Lit Killah, figura del trap local: “Vendí mi ropa para juntar plata, cargar la Sube e ir a las competencias”

El rapero de 21 años conversó con Infobae sobre su nuevo single, la escena urbana local y su propio videojuego

Lit Killah, de la plaza a millones de reproducciones - #Entrevista

Nacido y criado en González Catán, provincia de Buenos Aires, Mauro “Lit Killah” Monzón jamás imaginó que el comienzo de la cuarentena lo iba a encontrar en Miami. “Fue horrible porque estuve cuatro meses sin hacer nada, con el celular nomás, viendo series; el no tener nada para hacer me comía la cabeza”, recuerda desde la comodidad de su casa en charla con Infobae. Con un pasado en las competencias de freestyle, al igual que muchos de sus colegas, Lit Killah es uno de los músicos más destacados y virales de la escena urbana local.

Cuando tenía 16 años, Mauro empezó a transitar las competencias de freestyle en plazas y jamás imaginó el presente con millones de seguidores en sus redes sociales. “Me gustaba muchísimo e iba porque quería conocer ese ambiente, ranchear con gente nueva, quería hacer todo ese tipo de cosas y progresar en lo que disfrutaba”, recuerda Lit de aquellos años en los que viajaba horas en transporte público solo para participar de esos torneos callejeros.

Esas mismas competencias fueron las que pusieron el nombre de Lit Killah entre los más queridos del freestyle argentino, a pesar de no haber competido nunca ni en Red Bull Batalla de los Gallos ni en Freestyle Master Series (FMS), las dos principales shows de alcance nacional. En el 2017, decidió que era momento de hacer su propia música. El paso inicial lo dio con DE$TROY, su primera canción, que lanzó cuando cumplió 18 años, que tiene casi 19 millones de reproducciones.

Lit Killah lanzó Se terminó, una colaboración con Kodigo, el 24 de septiembre.
Lit Killah lanzó Se terminó, una colaboración con Kodigo, el 24 de septiembre.

-¿Fueron difíciles esas primeras épocas en las competencias de freestyle?

-Imaginate que yo vendía mi ropa, mis cosas y todo lo que tenía para juntar plata para cargar la SUBE e ir a las competencias. Y la SUBE la tenía guardada ahí como reliquia solamente para viajar en bondi y tren a los torneos.

La idea de cobrar por batallar o por hacer música, no estaba en su mente, era todo por placer. No por falta de ambición sino porque no había un referente al que apuntar que viviera de lo que él disfrutaba. “De a poco se fue dando, sin que nadie lo sepa, se fueron viralizando los videos por todos lados y gracias a eso estamos full”, explica sobre cómo los más jóvenes hoy sí tienen referentes a los que apuntar que vivan del freestyle.

-¿Entendían tus viejos esto que querías hacer? ¿Te apoyaban?

-A mí me hablaba un pibito de 15 años y me decía “che, te doy 200 pesos, venite a Salta, te pago el pasaje y te quedás a dormir acá, te tiro un colchón”. Yo le decía “sí, de una, voy a conocer salta”. Estaba re contento. Le decía a mi mamá, me acuerdo, y mi mamá me decía “no, no pero pará, quiero verificar eso”. La verdad que le tengo que dar las gracias a mis viejos que siempre me aguantaron en todo esto, porque imaginate que cuando yo empecé tenía 16 años. Debe ser jodido que a los 16 tu hijo te diga “che, ma, me está hablando alguien de Salta para que vaya a competir”. Tus viejos no entienden nada, encima que era todo muy precario en ese momento.

El artista nacido en González Catán cuenta con más de 3,8 millones de seguidores en Instagram.
El artista nacido en González Catán cuenta con más de 3,8 millones de seguidores en Instagram.

PREGUNTA AXE: A fin del 2019 volviste a las competencias, ¿Tenés ganas de competir regularmente otra vez?

-Volví a competir en la God Level y me gustó. Planeaba seguir, pero apareció la cuarentena y me cagó un montón. Me van a volver a ver, fija. FMS me parece una compe muy buena, porque permite batallas más largas y tenés tiempo de dar una buena performance. Estaría en alguna exhibición o algo si es que me invitan. Me gustaría competir en ese formato con Trueno, aunque ya no esté más.

El stream para estar más cerca

En tiempos de pandemia, el tener que quedarse en casa llevó a que muchos artistas deban encontrar la forma de seguir en contacto con su público. Lit Killah, al volver de Miami, y después de mucha insistencia por parte de sus seguidores, decidió incursionar en ese mundo. “No lo hacía porque no me sentía como para hablar frente a una cámara”, explica Mauro de por qué empezó a transmitir recién en el 2020.

Lit Killah juega al Grand Theft Auto V

-Empezaste a streamear hace poco, ¿cómo llegaste?

-Hace como 3 años, casi 4 diría, había ido por primera vez a un stream y había aparecido con Coscu –el streamer más importante del país-. Yo siempre fui de decir boludeces, chistes y hacer ese tipo de cosas. A la gente le gustó mi humor, mi actitud, y ya desde ese día me empezaron a decir que hiciera stream. Hace unos 6 meses volví a ir a lo de Coscu y volvió a explotar todo.

En Twitch, la plataforma de streaming más importante y la que él elige para streamear, cuenta con más de 770 mil seguidores y sus transmisiones, en las que principalmente muestra cómo juega a sus videojuegos favoritos, las ven más de 100.000 personas.

-¿Qué fue lo que finalmente te convenció de empezar a streamear?

-Cuando estaba en Miami vi a un youtuber jugando al GTA Role play. Eso me dio unas re ganas de jugarlo y de hacerlo en vivo, porque sabía que me iba a cagar de la risa. Me gustó más una vez que conocí la comunidad de ahí, la gente, el aguante que te hacen, los comentarios. Me gusta un montón. La paso bien, pasa el tiempo volando y se disfruta bastante. Es eso más que nada, lo hago para mantener esa actividad y el contacto con el público. Yo digo boludeces y la gente se ríe.

De la plaza a las millones de reproducciones

“De acá me había ido a Ciudad de México; de Ciudad de México a Tijuana; de Tijuana a Monterrey; después de ahí a Puerto Rico; y de Puerto Rico a Miami. Venía de una gira re larga, me había tomado como 15 aviones. Estaba de acá para allá”, resume el tour por el que quedó varado en Miami.

Cuando volvió, decidió recuperar el tiempo perdido con dos hitazos. El 25 de junio lanzó Flexin, una colaboración con Bizarrap, el productor estrella del momento para la escena urbana argentina y latinoamericana. La canción, a menos de 4 meses de su lanzamiento, ya superó las 91 millones de visualizaciones en YouTube, un número que no para de crecer. Además, el 24 de septiembre estrenó “Se terminó”, una colaboración con Kodigo, uno de los ídolos que tenía Lit Killah cuando empezó a rapear.

-¿Cómo te llevás con los recitales por streaming?

-El 24 de octubre hice mi primer show-experiencia después de 10 meses como auto regalo por mi cumple -cumplió 21 años el 4 de octubre-. Estuvo muy bueno. Hubo sorteos de videollamadas con fans de distintos países. Y también invitados especiales que cantaron conmigo. Además pude tocar canciones que nunca toqué para mi público antes, como Flexin y Se Terminó. Las dos las hicimos en un campamento que hizo Paulo Londra, que me invitó a mí, Kodigo, Bizarrap y un montón de artistas más amigos de él. Estuvimos 14 días en Mendoza, en una quinta súper aislada de todo, solamente para crear música.

El ascenso y la popularidad

El presente de Mauro, con viajes al exterior y millones de reproducciones, no fue una casualidad. Llegó gracias a su talento y su constancia. Junto a otros artistas como Duki, Ecko y Paulo Londra, que también salieron de las competencias de freestyle, marcó el camino para que la música urbana tenga la popularidad que vive hoy. “Vivimos el proceso de que no nos valoraban ni los eventos”, se ríe Lit Killah de ese pasado cercano que cambió radicalmente el panorama musical argentino, a pesar de muchos.

“Que tengan en cuenta a gente como nosotros quiere decir que están apoyando la movida que estamos haciendo”, analiza sobre el fuerte respaldo que recibió hace tan solo unas semanas en la entrega virtual de los Premios Gardel, el galardón más importante de la industria musical argentina. En ella algunos de los artistas más representativos del género hicieron sus respectivas performances.

En los Premios Gardel 2020, Lit Killah interpretó una versión de Flexin, su más reciente colaboración con Bizarrap.
En los Premios Gardel 2020, Lit Killah interpretó una versión de Flexin, su más reciente colaboración con Bizarrap.

-¿Qué te genera ser uno de los artistas que marcó el camino de popularidad del trap y la escena urbana en Argentina?

-Lo que siento es orgullo de haber pertenecido a esa primera camada, de haber tenido la oportunidad de estar en ese momento exacto y en ese lugar. Fuimos construyendo el camino para que hoy venga un pibito, saque un solo tema, la pegue y que ya el primer show que hace lo pueda cobrar bien, o lo llamen para manejarlo desde Miami.

-¿Y te llevás bien con que te pidan fotos constantemente?

-En ese sentido siempre está la mejor onda y no me molesta para nada. Me costó un montón asimilarlo pero hoy en día ya estoy más acostumbrado, más que nada por el tiempo que pasó. Ayer me pedí un delivery y el pibe me pidió una foto cuando llegó. Ese tipo de cosas antes no las hubiese asimilado tan fácil y hoy en día ya como que lo tomo normal y ni las pienso. Mientras vos más pensás las cosas, más la flasheás entonces ni las proceso, las hago así nomás.

Su propio videojuego

Fanático de los videojuegos desde chico, el 9 de abril Lit Killah sorprendió a todo el mundo. Ese día lanzó Lit Killah: The Game, el primer juego protagonizado por un trapero argentino. Se trata de un título para celulares que ya cuenta con más de un millón de descargas. Desarrollado por Game Ever Studios y Warner Music, en Lit Killah: The Game los jugadores deben seguir el ritmo de las canciones de Lit a puro reflejo.

LIT killah! The Game - Trailer

“En la PlayStation 2 yo era re vicio del Guitar Hero”, explica Mauro sobre en qué se inspiró para su propio videojuego. En el Guitar Hero, el jugador debe presionar en el momento exacto en el que las notas musicales se desplazan en la pantalla de juego. Dinámica similar a la utilizada en “Lit Killah: The Game”, en donde las canciones de Lit son las protagonistas absolutas.

-¿Cómo surgió la idea de tener tu propio videojuego?

-Yo siempre se lo comentaba a mi manager, le decía “uf, el día que yo tenga un juego”. Yo quería que sea un skin de algo, ni siquiera que sea un videojuego mío propio. Mi manager se lo comentó a la gente de Warner y a ellos se les ocurrió esta tremenda idea de hacer una aplicación.

-¿Te enganchó desde un principio?

-Cuando me lo comentaron les dije que obviamente sí. De ahí me llamaron a una reunión con la gente que hacía el juego, quienes me captaron los movimientos y me contaron cómo iba a ser la cuestión. Me mostraron una modalidad de juego, que al principio a mí no me gustaba. Entonces les dije que si iba a ser algo simple para usar los pulgares me cebaba la idea de que fuera como el Guitar Hero, porque además es algo de música. Después pasó un año, y no hubo ni una novedad de nada. Pensé que ya ni le estaban metiendo a eso y un día vienen y me dicen “mirá, tenemos el juego terminado”. Me lo mostraron y literalmente quedó impecable, ni una sola corrección le tuve que agregar. Súper contento por cómo le fue y le sigue yendo.