Así fue el reencuentro entre ‘El Vicentillo’ y ‘El Rey’ Zambada en el Altiplano

Vicente Zambada Niebla y Jesús Reynaldo se reencontraron cuando fueron trasladados al Penal del Noreste, antesala de su extradición

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El encuentro entre 'El Rey' Zambada y 'El Vicentillo' (Infobae)
El encuentro entre 'El Rey' Zambada y 'El Vicentillo'

Vicente Zambada Niebla, mejor conocido como ‘El Vicentillo’, en el libro ‘El Traidor’ relató lo que vivió al ser trasladado de un penal a otro en compañía de su tío Jesús Reynaldo Zambada, ‘El Rey’, quienes ese día realmente fueron extraditados a Estados Unidos, donde quedaron a disposición de las autoridades de aquel país.

A pesar de que en todo momento permanecieron junto, nunca pudieron platicar, pues eran vigilados por los agentes de la Policía Federal, quienes al final los dejaron en Matamoros, de donde volaron hacia el país vecino del norte.

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Y es que sin darle explicaciones, las autoridades del penal llegaron por él a celda, donde esperaba que le dieran el acceso a la llamada de cada 10 días, la cual no pudo concretarse, pues las intenciones eran otras.

'El Rey' fue sorprendido en la colonia Lindavista por agentes federales en octubre de 2008. (X/@moss_rub/@keegan_hamilton)
'El Rey' fue sorprendido en la colonia Lindavista por agentes federales en octubre de 2008. (X/@moss_rub/@keegan_hamilton)

“‘En eso llega un oficial y me dice ‘que me acerque a la reja’ y pensé que iba a la llamada, le dije ‘ese milagro que me la van a dar a la hora’, pero, no, me dijo, ‘alista todas tus cosas y luego en cinco minutos vienen por usted’, dije ‘qué pasará, a donde iré’, pensé que era un cambio de celda, que había días que estaban haciendo cambios, por si las dudas, me despedí de todos como era costumbre, de todo al que movían por no saber a donde vas, pues nunca te decían nada, pues alisté todo devolada y llegó el comandante ‘que si ya estoy listo’, le digo que ‘sí’, agarro todas mis cosas envueltas en una cobija, salgo al pasillo que me queda enfrente, veo que a mi tío Reynaldo Zambada, alias ‘El Rey’, también lo están checando con sus cosas, ‘ya no me gustó’, dije, ‘¿qué pasará?’, pues a él también lo estaban moviendo, nos trasladan al COC, así se llama uno de los módulos donde está enfermería y es donde te checan cuando vas de salida del penal, fue cuando dije ‘nos llevan fuera de aquí’”, es el relato de ‘El Vicentillo’ que fue plasmado en la obra de Anabel Hernández.

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Al principio nunca pudo verlo, pero después ya en el avión fue donde se concretó el reencuentro, pues meses antes habían detenido a ‘Rey’, cuando se encontraba en un domicilio ubicado en la colonia Linda Vista de la Ciudad de México.

Como si hubiera una manifestación a su salida del penal de máxima seguridad, se percató que había como 60 elementos que portaban cascos, capuchas, macanas, lo que le dejó en claro de que lo trasladarían hacia otra parte, pero no se sabía si era Estados Unidos.

La vez que la esposa de 'El Vicentillo' fue amenazada de muerte
La vez que la esposa de 'El Vicentillo' fue amenazada de muerte (Infobae)

“‘Aunque no lo miraba porque a él lo tenían en otro cuarto, pero oía su voz, nos trasladan a la Aduana, ya estando en la Aduana veo como a 60 personas con cascos, capuchas, macanas, como si fuera a ver una marcha o un mitin, donde va a haber disturbios o algo así, casi nunca hay marchas’”, relató el exnarcotraficante del Cártel de Sinaloa.

Luego de ser trasladados en avión hacia la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, hacia el Cefereso número 3, mejor conocido como El Noreste, Vicente pudo ver todo lo que le hacían a su tío Reynaldo, quien también le hacían lo mismo que a él, sin tener la oportunidad de entablar algún diálogo.

Vicentillo EEUU Semanario Zeta
Foto: Semanario Zeta

“’Vi a mi tío tirado a un lado mío, también ladrándole un perro y gritándole un oficial, sentí tanto coraje y mucha tristeza de ver a mi tío así, pienso que él pensaba lo mismo de mí, creo’”, argumentó Vicente Zambada.

Finalmente, ambos llegaron a la ciudad de Chicago, donde estuvieron encerrado durante más de 10 años, hasta sus repectivas liberaciones, pues se convirtieron en testigos protegidos.

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