Cómo un galgo se transformó en santo en la Edad Media: La conmovedora historia de San Guinefort

Un acto de ira llevó a un caballero medieval a perder a su compañero fiel. La inesperada verdad detrás del sacrificio provocó la veneración que desató en una región francesa

Guardar
El perro fue asesinado por
El perro fue asesinado por su dueño después de que éste creyera erróneamente que había atacado a su hijo (L. Bower/Wikimedia Commons)

En la era medieval, entre el siglo XIII y mediados del XX, se veneró a un santo que tenía la capacidad de curar a los bebés enfermos y cuidarlos ante cualquier mal, pero ésta era muy diferente a los conocidos popularmente, pues no se trataba de un ser humano sino de un perro de raza galgo que vivió en la región Villars-les-Dombes, cerca de Lyon en Francia.

Su dueño, un caballero, lo nombró Guinefort. El galgo se caracterizó por su fidelidad y sentido de protección, su veneración se debió a que protegió al hijo de su dueño del ataque de una serpiente y su historia dejó una enseñanza sobre actuar bajo la ira.

La historia de San Guinefort es tomada como una leyenda de la región y aparece por primera vez en el libro de De Supersticione de Etienne de Bourbon, en dicha obra se puede encontrar una larga lista de fábulas sobre la superstición.

No actuar bajo la ira

El perro fue asesinado por
El perro fue asesinado por su dueño después de que éste creyera erróneamente que había atacado a su hijo (Jeanne-Elisabeth Chaudet /Wikimedia Commons)

De acuerdo con información de la revista National Geographic, Guinefort era un fiel compañero que fue asesinado por su dueño después de que éste creyó erróneamente que había atacado a su hijo recién nacido.

Cuando el caballero regresó a su casa encontró la cuna de su bebé volteada y su primogénito no estaba por ningún lado; en cuanto el perro se percató de la presencia de su dueño se le acercó a él, pero tenía el hocico ensangrentado. El hombre creyó que su mascota había atacado al bebé y en un acto de ira desenvainó su espada y mató al perro.

El cuerpo del animal fue lanzado a un pozo, sin embargo, después de hacer este acto escuchó el llanto del niño. Su hijo estaba ileso y a lado de una serpiente muerta, el caballero se dio cuenta que su mascota había protegido al recién nacido y se percató del terrible error que cometió después de asesinar a su fiel compañero.

El caballero arrepentido por su accionar llenó el pozo con piedras y plantó árboles a su alrededor para decorar lo que se convirtió en la tumba del galgo. Los habitantes de la región al enterarse de la valiente acción del animal decidieron venerarlo y lo consideraron como el santo protector de los niños.

Las mamás llevaban a sus bebés enfermos a la tumba de Guinefort para pedir por su salud y se tiene la creencia que estos actos les salvaban la vida. Sin embargo, su veneración no causó gracia en la iglesia, pues los altos mandos consideraron que era un insulto que un perro fuera considerado santo.

Parar el culto a Guinefort

Pintura que representa el momento
Pintura que representa el momento en que Guinefort es asesinado por su dueño. (Gesta Romanorum /Wikimedia Commons)

Con el paso de los años la iglesia intentó frenar el culto al perro, la institución impuso multas a las personas que fueran sorprendidas en la tumba del “perro santo”, pues consideraban como brujería lo que rodeaba al animal.

Cerca de la tumba de Guinefort vivía una mujer que preparaba “pociones curativas”, mismas que les ofrecía a las mamás para curar a sus hijos. Este acto iba en contra de las creencias cristianas, pues esta costumbre era considerada como magia, sin embargo, los habitantes de la región no lo veía como tal y creían que no existía algún problema por venerar al galgo.

De acuerdo con National Geographic, en 1870 la iglesia mandó a destruir el pozo donde estaban los restos de Guinefort. Los esfuerzos de la iglesia para evitar la veneración del perro no sirvieron de mucho, las personas seguían acudiendo al lugar para pedir un milagro.

La última peregrinación al lugar del que se tiene registro fue en la década de 1930, la creencia de que “San Guinefort” cura y protege a los bebés está muy arraigada en la región. El “perro santo” mantiene su popularidad en algunos rincones del país y a pesar de que no es reconocido por la iglesia católica se cree que algunas personas lo siguen venerando.

Últimas Noticias

Cantos, aullidos y melodías: el experimento que conecta la voz de los perros con la evolución musical de la humanidad

Al observar cómo algunos canes ajustan su tono al oír música, los científicos exploran el origen común de la expresión vocal y el deseo ancestral de participar en experiencias colectivas

Cantos, aullidos y melodías: el

¿La IA podrá descifrar los códigos del lenguaje animal? Cuáles son los desafíos, según los expertos

La investigación sobre comunicación animal con inteligencia artificial abre nuevos interrogantes sobre lo que realmente significa “entender” a otras especies y hasta dónde puede llegar la tecnología

¿La IA podrá descifrar los

Crean un dispositivo con inteligencia artificial que promete conectar mascotas y dueños en tiempo real

El nuevo sistema, denominado PetPhone, utiliza sensores, GPS y algoritmos avanzados para interpretar gestos y movimientos de los animales, ofreciendo notificaciones automáticas y facilitando la interacción a través de una aplicación móvil

Crean un dispositivo con inteligencia

¿Por qué los gatos siempre caen de pie? Un reciente estudio habría revelado el misterio

Investigadores japoneses se propusieron resolver una incógnita centenaria sobre el comportamiento felino, aportando datos inéditos y nuevas preguntas sobre su agilidad en el aire

¿Por qué los gatos siempre

Mauro Icardi y su “perro guardaespaldas”: cuánto pesa y por qué se volvió viral en las redes

El Cane Corso se destaca no solo por su presencia imponente, sino por pertenecer a una de las razas más grandes y cercanas al humano. Su necesidad de contacto constante y la mirada atenta lo convierten en un compañero difícil de pasar por alto

Mauro Icardi y su “perro