La historia del peluquero asesinado por su esposa que lo vendió en tamales en la CDMX

María Trinidad Ramírez Poblano se cansó de los malos tratos que su pareja le daba a ella y a sus cinco hijos, por lo que decidió tomar venganza

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Tamalera de la Portales
Imagen de Infobae México

El 20 de julio de este año se cumplen 43 años del arresto de una mujer que, cansada de los malos tratos de su esposo, decidió asesinarlo con un bate de béisbol para luego descuartizarlo con una hacha.

Se trata de María Trinidad Ramírez Poblano, la mujer que el 20 de julio de 1971 acaparó los titulares de la prensa local y nacional luego de que se anunciara su captura y se dieran a conocer sus actos que, quizá, eran un reflejo de lo que también vivió.

De acuerdo con el libro “Nota Roja 70s”, quien rescata la declaración que María Trinidad le dio a las autoridades capitalinas que investigaron el hecho, se menciona que Pablo Díaz, de oficio peluquero, golpeaba a la mujer y a sus cinco hijos.

Según se relata en el texto, realizado por los escritores Myriam Laurini y Rolo Diez, antes del homicidio, Pablo Díaz había golpeado con un cinturón a sus hijos de una manera salvaje, todo ello ante la mirada de su madre, que otras veces había sido testigo y víctima de la agresividad de su esposo.

María Trinidad Ramírez fue conocida en los 70´s como "la tamalera de la  Portales" Foto: Twitter@andregrupo
María Trinidad Ramírez fue conocida en los 70´s como "la tamalera de la Portales" Foto: Twitter@andregrupo

Trinidad mencionó en sus declaraciones que una vez se percató que su esposo estaba dormido, la mujer, originaria de Tequixquiac, Estado de México, tomó un bate de béisbol con el cual le pegó tres veces en la cabeza.

Cuando el cuerpo dejó de respirar y se puso frío, dijo, comenzó a cortarle las piernas con una hacha que le había prestado su vecina.

Luego de descuartizar el cuerpo, los restos de su esposo los metió en costales donde supuestamente guardaba las hojas de maíz secas que usaba para la preparación de los tamales, mismos que vendía en la Colonia Portales Norte.

La cabeza del peluquero, sin embargo, la puso en una de las vaporeras que usaba para cocinar los alimentos. La sumergió en agua fría para que de esa forma no salieran malos olores.

El peluquero Pablo Díaz golpeaba a su esposa y a sus hijos. Foto: Twitter@andregrupo
El peluquero Pablo Díaz golpeaba a su esposa y a sus hijos. Foto: Twitter@andregrupo

Los demás restos fueron encontrados por una trabajadora doméstica en la calle Sur 71-A de la colonia Justo Sierra, a un lado de la colonia Portales Norte, entre los límites de la alcaldía Benito Juárez e Iztapalapa.

La trabajadora fue quien dio parte a las autoridades luego de que se percatara que los costales tenían restos humanos cuando intentó moverlos.

La investigación del homicidio estuvo a cargo del jefe de la policía del entonces Distrito Federal, Daniel Gutiérrez, según detalló periódico El Heraldo, quien tras identificar el cadáver de Pablo Díaz, que supuestamente tenía antecedentes penales, las autoridades acudieron a la casa de María Trinidad para entrevistarla.

La mujer confesó su crimen y detalló a los agentes que la cabeza de la víctima no cabía en el costal que tiró a la calle, por lo que decidió colocarla en la vaporera, la cual guardó debajo de la cama de sus hijos.

Tamalera de la Portales
La mujer fue condenada a 40 años de prisión. Imagen Infobae México

Los medios de la época especularon que debido a que María vendía tamales, la carne del cuerpo de su esposo la había utilizado para elaborarlos, aunque esta versión nunca fue confirmada por alguna autoridad.

Desde entonces y hasta a la actualidad a este asesinato se le conoció como “La Tamalera de la Portales” y, según Quinto Poder, quien cita informes de la prensa de aquel entonces, la gente se rehusó a comer este alimento por un tiempo, pues creían que comían carne humana.

Trinidad Ramírez fue condenada por su crimen a 40 años de prisión el 29 de julio de 1971, aunque terminó purgando 20 años en el Centro de Reclusión Femenil de Tepexpan, Xochimilco, y en Santa Martha Acatitla.

En 1991, la “Tamalera de la Portales” fue liberada y cuatro años después murió en Tequixquiac, lugar a donde regresó tras haber cumplido su condena.

Las características del caso de María Trinidad no ha sido el único que se conoce en México, pues 30 años después se informó de un hecho similar en Michoacán, donde se dio a conocer que Carlos Constantino Machuca tuvo una fuerte discusión con uno de sus mejores amigos, por lo que lo asesinó y, según periódico El Heraldo, usó su carne para preparar tamales y venderlos.

El último macabro hallazgo dentro de un pozole

Un hecho similar se dio a conocer en días pasados, cuando Madres Buscadoras de Jalisco informaron que encontraron una mano humana dentro de una cubeta de pozole.

Indira Navarro, líder del Colectivo de Buscadoras de Jalisco, mencionó en entrevista a Infobae México que al mediodía del 21 de junio fueron alertadas por una llamada anónima sobre este hallazgo.

“Iban dos personas que iban juntando chatarra y encontraron una cubeta de pintura a la cual decidieron recogerla para darle uso. Dentro de esta cubeta estaba esta cubetita más pequeña verde. Entonces, para desocupar la cubeta grande la aventaron y se abrió totalmente porque nada más tenía bolsa”, dijo Indira Navarro.

Mano Jalisco
La mano estaba dentro de una cubeta de pozole. Foto: Madres Buscadoras de Jalisco

Luego de aventar la cubeta, agregó, las personas se percataron que salió “la mano volando”, al tiempo que también observaron otro tipo de carne que no era la que usualmente se usa para elaborar el platillo, por lo que se cree podría ser carne humana picada en trozos.

Hasta el momento, por este macabro hallazgo, las autoridades de Jalisco no han informado si la mano es o no de una persona.