Noctambulismo: cuáles son los riesgos de no dormir adecuadamente

El sueño es un proceso fisiológico necesario en los seres humanos, no hacerlo o posponerlo genera afectaciones al organismo

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Los noctámbulos suelen tener un
Los noctámbulos suelen tener un estilo de vida poco saludable, aumentando su riesgo de diabetes.

La fatiga, la falta de sueño, el estrés o la ansiedad pueden producir son factores incipientes que pueden alterar el sueño. Dormir adecuadamente es necesario para tener una vida sana y que de no hacerlo puede trastocar significativamente nuestra salud.

Factores que incluyen en el noctambulismo

El sueño es un proceso fisiológico necesario en los seres humanos, tiempo en el que no está fácilmente en contacto con el entorno, a nivel consciente; en el caso contrario, los trastornos del sueño se relacionan en forma directa con problemas conductuales y pobre regulación emocional.

La fiebre o la alteración del ritmo del sueño generado por viajes o cambios de horario, pueden incrementar el sonambulismo. Asimismo, situaciones como la fatiga, la falta de sueño, el estrés o la ansiedad pueden propiciarlo.

El uso del alcohol, fármacos sedantes, hipnóticos u otros tipos, son factores que trastocan el sueño; también algunas enfermedades mentales o neurológicas (epilepsia), pueden también generar estos cuadros.

Riesgos del noctambulismo

En los adultos mayores, el noctambulismo podría ser un síntoma de deterioro neurocognitivo, es decir, una disminución de nuestras facultades mentales. Se ha visto que personas que duermen mal son propensas a desarrollar depresión y ansiedad, y propensos a enfermar en el corto y largo plazo.

Aquellas personas que permanecen activas en horas nocturnas hacen mayor consumo de alcohol y tabaco e ingieren menos verduras y cereales. Los noctámbulos suelen tener un estilo de vida poco saludable, aumentando su riesgo de diabetes.

Opinión del especialista

Dormir o no dormir no es algo que se pueda elegir, es necesario hacerlo; resulta importante estar despiertos y hacer cosas, pero también lo es dormir, porque durante el sueño descansamos, los músculos se relajan; además, se restauran los tejidos y proteínas para reparar los citoesqueletos (parte interior de las células).

Las células se desgastan cuando no se duerme bien y el cuerpo lo manifiesta sintiéndonos mal, cansados o desgastados, si se midiera “el metabolismo de personas que no han dormido bien una noche, se observa que tienen niveles altos de glucosa, como si estuvieran desarrollando un estado prediabético, entonces con un sólo día ya podemos ver consecuencias”, afirmó Carolina Escobar Briones, jefa del Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La especialista indicó que con una noche de mal sueño “nos sentimos irritables, cansados al día siguiente, no nos podemos concentrar bien; y si esto sucede cotidianamente, baja nuestra capacidad de aprendizaje y de atención, así como nuestro rendimiento laboral y emocional”.

“Necesitamos aprender a obedecer a nuestro cuerpo: cuando nos sentimos cansados, en vez de tratar de seguir haciendo cosas, debemos irnos a dormir”, aludió la doctora, “son dos sistemas los que tenemos que cuidar día con día: uno el reloj biológico, estar activo de día y dormir de noche; el otro, dormir hasta donde se pueda, las horas que nuestro cuerpo necesite”, aseveró.