Longevidad: ¿Cuál es el secreto?, una pista es que no está en los genes

Un estudio reciente ha trazado un mapa detallado sobre cómo los factores ambientales y genéticos influyen en el envejecimiento humano y la mortalidad prematura

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Un estudio del UK Biobank
Un estudio del UK Biobank analizó a 492,567 personas para determinar la influencia del ambiente y la genética en la longevidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La longevidad ha sido un tema de interés para los científicos desde hace mucho tiempo y aunque se analizaron diferentes factores como la genética, un grupo de investigadores encontró resultados inesperados.

Según informó Nature Medicine, la investigación, basada en datos del UK Biobank, analizó a 492 mil 567 personas para identificar las contribuciones relativas del entorno, denominado “exposoma” y la genética en estos procesos.

Los hallazgos revelaron que el entorno tiene un impacto significativamente mayor en la mortalidad general en comparación con los factores genéticos, aunque este equilibrio varía según las enfermedades específicas.

El exposoma y su influencia en la mortalidad

Factores ambientales como dieta y
Factores ambientales como dieta y contaminación están vinculados con mayor impacto en enfermedades pulmonares, cardíacas y hepáticas.

El estudio destacó que el exposoma, que abarca todas las exposiciones ambientales a lo largo de la vida, explicó un 17 % adicional de la variación en la mortalidad, mientras que los factores genéticos, medidos a través de puntuaciones de riesgo poligénico para 22 enfermedades principales, solo añadieron un 2 % adicional.

Según detalló Nature Medicine, esta diferencia subraya la importancia de los factores ambientales en la determinación de la longevidad así como la salud general y para identificar los factores ambientales más relevantes, los investigadores llevaron a cabo un análisis exhaustivo de las exposiciones relacionadas con la mortalidad.

Este análisis permitió identificar 25 exposiciones independientes que no sólo se asociaron con la mortalidad, sino también con el envejecimiento proteómico, un indicador biológico del envejecimiento basado en proteínas. Estas exposiciones también mostraron vínculos con multi morbilidades relacionadas con la edad, biomarcadores de envejecimiento y factores de riesgo de enfermedades importantes.

Aunque el exposoma tuvo un impacto más significativo en la mortalidad general, la influencia relativa de los factores genéticos y ambientales varió según el tipo de enfermedad. Según consignó Nature Medicine, los factores genéticos explicaron entre el 10.3 % y el 26.2 % de la variación en la incidencia de enfermedades como demencias y cánceres de mama, próstata y colorrectal. En contraste, el exposoma tuvo un peso mayor, explicando entre el 5.5 % y el 49.4 % de la variación en enfermedades pulmonares, cardíacas y hepáticas.

Estos hallazgos resaltaron cómo las interacciones entre genética y entorno pueden diferir significativamente dependiendo del sistema corporal afectado. Por ejemplo, las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, como las afecciones cardíacas y pulmonares, parecen estar más influenciadas por factores ambientales, mientras que las enfermedades como ciertos tipos de cáncer tienen una mayor predisposición genética.

Envejecimiento proteómico y biomarcadores de salud

El envejecimiento proteómico mide el
El envejecimiento proteómico mide el impacto del ambiente molecularmente a partir de proteínas clave.

El estudio también exploró cómo las exposiciones ambientales afectan el envejecimiento a nivel molecular. Según reportó Nature Medicine, los investigadores utilizaron un “reloj de edad proteómico” para medir el envejecimiento biológico en una submuestra de 45 mil 441 participantes.

Este reloj se basa en la medición de proteínas específicas en el cuerpo que actúan como indicadores del envejecimiento. Las 25 exposiciones identificadas no sólo se asociaron con la mortalidad, sino también con un envejecimiento acelerado según este reloj proteómico.

Además, estas exposiciones se vincularon con biomarcadores clave del envejecimiento y factores de riesgo de enfermedades importantes, lo que refuerza la idea de que el entorno juega un papel crucial en la salud a lo largo de la vida. Entre los factores ambientales identificados, se incluyen elementos relacionados con el estilo de vida, la dieta, la contaminación y otros aspectos del entorno físico y social.

Los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones para la salud pública y la investigación médica. Según publicó Nature Medicine, comprender cómo los factores ambientales y genéticos interactúan para influir en el envejecimiento y la mortalidad puede ayudar a desarrollar estrategias más efectivas para prevenir enfermedades y promover una vida más saludable.

Un ejemplo de ello pueden ser las intervenciones dirigidas a reducir las exposiciones ambientales perjudiciales, ya que podrían tener un impacto significativo en la mejora de la salud pública, especialmente en enfermedades donde el exposoma tiene un papel predominante.

Además, el estudio proporcionó una base para futuras investigaciones sobre cómo los factores genéticos y ambientales interactúan a nivel molecular. Esto podría abrir nuevas vías para el desarrollo de tratamientos personalizados que tengan en cuenta tanto la predisposición genética como las exposiciones ambientales de cada individuo.