Luz adecuada: coloca la planta en un lugar con luz indirecta brillante. Evita la exposición directa a la luz solar, ya que puede quemar las hojas y estropear su apariencia y crecimiento.

Poda de hojas dañadas: retira las hojas secas o amarillentas para favorecer el crecimiento y mantenerla saludable.

Temperatura óptima: mantén la planta en un rango de temperatura entre 18 °C y 27 °C. Evita exponerla a corrientes de aire frío, pues es originaria de climas cálidos.

Cambio de maceta: trasplanta la planta cada 1 o 2 años, preferiblemente en primavera, si las raíces comienzan a desbordar de la maceta.

Control de plagas: inspecciona regularmente las hojas para detectar plagas como ácaros o cochinillas, y trátalas de inmediato con productos naturales o insecticidas específicos si es necesario.

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