
Durante la época de cuaresma, la población mexicana suele aumentar su consumo de mariscos y pescados, esto debido a la tradición de la religión católica, en la cual se reduce el consumo de carnes rojas. Por ello, los pescadores y vendedores de estos productos tienen una alta actividad comercial en los meses de marzo y abril.
En ocasiones, las personas suelen abastecerse de grandes cantidades de mariscos para cocinarlos días posteriores, se surten para tener los alimentos para las semanas próximas; esto lleva a las personas a congelar y descongelar sus alimentos.
Sin embargo, esta acción podría traer consecuencias para la salud, en especial si se trata de pescados y mariscos, pues el proceso de congelamiento puede afectar la calidad del alimento.
¿Por qué es peligroso volver a congelar los mariscos?

Volver a congelar pescados y mariscos puede ser peligroso debido al riesgo de contaminación bacteriana y a la pérdida de calidad del producto. Cuando los alimentos se descongelan, las bacterias presentes pueden empezar a multiplicarse si no se mantienen a temperaturas adecuadas.
Si posteriormente se vuelven a congelar sin haberlos cocinado previamente, estas bacterias podrían sobrevivir, incrementando el riesgo de intoxicaciones alimentarias.
Además, el proceso repetido de congelación y descongelación afecta la textura y el sabor de los pescados y mariscos, debido a la formación de cristales de hielo que dañan las fibras musculares. Para minimizar riesgos, se recomienda cocinar los productos antes de congelarlos nuevamente.

La Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) recomienda que, una vez que se descongele el pescado o mariscos, no volver a congelarlo por el alto riesgo de que el producto se contamine. Por otra parte, la Global Seafoods North America explicó que solo en algunos casos se puede volver a congelar el pescado, las cuales son:
- Cuando se descongela el refrigerador a una temperatura de cuatro grados Celsius o menor.
- El pescado no se dejó a temperatura ambiente durante más de dos horas
- Se puede volver a congelar si no presenta signos de deterioro, como fuerte olor, viscosidad o decoloración.
¿Cómo congelar de manera segura los mariscos y pescado?
La Sonapesca compartió en su página oficial algunos consejos para conservar los mariscos y pescados que se compren y se quieran congelar. Lo más importante es que el envase o bolsa en la que se guarde debe garantizar que el producto no se congele con el exterior.

El mejor método para congelar alimentos de origen marino es con el sellado al vacío. Estos son algunos consejos para congelar de manera segura los pescados y mariscos:
- Cortarlo en piezas pequeñas, nunca congelar el pescado completo o con vísceras, pues puede contaminar el producto.
- Debe ser empaquetado en bolsas de plástico transparentes o en un recipiente hermético.
- No conservarlo por mucho tiempo en el congelador, el pescado blanco (como el abadejo, merluza, reineta, rodaballo, entre otros) dura hasta dos meses congelados. El pescado azul (como jurel, anchoas, atún, sardinas, salmón, etc) puede congelarse como máximo un mes, por sus niveles de grasa.
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