Honduras: Gobierno y trabajadores públicos no logran acuerdo sobre el reajuste salarial

Los empleados mantienen su demanda de un incremento de 1,400 lempiras- unos 52 USD-, mientras la propuesta oficial se mantiene en 900 lempiras- 33.5USD- , una cifra que los trabajadores consideran insuficiente frente a sus expectativas y a las condiciones económicas actuales

La informalidad laboral y la desigualdad económica afectan a casi la mitad de la fuerza laboral hondureña. (Foto: Redes sociales)
La informalidad laboral y la desigualdad económica afectan a casi la mitad de la fuerza laboral hondureña. (Foto: Redes sociales)
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Después de varias horas de conversaciones, la mesa de diálogo entre las organizaciones de trabajadores públicos y los representantes del Gobierno concluyó sin consenso sobre el monto del próximo reajuste salarial. La diferencia central se mantiene entre los 1.400 lempiras, poco más de (52 dólares ) que solicitan los trabajadores y los 900 lempiras ofrecidos por el Gobierno.(33.56dólares)

Durante el encuentro, las partes revisaron planteamientos sobre la actualización de los ingresos de los empleados públicos, pero las posiciones continuaron alejadas al momento de establecer una cifra definitiva.

Los representantes de los empleados señalaron que la propuesta estatal no satisface sus expectativas y consideran que el incremento de 900 lempiras no responde de manera suficiente a las necesidades de los trabajadores.

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La petición de los empleados públicos contempla un aumento de 1.400 lempiras, cifra que las organizaciones consideran necesaria para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. La diferencia de 500 lempiras entre ambas propuestas se convirtió en uno de los principales puntos de desacuerdo dentro de las negociaciones.

Para los empleados, aceptar los 900 lempiras planteados por el Ejecutivo representaría un incremento insuficiente, por lo que esperan que las autoridades presenten una propuesta más cercana a su demanda.

La oferta del Gobierno

Por su parte, los representantes gubernamentales mantienen sobre la mesa su popuesta y la cifra todavía no constituye un acuerdo definitivo, ya que las negociaciones continúan abiertas y ambas partes deberán evaluar alternativas antes de cerrar el proceso. Hasta ahora, las conversaciones no permitieron reducir la diferencia entre las posiciones.

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Las conversaciones sobre los ingresos de los empleados públicos no lograron definir una cifra definitiva.
Las conversaciones sobre los ingresos de los empleados públicos no lograron definir una cifra definitiva.

La falta de acuerdo no significa el cierre de las negociaciones. Se prevé que el diálogo continúe para intentar encontrar una cifra que pueda ser aceptada tanto por el Gobierno como por los representantes de los trabajadores.

La mesa de negociación se mantiene como el principal mecanismo para discutir el reajuste y evitar que el desacuerdo derive en otras medidas de presión. Los empleados esperan que las próximas reuniones permitan avanzar hacia una propuesta que tome en cuenta las condiciones económicas y las necesidades de los trabajadores del sector público.

El debate por el reajuste salarial ocurre en un contexto de presión sobre el presupuesto de los hogares hondureños, pese a que algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilidad.

En julio de 2026, la inflación interanual se ubicó en 5.58 %, según el Banco Central de Honduras (BCH), después de alcanzar 5.83 % en junio. Aunque el ritmo de aumento de los precios se moderó, el nivel acumulado significa que una parte importante de los bienes y servicios continúa costando más que un año atrás.

Los representantes de los trabajadores sostienen que el incremento de 900 lempiras no responde a sus necesidades.
Los representantes de los trabajadores sostienen que el incremento de 900 lempiras no responde a sus necesidades.

Alimentos, energía, transporte y otros gastos cotidianos mantienen un peso considerable sobre las finanzas familiares, por lo que una mejora nominal de los ingresos no necesariamente se traduce en un aumento equivalente del poder de compra.

El salario mínimo hondureño varía según la actividad económica y el tamaño de la empresa, con montos que pueden quedar por debajo de ese gasto básico en varios sectores.

Este escenario ayuda a explicar por qué los reajustes salariales se han convertido en un tema sensible para los trabajadores, el desafío no consiste únicamente en recibir un aumento, sino en conseguir que ese incremento permita recuperar capacidad de compra frente al encarecimiento de las necesidades básicas.

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