¿Quién es Elena Ferrante?: leé gratis una “guía” sobre el mayor misterio de la literatura actual

La identidad de la autora de “Crónicas del desamor” y “La hija oscura” es uno de los secretos mejores guardados del universo de los libros. A falta de entrevistas que suplan la curiosidad de sus lectores sobre este enigma literario, esta guía editada por Lumen incluye la propia voz de la (supuesta) italiana y sus opiniones sobre el anonimato, las mujeres y su propia obra.

Aunque hubo múltiples conjeturas sobre su verdadera identidad y varios intentos por desenmascararla, la exitosa escritora (supuestamente) italiana Elena Ferrante sigue siendo uno de los mayores misterios de la literatura contemporánea. Una "guía de lectura" que puede descargarse gratis en Bajalibros es una perfecta puerta de entrada a su intrigante vida y obra.
Aunque hubo múltiples conjeturas sobre su verdadera identidad y varios intentos por desenmascararla, la exitosa escritora (supuestamente) italiana Elena Ferrante sigue siendo uno de los mayores misterios de la literatura contemporánea. Una "guía de lectura" que puede descargarse gratis en Bajalibros es una perfecta puerta de entrada a su intrigante vida y obra.

En un mundo en el que la literatura está cada vez más pendiente de la intimidad de los autores, su vida privada, sus opiniones e ideología, la escritora (¿italiana?) Elena Ferrante cambió las reglas del juego cuando decidió mantener su identidad al margen desde el comienzo de su exitosa carrera como novelista y se configuró, así, como uno de los mayores misterios del universo literario.

Aunque sobran conjeturas sobre su verdadera identidad, así como hubo varios intentos de desenmascararla, todavía nadie sabe quién es realmente Elena Ferrante, intriga que sus editores mantienen en el mayor de los secretos. Hay quienes dicen que es un hombre. Otros aseguran que, en realidad, no es una persona sino -así como se dijo sobre William Shakespeare- todo un colectivo de escritores. Lo cierto es que no son más que habladurías y chismes que no hacen más que generar un mayor misticismo alrededor de su figura, lo que se traduce directamente en un mayor caudal de ventas.

“No es mi ausencia la que genera interés por mis libros, sino que es el interés por mis libros lo que genera atención mediática respecto a mi ausencia”, dijo Ferrante en una de las pocas entrevistas que ha concedido en sus casi tres décadas de carrera. Para aquellos atraídos por este inusual misterio, la editorial Lumen publicó Elena Ferrante: una guía de lectura, libro que puede descargarse gratis en Bajalibros y que recorre su obra a la vez que recopila las escasas entrevistas de la autora y los comentarios de figuras de la talla de Hillary Clinton, Zadie Smith y Ken Follet.

“Sería necesario preguntarnos seriamente por qué nos perturba tanto que un autor no sea físicamente identificable. ¿Por qué, en otras palabras, preferimos las hipótesis más disparatadas y cerebrales por encima de la sencilla respuesta de que una señora de nombre Elena Ferrante publica libros desde hace 25 años y decidió expresarse solamente a través de la escritura?”, se pregunta la autora de Crónicas del desamor y La hija oscura. Cercana a su (supuesto) octagésimo cumpleaños, esta escritora todavía mantiene (sin intención de hacerlo) al mundo en vilo con su misterio.

“Elena Ferrante: una guía de lectura” (fragmentos)

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Sobre el anonimato:

«Creo que no hay que confundir al lector verdadero con el seguidor. Creo que el lector verdadero no busca la cara frágil del autor de carne y hueso, que se embellece para la ocasión, sino la fisonomía desnuda que queda en cada palabra eficaz.»

«”Permanecer en la sombra” no es una expresión que me guste. Huele a complot, a sicarios. Digamos que hace quince años preferí publicar libros sin tener que sentirme obligada a ser escritora de oficio. Hasta ahora no me arrepiento

«No es mi ausencia la que genera interés por mis libros, sino que es el interés por mis libros lo que genera atención mediática respecto a mi ausencia. […] ¿Qué soy fuera de mis libros? Una señora parecida a tantas otras. Así que dejad en paz a los autores. Si merece la pena, amad lo que escriben. Ese es el sentido de mi pequeña polémica.»

«Escribo para testificar que he vivido y que he buscado una medida para mí y los demás. […] La única posibilidad es aprender a poner en su sitio al propio yo, volcarlo en la obra y apartarse, aprender a considerar la escritura como aquello que se separa de nosotros en cuanto queda concluida. […] Por eso: o sigo siendo Ferrante o no publico más

«Foucault escribió que la ausencia de un autor es insoportable y que solo podemos aceptarla en forma de un enigma. Me parece que los efectos de mi decisión le han dado razón. Partiendo de esa observación, y sobre todo de la palabra “insoportable”, sería necesario preguntarnos seriamente por qué nos perturba tanto que un autor no sea físicamente identificable. ¿Por qué, en otras palabras, preferimos las hipótesis más disparatadas y cerebrales por encima de la sencilla respuesta de que una señora de nombre Elena Ferrante publica libros desde hace 25 años y decidió expresarse solamente a través de la escritura?»

«Lo que usted llama el misterio de mi identidad es una obsesión puramente mediática generada por el éxito de mis libros. No habría misterio alguno, para los medios, si mis libros hubieran recibido escasa atención, si no se le hubiera atribuido alguna importancia a mi identidad. Lo que pasó primero fue que los libros conquistaron un número creciente de lectores y después, solo después, los medios mezclaron los ingredientes para cocinar enigmas

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Sobre la mujer:

«Creo que el impulso hacia la igualdad nos ha llevado a competir con los hombres pero también entre nosotras, multiplicando la ferocidad de las relaciones mujer-hombre y mujer-mujer. […] El patriarcado me parece más vivo que nunca. Tiene firmemente asido en sus manos el planeta.»

«Escribo sobre mujeres que han logrado una pequeña escalada sociocultural, pero que tienden, por diferentes razones determinadas por sus orígenes, a recaer. Esas razones están representadas en sus madres o en figuras femeninas afines.»

«El feminismo fue, para mí, un instrumento de aprendizaje. Pero no escribo libros-manifiesto. Estoy siempre detrás de mis historias y de mis personajes.»

«Creo que las mujeres inteligentes de hoy están en medio de una batalla que se lucha en un número impresionante de frentes. Esto nos somete a una presión todavía más terrible que nuestras antecesoras. Las vidas individuales están constantemente en riesgo. Las fuerzas pueden ceder, y el mundo con el que nos identificamos puede parecernos, repentinamente, hecho añicos, reducido a miles de fragmentos heterogéneos. A mí me interesa mucho ese colapso y cómo se lucha para escapar de él.»

«Creo que el caso Weinstein ha sacado a la luz algo que las mujeres siempre han conocido y siempre más o menos callado. A pesar de algunas apariciones, incluso en la cultura occidental la dominación patriarcal todavía está fuertemente anclada: todos experimentamos, en los lugares más variados y en una mayor diversidad, día tras día, la humillación de ser la víctima ingenua, el cómplice asustado o el rebelde silencioso cuando atacamos a las víctimas en lugar de culpar a los violadores. Paradójicamente, no veo grandes diferencias entre las mujeres del distrito napolitano del que hablé y las actrices de Hollywood o las mujeres cultas y refinadas que trabajan en los niveles más altos de nuestro sistema socioeconómico. Para subir el tono, decir “me too”, me parece algo bueno, pero solo si guardamos el sentido de la justa medida: los excesos son perjudiciales para las causas justas. La fuerza de los pequeños y grandes escándalos, estén en el centro del mundo o en una posición marginal, no es solo para dejar de sentir vergüenza frente a las diferentes formas de violación a las que estamos expuestas, sino además de dejar de hacernos creer, por un mecanismo repugnante, que debemos avergonzarnos de ello.»

«En los últimos años, ha habido algo de desprecio de las nuevas generaciones de mujeres hacia el feminismo de su madres y sus abuelas. Estas jóvenes parecen convencidas de que los pocos derechos que tienen son naturales, y no el resultado de una dura batalla cultural y política. Espero que las cosas cambien, que se den cuenta de que hemos vivido en una posición de inferioridad durante milenios y que debemos continuar la lucha. Si bajamos la guardia, hasta lo más pequeño podría ser suficiente para borrar lo que cuatro generaciones de mujeres han conquistado, al menos en teoría, a costa de inmensos esfuerzos.»

«Ciertamente, la escritura femenina existe, pero sobre todo porque escribir también es un acto fuertemente condicionado por la construcción históricocultural que es el género. Dicho esto, el género se compone de mallas cada vez más grandes, sus normas son laxas y siempre es más difícil reconstruir qué nos influenció y nos entrenó como escritores. Yo, por ejemplo, aprendí mucho en los libros que amaba y estudiaba, ya fuera escrito por manos masculinas o femeninas, y podría dar nombres; pero también fui profundamente marcada por frases cuyo origen he olvidado, y que pueden ser femeninas y masculinas.»

«En resumen, el aprendizaje literario es difícil de comprender. Por lo tanto, evito decir que fue este o aquel autor quien me influenció. En general evito decir que son principalmente textos de mujeres los que me influenciaron, aunque amaba y todavía amo Mentiras y sortilegios, de Elsa Morante. Estamos viviendo un período de grandes cambios y un discurso de este tipo aquí corre el riesgo no solo de ser poco convincente, sino de descansar sobre bases frágiles.»

Quién es Elena Ferrante

♦ Aunque nadie conoce su verdadera identidad, se afirma que nnació en Nápoles, Italia en 1943.

♦ Es escritora, guionista y traductora.

♦ Escribió libros como Crónicas del desamor, La amiga estupenda, Un mal nombre y La niña perdida, entre otros.

♦ Varias de sus novelas fueron adaptadas al cine.

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