¿Por qué Honduras tiene plantas disponibles y aun así sufre apagones?: STENEE apunta al costo del diésel

El STENEE asegura que contratos de más de 400 megavatios obligan a la estatal a comprar combustible para mantener plantas térmicas operando.

No todos los apagones obedecen necesariamente a falta de generación: también existen fallas y cortes programados. (FOTO: El Heraldo)
No todos los apagones obedecen necesariamente a falta de generación: también existen fallas y cortes programados. (FOTO: El Heraldo)
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La crisis eléctrica de Honduras tiene una contradicción cada vez más difícil de administrar: la ENEE necesita generación disponible para evitar déficit de energía, pero parte de esa capacidad puede resultar demasiado costosa para utilizarla permanentemente.

El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, aseguró que esa ecuación está detrás de algunos de los racionamientos registrados en el país.

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Según el dirigente, la estatal mantiene contratos de arrendamiento por más de 400 megavatios de generación a base de diésel y debe adquirir directamente el combustible utilizado por esas plantas.

“Esto le sale extremadamente caro a la empresa”, afirmó.

La denuncia señala contratos suscritos durante la administración anterior de la ENEE. Sin embargo, la responsabilidad específica de esos acuerdos sobre los apagones actuales deberá sustentarse con información técnica del despacho eléctrico y de la propia estatal.

Miguel Aguilar sostiene que la ENEE debe comprar el combustible utilizado por determinadas plantas arrendadas. (FOTO: Diario Tiempo)
Miguel Aguilar sostiene que la ENEE debe comprar el combustible utilizado por determinadas plantas arrendadas. (FOTO: Diario Tiempo)

Ese es el punto central del problema. Una central puede estar instalada y técnicamente disponible, pero su operación depende de cuánto cuesta producir cada kilovatio-hora.

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Aguilar sostiene que algunas de esas unidades pueden superar los US$0,45 por kWh, equivalentes a unos L12,09 por kWh, tomando como referencia el tipo de cambio utilizado por la CREE para el trimestre.

Para dimensionar esa cifra, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica calculó para el tercer trimestre un costo promedio de generación de US$152,15 por MWh, equivalente a aproximadamente US$0,152 por kWh o L4,09 por kWh. Es un 15,08% superior al trimestre anterior.

Si la estimación del sindicato sobre determinadas plantas es correcta, esa generación específica sería considerablemente más cara que el promedio del sistema.

¿Cómo puede terminar esto en apagones?

El planteamiento del STENEE es que cuando la ENEE no dispone de suficiente efectivo para comprar combustible, no puede mantener operando continuamente toda esa generación térmica.

Si al mismo tiempo otras fuentes no son suficientes para cubrir la demanda, aparece un déficit que puede traducirse en racionamientos.

Pero no todo apagón tiene el mismo origen: Honduras también registra interrupciones programadas por mantenimiento, fallas en transmisión y distribución y otros problemas operativos.

Por eso, atribuir cada corte reciente al precio del diésel sería ir más allá de lo demostrado.

Honduras paga cada vez más por generar electricidad y la ENEE enfrenta otro dilema financiero. (FOTO: El Pulso)
Honduras paga cada vez más por generar electricidad y la ENEE enfrenta otro dilema financiero. (FOTO: El Pulso)

Las tarifas ya reflejan parte de la presión

La CREE aprobó para julio-septiembre un incremento promedio de 12,48%, llevando el precio promedio calculado de L5,32 a L5,98 por kWh, debido principalmente a mayores costos de generación y variaciones del tipo de cambio.

Aguilar afirma que el aumento real que debía absorber el sistema era todavía mayor y que una parte quedó pendiente de trasladarse al consumidor. Esa estimación del 22,5% corresponde al sindicato y no coincide con el ajuste oficialmente aprobado por el regulador.

El problema es que congelar o contener una tarifa no elimina el costo: si el usuario no lo paga directamente, alguien dentro del sistema debe absorber la diferencia.

El costo de garantizar suficiente energía vuelve a colocar las finanzas de la ENEE bajo presión. (FOTO: La Prensa)
El costo de garantizar suficiente energía vuelve a colocar las finanzas de la ENEE bajo presión. (FOTO: La Prensa)

El STENEE propone nuevas licitaciones nacionales e internacionales que permitan contratar potencia con diferentes tecnologías y precios más competitivos.

Honduras necesita suficiente capacidad para responder cuando aumenta la demanda o disminuye otra fuente de generación, pero depender de plantas caras como respaldo puede convertirse en una factura difícil de sostener.

La discusión, entonces, ya no es únicamente por qué se va la energía. Es cuánto cuesta evitar que se vaya y quién terminará pagando esa factura: la ENEE, el Gobierno o los consumidores.

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