Cómo cambiar la vida de un pueblo: los jóvenes líderes que harán historia

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

Por uno de los pasillos de la Escuela Técnica Roberto Rocca (ETRR), de Pesquería , en el estado Nuevo León, se empieza escuchar música clásica proveniente de un megáfono. El sonido va recorriendo la escuela hasta llegar a la puerta principal, ahí, los casi 400 alumnos de los 3 semestres comienzan a hacer filas para entrar a sus clases.

Entre saludos, risas y charlas esperan ordenamente que el prefecto les dé la señal para ingresar. Antes, ya fueron al comedor a desayunar y sacaron su botas, bata o libros de sus lockers.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

A las 8 de la mañana en punto, los estudiantes ya están en las aulas. Es un día común en la ETRR.

Uno de los objetivos que persigue esta institución académica,  es la formación de profesionales de excelencia que puedan enfrentar los desafíos  que se presenten a su paso. Pero el fin más ambicioso que busca esta escuela es el desarrollo de las habilidades sociales, emocionales y cognitivas  de cada uno de sus estudiantes,  de está manera, podrán asumir los complejos retos no sólo en lo laboral,  también en lo personal.

Los jóvenes también tienen la certeza de que sus maestros, directivos y personal que trabaja en la escuela les brindará el apoyo necesario para resolver cualquier duda que tengan, o cualquier otro problema.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

"Ellos tienen la puerta siempre abierto conmigo, con todos los maestros de aquí. Hay una cercanía con ellos, es importante, por que así vienen y me platican y si no es algo escolar, yo los canalizó con preceptoría, tenemos 2 excelentes psicólogas en la institución", asegura el profesor de ciencias básicas, Daniel Bonifaz.

Él imparte las materias de Química, Física, Matemáticas y Ecología desde el 2016, cuando inició el proyecto.

"He tenido muy buena relación con todos mis estudiantes, aquí tengo las cositas que me han regalado, dibujos, adornos… yo estoy encantado", dice con una sonrisa el profesor Bonifaz.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

"Somos como una familia. Yo siempre les digo a los alumnos que se traten como familia, que se ayuden entre si, si falta alguien por qué esta faltando, que avisen, que siempre se ayuden".

Esta preocupación por el bienestar de los alumnos en realidad es la filosofía de todos los que trabajan en la escuela y la trasmiten a sus alumnos; que a su vez, los jóvenes la ponen en práctica desarrollando proyectos que puedan mejorar su comunidad.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

“Actualmente unos alumnos que están cursando el cuarto semestre están desarrollando un biodigestor, es una cámara hermética donde se acumulan residuos orgánicos mediante un proceso natural de bacterias; pero también en otro grupo están diseñando un gas pimienta a  base de chile o bicicletas que puedan generar energía a bajo costo, aquí hay lugares en donde no hay energía eléctrica o todavía les sale muy cara, cuenta con entusiasmo el profesor.

"Ellos saben todo lo que hacemos aquí, todos sus maestros, lo hacemos por ver que ellos el día de mañana están satisfechos con la decisión que tomen", dice sonriente Bonifaz.

Maestros, profesores, staff … todos están comprometidos con el proyecto, con los alumnos y con la comunidad. Daniel Zelaya es líder de trabajo social  de la Escuela Técnica Roberto Rocca, él es quien se encarga de ir a las casas de los alumnos, valorar su contexto familiar y descubrir las vulnerabilidades que tienen, para de este modo saber en que aspectos se les tiene que brindar apoyo.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

"Nos acercamos a las familias y determinamos los montos que de acuerdo a su economía pueden pagar, visiones sobre todo familiares, si los chicos ya no tienen algún papá,  con condiciones de desempleo de los padres, enfermedades que pudieran tener algún miembro de la familia,  gastos en el hogar, es como determinamos que tan vulnerable es una familia haciendo un análisis general".

La ETRR ofrece becas que van desde un 23 % hasta del 98%, la mayoría de los alumnos pagan alrededor de 40 dólares al semestre. Dentro de la escuela, todos tienen las mismas oportunidades.

"Todos los chicos comen lo mismo, entonces como tal un chico que tiene una beca del 98%,  porque tiene una situación económica complicada no ve una diferencia con respecto al que paga la mitad de la beca."

Foto: Patricia Juárez
Foto: Patricia Juárez

"La mayoría de ellos si no tuvieran esta opción de escuela, posiblemente no no estudiaría, estarían a lo mejor  en la vagancia, en la delincuencia que son temas muy comunes en los municipios", explica el líder de trabajo social.

"Yo creo que la escuela sí está haciendo un cambio positivo,  poquito a poquito, esperemos verlo en no sé 5 o 10 años que tengamos una fuerte población de egresados aquí en el municipio", finaliza Zelaya convencido.

La escuela también brinda a los estudiantes la posibilidad de participar en programas formativos que generen beneficios mutuos para los alumnos y para las industrias locales. Las Prácticas Profesionales están constituidas por actividades o espacios formativos en los que los estudiantes, con supervisión, pueden articular teoría y práctica a través de un acercamiento a situaciones reales de trabajo.

Foto: Patricia Juárez
Foto: Patricia Juárez

"Yo sé que la Roberto Rocca va a traer un impacto muy grande, ya que ellos van a ser quienes cambiarán a sus familias. Entonces si eso lo vamos multiplicando por todos los integrantes, va a impactar bastante, por ejemplo de toda la población son muy pocos los que provienen de familias en donde sus padres tienen carrera universitaria o incluso técnica", dice la profesora Mónica Martínez emocionada.

Alberto Castañeda maestro en la especialidad de Mecatrónica, se siente orgulloso de participar en la formación de los casi 400 jóvenes que estudian en la ETRR y el mismo esta cumpliendo sus metas.

Foto: Juan Vicente Manrique.
Foto: Juan Vicente Manrique.

"Estoy contento de que me hayan tenido la confianza para pertenecer a la plantilla docente, la escuela es un proyecto por lo que justamente y prácticamente por lo que me metí a la educación. Yo siempre he pensado que una de las mayores problemáticas en el país es la parte educativa, todos los problemas surgen son a partir de la falta de oportunidades".

"Realmente apostar por la por los jóvenes es apostar por el país,  porque obviamente ellas, ellos van a ser los que se enfrentan a los nuevos problemas que exige la sociedad, mientras esté en la mejor preparados posibles, van a hacer que el país crezca más.", concluye el profesor que ha viajado a China acompañando al equipo que fue a competir el mundial de robótica 2018.