Reforma energética en Honduras: sistema cambia de modelo y será dividido en tres empresas

Con 78 votos a favor, el Congreso Nacional aprobó una reforma al subsector eléctrico que plantea una transformación profunda de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE)

El Congreso sustituyó el dictamen original por la contrapropuesta del Partido Liberal, mientras Libre rechazó la reforma por su impacto en el sector eléctrico.
El Congreso sustituyó el dictamen original por la contrapropuesta del Partido Liberal, mientras Libre rechazó la reforma por su impacto en el sector eléctrico.
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La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) entra en una nueva etapa tras la aprobación de la Ley de Justicia Energética, una reforma que mantiene la propiedad estatal de la empresa, pero modifica de manera sustancial la forma en que funcionará el sistema eléctrico hondureño.

La reforma denominada Ley de Justicia Energética fue aprobada con 78 votos a favor y estableció que la ENEE conservará su carácter de empresa pública y seguirá siendo propiedad del Estado(bajo custionamiento).

El nuevo marco no contempló la venta de la estatal ni la enajenación de sus activos, aunque planteó una transformación de su estructura y un modelo operativo con mayor participación privada.

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Uno de los cambios centrales será la división de las principales actividades del sistema eléctrico en tres subsidiarias: generación, transmisión y distribución.

La ENEE mantendrá la propiedad de las centrales hidroeléctricas y, de acuerdo con la propuesta aprobada, las subsidiarias serán las encargadas de desarrollar las operaciones correspondientes a cada segmento.

La reforma también estableció que los activos de la estatal no podrán ser subastados, mientras que cualquier intento de vender o privatizar la empresa requerirá una mayoría calificada de 96 votos en el Congreso Nacional, equivalente a tres cuartas partes del hemiciclo.

La propuesta aprobada eliminó la posibilidad de realizar contrataciones directas y estableció que las compras deberán efectuarse mediante procesos de licitación pública. Además, planteó priorizar mecanismos como la subasta inversa para procurar mejores condiciones de contratación.

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Primeras reformas

Durante la discusión, el jefe de la bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, cuestionó que Honduras lleve cerca de dos décadas sin realizar una licitación de energía y señaló que el nuevo mecanismo busca introducir mayor competencia y transparencia en estos procesos.

La reforma obliga a comprar energía por licitación pública y elimina las contrataciones directas.
La reforma obliga a comprar energía por licitación pública y elimina las contrataciones directas.

Cálix explicó que la propuesta de su bancada fue elaborada después de consultar con especialistas nacionales e internacionales y que incorporó 16 modificaciones respecto del dictamen originalmente presentado.

La propuesta estableció que cualquier decisión encaminada a vender o privatizar la empresa deberá contar con el respaldo de 96 diputados.

De esta manera, aunque la reforma abre espacios para una mayor participación privada dentro del mercado eléctrico, mantiene bajo control estatal la propiedad de la empresa y de sus principales activos estratégicos.

El planteamiento busca separar la discusión entre la propiedad de la ENEE y la forma en que se desarrollarán las actividades del sector, con la participación de empresas privadas bajo las nuevas reglas de operación y contratación.

¿Y las deudas energéticas?

La reforma también incorporó disposiciones relacionadas con las deudas por consumo de energía eléctrica. Una de las propuestas contempla la condonación de las obligaciones acumuladas por las municipalidades clasificadas en las categorías C y D.

En el caso de las municipalidades de categorías A y B, se plantea recurrir a procesos de conciliación para determinar los saldos pendientes y buscar acuerdos entre las partes.

El proyecto incluye además una medida dirigida a familias de bajos recursos que hayan registrado consumos inferiores a 200 kilovatios hora. La propuesta busca beneficiar principalmente a hogares ubicados en zonas vulnerables y con menores ingresos.

La transformación aprobada tiene como uno de sus principales propósitos enfrentar las pérdidas que afectan las finanzas de la estatal eléctrica.

La reforma busca mejorar la situación económica de la ENEE, elevar la confiabilidad del suministro, promover nuevas inversiones y generar condiciones que permitan ofrecer tarifas más accesibles a los consumidores.

La reorganización pretende, además, establecer una separación más clara de las actividades que actualmente concentra la empresa estatal y generar reglas diferenciadas para cada segmento del sistema eléctrico.

Durante la sesión también estuvieron presentes el comisionado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), Héctor Corrales, y el gerente de la ENEE, Enrique Peña Panting.

La reforma prevé beneficios para familias de bajos ingresos con consumos inferiores a 200 kilovatios hora en zonas vulnerables.
La reforma prevé beneficios para familias de bajos ingresos con consumos inferiores a 200 kilovatios hora en zonas vulnerables.

Mientras que, el presidente del Congreso Nacional Tomás Zambrano, sometió a votación la sustitución del dictamen, que fue aprobada con 78 votos: 49 correspondientes al Partido Nacional y 29 provenientes de las demás bancadas.

Libre vota en contra

La reforma no contó con el respaldo de todos los sectores políticos. La diputada de Libertad y Refundación (Libre), Luz Angélica Smith, expresó su rechazo al proyecto y cuestionó tanto su contenido como el procedimiento seguido durante la discusión.

Smith sostuvo que la energía eléctrica debe ser entendida como un servicio esencial y no como un negocio, y manifestó preocupación por la posibilidad de que la nueva legislación amplíe la influencia de intereses privados en el sector.

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