Por sus escenas sexuales, cuestionan que se lea en los colegios una reconocida novela sobre femicidio

Se trata de “Cometierra”, de Dolores Reyes. En Neuquén, una funcionaria la calificó como “material pornográfico”. La autora dice que así “los chicos terminan pasándose el libro en el recreo”.

Dolores Reyes estudió Letras Clásicas. Es docente y feminista. (Crédito: Santiago Saferstein)
Dolores Reyes estudió Letras Clásicas. Es docente y feminista. (Crédito: Santiago Saferstein)

Dolores Reyes desactivó el modo avión de su teléfono celular apenas aterrizó en San Martín de los Andes, Neuquén. Entonces, una estampida de mensajes por Instagram y WhatsApp alertaban a la escritora argentina. El que más recuerda decía: “Están tratando de censurar Cometierra -su libro- en una escuela neuquina. El argumento es que en la misma hoja dice pija, concha, tetas”.

En Twitter, Nadia Judith Márquez, concejal neuquina de Democracia Cristiana, viralizaba un video: “Padres de segundo año de un colegio de Neuquén sumamente disgustados por el material pornográfico que les dieron de lectura a sus hijos totalmente inadecuado para la edad que tienen”. Márquez se describe como “Militante Pro Vida, Esposa y Madre Cristiana” en sus redes sociales.

Sobre el caso, el diario La Mañana de Neuquén tituló: “El ‘libro porno’ que revolucionó a un colegio privado de Neuquén” y en ese artículo sostuvo: “Las familias de los alumnos de segundo año del secundario Pablo VI se sorprendieron al ver que en un capítulo se describe una escena de sexo explícito de manera cruda (...) un polémico capítulo –que no representa el espíritu y el mensaje del libro- generó la reacción de los padres, por el tono de la escena sexual y si era o no conveniente divulgarlo entre el alumnado de segundo año del secundario”.

“El libro tiene un lenguaje directo y sórdido y en un capítulo describe una escena sexual, en un tono que despertó la polémica en el colegio. De fondo, además, hay un debate político contrapuesto, donde se mezcla el feminismo y un grupo que nada quiere saber con estos contenidos sexuales. Mucho más en un colegio privado”, describe La Mañana de Neuquén. Esa misma publicación asegura que el Consejo Provincial de Educación abordó el tema luego de que un grupo de familias manifestaran su preocupación.

Cometierra cuenta las experiencias de una adolescente capaz de tener visiones que la contactan con los muertos. La fórmula es así: ella come tierra y se le habilita esa capacidad, ese don, ese poder que, un día, le hace ver que su papá asesinó a golpes a su mamá. Entonces: hay un femicidio en Cometierra. Y casi todas las demás formas de violencia contra las mujeres. Hay desamparo, injusticia, amor, el cuidado que se establece entre hermanos. Y la escena de sexo que Márquez difundió para señalar que se trata de un libro inadecuado.

“Me escribieron muchísimos mensajes en los que me contaban que hay docentes que la estaban pasando mal por abordar un texto con alumnos de escuela secundaria. Eso fue lo que más me preocupó porque son ellos los que están tratando de formar lectores en un contexto en el que todo a nivel social complota contra la lectura. Se dice que la escuela falla, que no se logra la lecto-comprensión, y cuando los docentes tratan de trabajar textos se vienen viendo muchos ataques contra la escuela”, dice Reyes en diálogo con Infobae Leamos.

“Recuerdo los primeros tres secundarios a los que fui cuando salió Cometierra. Un bachillerato popular de la villa 31, el colegio Paideia, dirigido por Yaki Setton que es un poeta que también labura en el Joaquín V. González, y el Instituto Evangélico Americano de Caseros. Me contactó una pastora diciendo que había leído el texto y que le resultaba muy interesante y que con una docente lo estaban trabajando en cuarto quinto año. Fueron todas experiencias muy interesantes, los chicos tenían muchísimas preguntas ávidas, vitales”, describe la autora, que había viajado a Neuquén para justamente encontrarse con estudiantes de esa provincia que leyeron su libro en el aula.

“Mi preocupación central no fue el recorrido en aulas de Cometierra, porque viene teniendo un gran recorrido desde que se publicó. Lo que más me preocupó fue que un docente la esté pasando mal en un aula por querer llevar una lectura, construir lectores. Lo que generan con estos intentos de censurar es ‘acá hay algo incómodo, que mete el dedo en la llaga’ y eso a los chicos les llama la atención, van detrás de eso, quieren saber qué pasó y terminan pasándose el libro en el recreo para saber todos de qué se trata eso que no quieren que lean”, suma Reyes.

Me pareció penoso que titularan como ‘libro porno’ y que lo único que se identificara como algo que impactaría en los chicos fuera la escena sexual. Es un libro profundamente triste por momentos porque aborda todas las violencias que muchas veces los chicos y sus entornos están soportando. Son violencias que impactan en sus vidas, así como padecen los femicidios, la falta de madres, de abuelas, de amigas por la violencia machista. Eso parece que no se registró para nada y me sorprende un montón”, concluye la autora, que con su primera novela recorrió aulas y construyó lectores. Aunque algunos pongan el grito en el cielo.


Quién es Dolores Reyes

♦ Nació en 1978 en la zona oeste del Gran Buenos Aires.

♦ Es docente y feminista. Estudió Letras Clásicas en la Universidad de Buenos Aires.

Cometierra es su primera novela y se convirtió en un texto de culto.

SEGUIR LEYENDO