La confesión de un troll: "Empecé puteando a Macri cuando era Jefe de Gobierno y no pude parar más"

La historia de un insultador serial que primero descargó su ira en las redes sociales, luego siguió en las columnas de opinión y, a pesar de perder a su mujer, a sus hijos y amigos, siguió hasta ser internado

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"El envío de mensajes amenazantes, hirientes, con mucha malicia, no se trata de un anzuelo para que pique el que escribe. Luego de meses de terapia descubrí que es lo más parecido al odio. Todo comenzó como una travesura, similar al ring raje que jugábamos de pequeños, pero cuando empecé a ver que del otro lado se sumaba gente -no uno, sino decenas que luego derivaron en miles-, lo que parecía un juego se transformó en una guerra ideológica detrás del teclado, donde cada uno de los que formábamos parte de ese ejército cumplíamos un rol bien claro, con objetivos de lucha armada, disparando insultos sin parar", nos cuenta Cruz Mujica, el líder del ala dura de un grupo de trolls conocido como Operación Socma, un nombre en clave que esconde una doble intención: la más obvia, remite a Sociedades Macri -el grupo familiar- y la menos conocida: Sarcasmo Odio Cinismo Mentiras Amenazas.

Cuando uno escucha hablar a Cruz entiende que todo forma parte del pasado, aunque cuesta creer que alguien que estuvo contratado para hacer el mal no vuelva a caer en la tentación. "Es como cualquier adicción. Una gota de whisky puede encender a un alcohólico recuperado por años, al igual que una pitada de cigarrillo el volver a fumar dos paquetes diarios. En mi caso, la tentación es similar o peor aún, ya que un tuit de la Dra Alcira Pignata me genera una crisis interna tal, que mis 10 dedos cobran vida solos y comienzan a disparar amenazas cual ametralladora. Ni te cuento si leo un comentario de Fernando Iglesias o de Federico Andahazi. Esos dos fachos me superan. Pero el que me saca de quicio, el culpable de haberme internado varias veces, es Eduardo Feinmann" reconoce este personaje que hoy jura no leer ningún medio de comunicación y estar alejado de todas las redes por prescripción médica.

“Feinmann saca lo peor de
“Feinmann saca lo peor de mí. Cuando lo veía en la tele, lo escuchaba en la radio o leía algunos de sus tuits, me agarraba un pico de presión tan grande que tenía que llamar al SAME. De hecho una vez lo mandaron a Crescenti en persona, en helicóptero”.
 

El doctor uruguayo Washington Zuckerberg -primo lejano de Mark, el fundador de Facebook- acaba de regresar de la Universidad de Navarra donde asistió a un posgrado, muy de moda en la actualidad, titulado "¿Eres Hater? Ve a tomar por culo". Una especie de MBA de las redes cuya finalidad es catalogar a esta nueva clase de odiadores en distintas categorías. "El patrón del Troll es la falta de confianza en sí mismo, por lo tanto necesita vivir a través de lo que escriben u opinan referentes. Detrás de ese ser autosuficiente se esconde un frustrado que necesita de muchos otros odiadores para hacer crecer su autoestima. Actúa sólo, en apariencia, pero tiene un sentido grupal porque sabe que cuantas más voces contrarias se sumen, más daño hará", continúa este reconocido doctor recibido con honores en Harvard, quien actualmente vive en Buenos Aires. Mientras pide un cortado con una medialuna de manteca al mozo de La Biela, nos recuerda que Gardel nació en Tacuarembó, "como el dulce de leche, que también es uruguayo". Sonrisas de rigor. La espera de un sí de parte nuestra que nunca llegará.

 
“Malena Pichot padece una enfermedad
“Malena Pichot padece una enfermedad que se popularizó en los últimos tiempos, la que sufren -principalmente- los artistas tercermundistas. Una enfermedad llamada ‘Twitter es nuestro Hollywood’ con el que suplen el Star System mediante la artimaña de armar quilombos”.

"Los odiadores de Internet están estudiados y se resumen en cinco categorías. Está el Compulsivo, como Cruz, que apenas lee algo que no le gusta monta en cólera y contesta sin medir las consecuencias. Luego tenemos al Impulsivo-reflexivo, que es una variación de Cruz con la diferencia de que se toma más tiempo, así logra ser hiriente casi hasta el desprecio. El tercero es el Fake, una estrella de las redes que se escuda detrás de un personaje ficticio con total impunidad y, desde ese lugar cómodo, hace mucho daño. El cuarto es el Famoso de carne y hueso, que utiliza ser conocido para polemizar en pos de un objetivo muy claro. Malena Pichot es de manual, si no fíjense como aprovechó esta semana para decir que "no se puede ser del PRO y feminista" cuando el objetivo no era fogonear el #8M sino el estreno de su show en una plataforma de videos. El quinto perfil es el Paracaidista, que aprovecha el éxito en las redes de otros para decir lo que piensa, porque si lo hiciera desde sus cuentas, no lo leería nadie. Reúne las condiciones de todos los anteriores, pero sin followers. Es el clásico arruinador de post en Facebook con comentarios eternos, el que se engancha con cadenas en Twitter, el que critica un filtro mal puesto en Instagram".

Cristina es la reencarnación de
Cristina es la reencarnación de Janis Joplin para el odiador kirchnerista, quien se rinde a sus pies por la capacidad de repetir la palabra pelotudo tantas veces en una misma frase que parece imposible. “Sus audios con Parrilli son un documento antropológico”.

El especialista uruguayo cuenta con la ventaja de ser una eminencia en el tema y, a su vez, ofrecer una mirada desapasionada del asunto. "En los últimos años se puso de moda la grieta. Una palabra atribuida al kirchnerismo de manera injusta, según mi punto de vista, ya que se necesitan dos para bailar un Tango. De hecho este diagnóstico está basado en un extenso estudio que venimos elaborando desde el 10 de Diciembre dde 2015, el día que asumió el presidente Mauricio Macri. Si el problema se resumiera a un partido político, el odio en las redes hubiera terminado ese día. Por el contrario, se acrecentó, alentado por muchos de los que votaron a Cambiemos, quienes crearon un escudo. Lo que comenzó como la defensa de una idea lentamente se fue transformando en otro ejército paralelo que estiró la vida del ejército kirchnerista que debería haberse retirado si no fuera por los militantes 3.0 del macrismo que necesitaron confrontar para forjar su propia identidad".

“Si Kim Jong Un y
“Si Kim Jong Un y Donald Trump logran reunirse luego de haberse declarado la Guerra Mundial mutuamente, demostrará lo mal que está la política argentina que no pudo lograr algo básico: que un presidente le pasara la banda a otro en plena democracia”.

Cruz Mujica lo mira con devoción a quien logró explicarle de manera clara y sencilla su conducta adictiva. "Desde aquella vez que lo vi al Doctor, recomendado por mi hermano que me encontró una mañana en mi departamento, donde llevaba semanas sin bañarme, rodeado de restos de comida chatarra, tirado en el suelo con la laptop sobre mis piernas, intentando escribirle un insulto a Alejandro Borensztein en su columna de los domingos, sin suerte, ya que los comentarios están cerrados a los lectores, me dijo algo que me marcaría para siempre: 'Cruz, lo tuyo tiene cura y se llama personalidad adictiva. La misma virulencia para atacar a un columnista podrías usarla para correr en la cinta y despejar tu mente'. El adicto actúa por impulso. No come una porción de torta sino tres. No hace el amor sino tiene sexo desenfrenado todos los días. No putea sólo a Fernández Díaz, sino que se la agarra con todos los columnistas de Infobae, Clarín y La Nación al mismo tiempo" confiesa este señor que sufrió al punto tal de confesar que cuando le quedaba tiempo libre, polemizaba con los que opinan en el diario El País "por ser muy del PP" y luego la cosa se agravó hasta llegar a insultar al editor del Der Spiegel: "Un chupamedias de Angela Merkel, la que se cree dueña de Europa, la que puso de rodillas a Grecia".

Ya lo había dicho el
Ya lo había dicho el Doctor anteriormente: “Un adicto lo es para siempre. No se cura, sino que mantiene su locura en stand by, ejercitando el control durante toda la vida. Por eso hay que apostar siempre a la recuperación, aunque todo indique lo contrario”.

"Qué bueno, Cruz, que hayas podido superar tu adicción, sobre todo en esta etapa donde ya pasó lo peor, la economía se recupera lenta pero firme y vamos a un país que -incluso- ya piensa en la reelección de Macri en el 2019", le comentamos mientras el Doctor nos hace señas casi desesperadas sin que el paciente nos vea. Quisimos volver sobre nuestros pasos, minimizando el comentario, pero en una centésima de segundo Cruz le arrebató el celular al profesional, se puso unos anteojos y como si tuviera rayos X, desbloqueó el teléfono, accedió por primera vez en meses a su cuenta de Twitter y cual Neo de Matrix, escaneó lo sucedido durante los últimos tiempos en el país en un instante. Sin dudarlo, escribió en su cuenta "MMLPQTP"y  al instante comenzaron a escucharse las alertas de los miles de FAV y RT que comenzaron a caer. "Ahora sí… ¿me decían?".