Estas son las técnicas de relajación que recomienda el IMSS para mejorar la calidad del sueño

Es recomendable practicar una técnica específica durante cinco a 10 minutos al día en un espacio tranquilo

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomendó el uso de diversas técnicas para mejorar la calidad del sueño.

Se trata de la respiración diafragmática y la relajación progresiva de Jacobson, que al reducir la actividad del sistema nervioso simpático, disminuyen la tensión física y mental, facilita la conciliación del descanso profundo y promueven una sensación reparadora.

Por medio de un comunicado, Tomás Delfino Alcántara Ramírez, psicólogo y líder de proyectos en la Coordinación de Salud Mental y Adicciones, detalló que la relajación progresiva se enfoca en la tensión y relajación.

También fomenta la conciencia corporal y promueve la flexibilidad emocional al liberar las presiones acumuladas derivadas de la vida cotidiana.

Mientras que la respiración diafragmática ayuda a regular el sistema nervioso al activar el estado de calma del cuerpo, mejora la oxigenación y favorece la sensación de bienestar físico.

Alcántara Ramírez explicó que el uso de estas técnicas fortalece la capacidad para manejar emociones intensas y recuperarse de situaciones adversas.

Como herramientas de autorregulación, aumentan la confianza personal y fomentan un enfoque más positivo frente a los desafíos.

El especialista resaltó que pese a la facilidad de aplicar estas técnicas, es necesario contar con formación en salud mental.

Precisó además que en comparación con otras intervenciones psicológicas, estas técnicas son complementarias a terapias más estructuradas y como herramienta de prevención en el día a día.

Finalmente, recomendó practicar una técnica específica durante cinco a 10 minutos al día en un espacio tranquilo, idealmente antes de dormir para alcanzar la relajación máxima del cuerpo y tener un sueño reparador.

Estos son algunos problemas por no dormir bien

No dormir bien puede generar múltiples problemas tanto físicos como mentales. Algunos de los principales efectos negativos incluyen:

  1. Cansancio físico y mental: la falta de sueño afecta los niveles de energía y dificulta la concentración. Puede generar sensación de agotamiento constante y menor productividad.
  2. Trastornos del estado de ánimo: la privación de sueño está vinculada a un mayor riesgo de desarrollar ansiedad, estrés e irritabilidad. También puede contribuir a la aparición de depresión.
  3. Afecta el sistema inmunológico: dormir poco debilita las defensas del cuerpo, aumentando la vulnerabilidad a infecciones y enfermedades.
  4. Problemas cardiovasculares: la falta de sueño está asociada a un mayor riesgo de hipertensión, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
  5. Aumento de peso y desregulación metabólica: el insomnio crónico puede alterar las hormonas que controlan el hambre, como la leptina y la grelina, favoreciendo el aumento de peso y el riesgo de diabetes tipo 2.