
Desde que Las señoras del narco: amar en el infierno, de Anabel Hernández, llegó a las estanterías de todas las librerías del país, muchos secretos sobre el mundo del espectáculo y sus nexos con el narco se han destapado. Se ha ventilado los nombres de destacadas actrices que presuntamente sostuvieron relaciones sentimentales con líderes de distintos cárteles, hasta breves roces de celebridades con jefes de dichos grupos criminales.
Tal es el caso de un “selecto evento” que se organizó para presentar una colección de diseñador, en el cual estuvieron presentes tanto el comediante, actor y productor Eugenio Derbez, como Héctor Beltrán Leyva alias “el H”, quien presidió el evento.
¿Cómo fue el encuentro de Derbez con el narco?
De acuerdo con el capítulo ‘Los dueños de la bahía’, en 1999 Acapulco se convirtió en el escenario inesperado de un encuentro que marcaría la crónica social de aquellos años. A pocos metros de la Octava Zona Militar, en las lujosas instalaciones del hotel Hyatt Regency y a un tiro de piedra del spa Acapulco Palace, un evento de alta costura se estaba preparando para deslumbrar a la élite del país.

El reconocido diseñador Armando Mafud, cuyo talento había sido aplaudido en diversas latitudes, eligió ese particular escenario para presentar su más reciente colección. El evento prometía lujo, glamour y un selecto grupo de invitados, elementos esenciales en cualquier presentación de Mafud.
De acuerdo con la publicación, en el séquito de asistentes, resaltaban personalidades de talla internacional como el barón Enrico Di Portanova, miembro destacado del jet set global, quien se presentó acompañado de su esposa Sandra Di Portanova. También se encontraba Bruno Delaye, quien por aquel entonces ejercía como embajador de Francia en México, otorgando así un toque diplomático al acontecimiento.
Sin embargo, la farándula mexicana también tenía su lugar en este exclusivo evento. Según el libro de Anabel Hernández también estaban presentes gente de la farándula como Susana Dosamantes y Jacqueline Andere, y Eugenio Derbez con su pareja de aquel entonces Sarah Bustani.
La mencionada publicación menciona que los anfitriones de dicho evento fueron una pareja muy particular. La responsabilidad recayó en ‘El H’, Héctor Beltrán Leyva, y su esposa Clara Elena Laborín Archuleta.

Clara, con visiones empresariales y un ojo en el auge de los spas en Acapulco, tenía la intención de promocionar la inauguración de su nuevo emprendimiento: Debanhy. Lo que muchos no sabían, y que se convertiría en una anécdota de esos tiempos, es que ‘El H’ frecuentaba asiduamente el spa competidor: el Acapulco Palace.
Esta reunión, que unió mundos aparentemente dispares, se menciona como un ejemplo de cómo las esferas del entretenimiento, la diplomacia y el mundo criminal, a veces, tienen puntos de intersección insospechados. Según Las señoras del narco: amar en el infierno, Acapulco no sólo fue testigo de la moda y el glamour, sino también de un episodio que quedó plasmado en las páginas doradas de la historia social mexicana de los noventa.
¿Quién era Héctor Beltrán Leyva ‘El H’?
Héctor Beltrán Leyva, conocido como ‘El H’, fue un prominente narcotraficante mexicano y líder del Cártel de los Beltrán Leyva. Junto con sus hermanos, fundó y operó uno de los grupos criminales más poderosos en México, involucrado en actividades como el tráfico de drogas, extorsión y trata de personas. Durante años, “El H” se mantuvo como una figura escurridiza para las autoridades, pero su influencia en el mundo del crimen organizado en México fue palpable. Finalmente, fue detenido en 2014 y falleció en prisión en 2018.

En Las señoras del narco: amar en el infierno, de Anabel Hernández, se menciona que ‘El H’ fue un amigo cercano de Celeste, la mujer que narra todas las historias contenidas en dichas páginas. Allí lo describe como un hombre alto de 1.90 m, delgado y con bigote. Un señor “guapísimo” que sólo vestía marcas italianas, como camisas de seda.
Pero el H no era tan bueno como pensaban, dice el texto de Hernández. De acuerdo con la autora para aquella época de 1999, tanto él como sus hermanos ya estaban ligados al Cártel de Sinaloa y mantenían actividades criminales no sólo en Guerrero, sino en diversos estados del país.
Su ánimo generoso lo había hecho famoso y apreciado entre las mujeres, pero también con funcionarios y políticos. Mantenía relaciones con servidores públicos y altos funcionarios de la policía, la PGR y el ejército en favor de su grupo criminal. Reclutaba sicarios y además se mantenía al pendiente de los políticos con futuro más prominente para financiarlos en sus campañas políticas futuras, en aras de tenerlos en su bolsillo.
Más Noticias
Garitas de Tijuana: cuál es el tiempo de espera para cruzar la frontera este 5 de marzo
A través de las tres garitas que se ubican en el municipio fronterizo se puede cruzar de forma terrestre a territorio estadounidense, particularmente a San Diego, California

Tras persecución, atacan taxi por aplicación en Culiacán: muere pasajero y conductor resulta herido
Un ataque armado contra un vehículo de transporte por aplicación dejó un pasajero muerto y al conductor lesionado en el sector Bugambilias de Culiacán

Corte Internacional de Justicia fijó plazo a Ecuador para responder a México por invasión a embajada en Quito
El tribunal internacional amplió el plazo para la presentación de nuevos escritos y mantendrá abierto el intercambio de argumentos hasta 2027

Incendio en casa de Tlalnepantla de Baz dejó a madre e hijo calcinados
Se espera la llegada de la FGJEM para hacer el levantamiento de los cuerpos

Marina capturó a “Tobolio o TB”, líder del Cártel de Sinaloa buscado por EEUU
Regulo Gilberto Acosta Hernández es líder dentro de la célula delictiva de “El 19”, cuenta con orden de arresto en Estados Unidos, coordina a grupos de halcones y sicarios en distintos puntos del estado


