
Una mujer que caminaba por la playa de la isla Marco (Marco Island) , en Florida, se sorprendió a finales de mayo al encontrar una mancha con forma de corazón en la orilla del mar; desconcertada y sin saber qué era, decidió grabar un video del extraño animal.
Posteriormente, envió el material a Jillian Daly, comunicadora científica especializada en ciencias marinas que comparte videos sobre invertebrados oceánicos en Instagram; al revisarlo, Daly identificó de inmediato que se trataba de una especie de cerdo marino, conocido como tunicado.
La especialista en criaturas del océano mencionó en un vídeo de su perfil que probablemente muchas personas se han topado con un tunicado sin darse cuenta. “A menudo los encontramos varados en la playa después de las tormentas”, explicó, resaltando que estos organismos suelen quedar expuestos cuando las condiciones marítimas cambian, lo que ofrece una oportunidad poco común para observarlos fuera de su entorno natural.
Organismos poco conocidos dentro del ecosistema

El término “tunicado” proviene de “túnica”, haciendo alusión a la capa externa que caracteriza a estos organismos marinos. Estos animales filtradores presentan un cuerpo con forma de saco o tubo, a través del cual impulsan agua para capturar pequeñas partículas en suspensión que utilizan como alimento, según detalla The Dodo.
Estas especies desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas marinos, ya que ayudan a limpiar el agua al filtrar partículas y contribuyen a mantener el equilibrio en la cadena alimentaria.
Sin embargo, aunque en el mundo existen más de 3,000 especies de tunicados, su reconocimiento entre el público sigue siendo reducido. Esta falta de visibilidad, de acuerdo a información del Museo de Historia Natural de Santa Bárbara, se debe a que muchos de estos organismos son pequeños y permanecen adheridos a superficies como rocas o la parte inferior de embarcaciones, lo que hace que pasen desapercibidos para la mayoría de las personas.
Los tunicados y su relación con los humanos

Este grupo de invertebrados marinos es capaz de adoptar diversas formas a lo largo de su vida. En ocasiones se presentan con cuerpos alargados o como masas amorfas, pero también pueden desarrollar estructuras más definidas, como la del corazón, lo cual responde a sus adaptaciones y etapas de desarrollo.
Aunque no poseen columna vertebral y se clasifican como invertebrados, los tunicados desarrollan en su etapa larval una estructura similar a una columna vertebral, lo cual los distingue de otros cerdos marinos y animales y es clave para comprender su evolución.
Dentro del reino animal, el Museo de Historia Natural de Santa Bárbara señala que “los tunicados son los parientes más cercanos de los humanos y otros vertebrados”, lo que destaca su gran relevancia evolutiva y la importancia de fomentar su estudio y protección.
Los diferentes tipos de tunicados

Los tunicados son un grupo diverso de animales marinos pertenecientes al subfilo Urochordata. Según datos de I Naturalist México, se reconocen cuatro clases principales, cada una con características específicas que las distinguen en su forma, movilidad y modo de vida.
- Ascidiacea (ascidias o jeringas de mar): Son organismos bentónicos, es decir, que viven fijos sobre el fondo marino, ya sea en rocas, conchas u otros sustratos. Estos pueden ser solitarios o formar colonias y su cuerpo está cubierto por una cutícula hecha de polisacáridos. Cuando se sienten amenazadas, expulsan agua a través de un sifón. Esta clase destaca también por la presencia de metales como vanadio y niobio en su sangre.
- Thaliacea (salpas): Son tunicados pelágicos, lo que significa que viven suspendidos en la columna de agua. Pueden ser solitarios o coloniales, con individuos alineados sobre un eje común. Estos animales utilizan sus sifones en extremos opuestos para propulsar mediante la expulsión de agua, lo que les permite desplazarse en el océano.
- Appendicularia (apendicularias o larváceos): Se trata de organismos planctónicos, solitarios y nadadores, que mantienen en su etapa adulta características larvales como la notocorda y la cola, lo que les da simetría y polaridad típicas de los cordados. Su cuerpo está envuelto en una secreción gelatinosa que les facilita la movilidad.
- Aspiraculata (Sorberacea): Estos tunicados son similares a las ascidias, pero habitan en aguas profundas y son carnívoros. En contraste con las ascidias, mantienen el cordón nervioso dorsal incluso en la etapa adulta.
Esta diversidad refleja múltiples adaptaciones a distintos nichos marinos, que van desde los fondos rocosos hasta las aguas abiertas y las profundidades oceánicas. La variedad de formas y modos de vida no posiciona a los tunicados como elemento clave para comprender la evolución y la ecología de los cordados.
Últimas Noticias
Cantos, aullidos y melodías: el experimento que conecta la voz de los perros con la evolución musical de la humanidad
Al observar cómo algunos canes ajustan su tono al oír música, los científicos exploran el origen común de la expresión vocal y el deseo ancestral de participar en experiencias colectivas

¿La IA podrá descifrar los códigos del lenguaje animal? Cuáles son los desafíos, según los expertos
La investigación sobre comunicación animal con inteligencia artificial abre nuevos interrogantes sobre lo que realmente significa “entender” a otras especies y hasta dónde puede llegar la tecnología

Crean un dispositivo con inteligencia artificial que promete conectar mascotas y dueños en tiempo real
El nuevo sistema, denominado PetPhone, utiliza sensores, GPS y algoritmos avanzados para interpretar gestos y movimientos de los animales, ofreciendo notificaciones automáticas y facilitando la interacción a través de una aplicación móvil

¿Por qué los gatos siempre caen de pie? Un reciente estudio habría revelado el misterio
Investigadores japoneses se propusieron resolver una incógnita centenaria sobre el comportamiento felino, aportando datos inéditos y nuevas preguntas sobre su agilidad en el aire

Mauro Icardi y su “perro guardaespaldas”: cuánto pesa y por qué se volvió viral en las redes
El Cane Corso se destaca no solo por su presencia imponente, sino por pertenecer a una de las razas más grandes y cercanas al humano. Su necesidad de contacto constante y la mirada atenta lo convierten en un compañero difícil de pasar por alto


