Así lucen ahora las tortugas de Rocky a casi 50 años del estreno de la película

Estos reptiles tuvieron una segunda aparición en la pantalla grande en un cameo de la película Creed II estrenada en 2018

Guardar
Sylvester Stallone ha conservado algunos
Sylvester Stallone ha conservado algunos recuerdos de los sets originales de las películas de Rocky. (officialslystallone)

La primera película de la saga Rocky estrenada en 1976 es considerada una obra icónica de la historia del cine debido a su impacto cultural y su historia inspiradora que resonó a nivel mundial.

Escrita y protagonizada por Sylvester Stallone, cuenta la historia de Rocky Balboa, un boxeador desconocido de Filadelfia que tiene la oportunidad de enfrentarse al campeón mundial, Apollo Creed.

Además, este filme destaca también por su contexto de producción, pues Stallone, quien en ese momento no era un actor reconocido, escribió el guion en pocos días y luchó para mantener el papel principal, logrando finalmente participar con un presupuesto limitado, situación que se ve reflejada en algunos de los sets de grabación que incluyen objetos de decoración baratos.

Tras el éxito de la película Stallone dio un salto muy importante en su carrera y fue creciendo hasta convertirse en uno de los actores y cineastas más reconocidos de Hollywood, es por ello que recuerda con cariño la saga de Rocky y logró guardar parte de la decoración de sus sets, entre ellas dos tortugas de orejas rojas.

Las tortugas de Sylvester Stallone

Las tortugas conservaron sus nombres
Las tortugas conservaron sus nombres mostrados en la película de Rocky de 1976. (Captura de Pantalla)

En la primera entrega de Rocky se nos muestra cómo el protagonista tiene tres mascotas en peceras, un pequeño pez llamado Moby Dick y dos tortugas de nombre Cuff y Link, las cuáles le compró a Adrián Pennino, el interés amoroso de Rocky en la primera película.

“Heey, esta noche lo he hecho bastante bien, ¿no lo creen?, deberían haberme visto, ¿tienen hambre?, aquí lo tienen, quieren ver a su amigo Moby Dick (...) si supieran cantar o bailar yo no tendría esta cara”, se ve una breve charla de Rocky Balboa con sus mascotas en la película.

En la película se observan dos ejemplares pequeños de tortugas de orejas rojas, las cuales nunca abandonaron al protagonista de Rocky, pues luego del rodaje Stallone decidió adoptarlas como sus mascotas y a su vez, un lindo recuerdo de la película que terminó por impulsar su carrera.

En 2018, Stallone volvería a mostrar al público a Cuff y Link mediante una foto en su cuenta de Instagram, en la foto se ve como los años no pasan en vano y se ve como sus mascotas crecieron bastante desde entonces, en aquella ocasión, los reptiles fueron trasladados a una pecera cuadrada para aparecer en un cameo de la película Creed II, donde también aparece Rocky Balboa.

Desde entonces, no han salido nuevas imágenes de Cuff y Link, pero de acuerdo con información en redes sociales, el actor tiene un estanque para ellas en alguna de sus propiedades.

De tortugas mascotas a especies invasoras

La tortuga de orejas rojas
La tortuga de orejas rojas es una de las especies más populares que se pueden conseguir como mascota. (Wikimedia Commons/MRosetree)

La tortuga de orejas rojas, conocida científicamente como Trachemys scripta elegans, es una especie de tortuga de agua dulce originaria de los Estados Unidos y el norte de México. Recibe su nombre por las distintivas manchas rojas que tiene a los lados de la cabeza, cerca de sus ojos, lo que se convierte en una de sus características más reconocibles.

Estos reptiles suelen habitar en cuerpos de agua como lagos, estanques, ríos y pantanos, donde encuentran condiciones ideales para nadar y asolearse. Son omnívoras, lo que significa que su dieta incluye tanto materia vegetal, como algas y plantas acuáticas, como pequeños invertebrados, peces o insectos.

La tortuga de orejas rojas ha sido introducida en distintas partes del mundo como resultado de su venta masiva en el mercado de mascotas. Sin embargo, de acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en muchos lugares se ha convertido en una especie invasora que ha desplazado a tortugas nativas debido a su capacidad para adaptarse a diferentes entornos. Su presencia puede generar un impacto negativo en los ecosistemas locales, razón por la cual su comercio y tenencia están regulados en algunos países.

Últimas Noticias

Cantos, aullidos y melodías: el experimento que conecta la voz de los perros con la evolución musical de la humanidad

Al observar cómo algunos canes ajustan su tono al oír música, los científicos exploran el origen común de la expresión vocal y el deseo ancestral de participar en experiencias colectivas

Cantos, aullidos y melodías: el

¿La IA podrá descifrar los códigos del lenguaje animal? Cuáles son los desafíos, según los expertos

La investigación sobre comunicación animal con inteligencia artificial abre nuevos interrogantes sobre lo que realmente significa “entender” a otras especies y hasta dónde puede llegar la tecnología

¿La IA podrá descifrar los

Crean un dispositivo con inteligencia artificial que promete conectar mascotas y dueños en tiempo real

El nuevo sistema, denominado PetPhone, utiliza sensores, GPS y algoritmos avanzados para interpretar gestos y movimientos de los animales, ofreciendo notificaciones automáticas y facilitando la interacción a través de una aplicación móvil

Crean un dispositivo con inteligencia

¿Por qué los gatos siempre caen de pie? Un reciente estudio habría revelado el misterio

Investigadores japoneses se propusieron resolver una incógnita centenaria sobre el comportamiento felino, aportando datos inéditos y nuevas preguntas sobre su agilidad en el aire

¿Por qué los gatos siempre

Mauro Icardi y su “perro guardaespaldas”: cuánto pesa y por qué se volvió viral en las redes

El Cane Corso se destaca no solo por su presencia imponente, sino por pertenecer a una de las razas más grandes y cercanas al humano. Su necesidad de contacto constante y la mirada atenta lo convierten en un compañero difícil de pasar por alto

Mauro Icardi y su “perro