Honduras: reforma eléctrica plantea dividir la Empresa Nacional de Energía en cuatro sociedades

Según las autoridades, el objetivo es modernizar el sistema, mejorar la eficiencia operativa y facilitar inversiones

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La ENEE concentra desde hace décadas la generación, transmisión y distribución de energía en una sola institución, un modelo que enfrenta limitaciones según sus impulsores.
La ENEE concentra desde hace décadas la generación, transmisión y distribución de energía en una sola institución, un modelo que enfrenta limitaciones según sus impulsores.

La reforma de la ENEE que impulsa el gobierno de Honduras propone dividir la empresa estatal en cuatro sociedades: una matriz y tres compañías para generación, transmisión y distribución. El ministro de Energía Eduardo Oviedo dijo que el objetivo es reorganizar el sistema y atraer inversiones para ampliar la capacidad eléctrica del país.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica concentra desde hace décadas en una sola institución las funciones de generación, transmisión y distribución de energía, un modelo que, según sus impulsores, enfrenta limitaciones para responder a las necesidades del país.

Oviedo explicó que la propuesta contempla la creación de una empresa matriz o holding y de tres compañías independientes para las áreas de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica. De concretarse, surgirían Generación S.A., Transmisión S.A. y Distribución S.A., además de una entidad encargada de coordinar el funcionamiento general del sistema.

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Antecedentes de la propuesta

La discusión sobre la separación de la ENEE lleva más de una década en Honduras. Según Oviedo, ese esquema ya formaba parte de los cambios planteados en la Ley General de la Industria Eléctrica aprobada en 2014, aunque no llegó a implementarse plenamente.

Con la llegada del actual gobierno en 2022, se impulsó una visión orientada a fortalecer el papel del Estado dentro del sector energético. Ahora, la nueva propuesta retoma la división de la estatal bajo un esquema que permita una mayor participación de inversionistas y operadores especializados.

El crecimiento de la demanda energética por nuevas conexiones residenciales, comerciales e industriales obliga a ampliar la capacidad eléctrica en Honduras. EFE/Gustavo Amador/Archivo
El crecimiento de la demanda energética por nuevas conexiones residenciales, comerciales e industriales obliga a ampliar la capacidad eléctrica en Honduras. EFE/Gustavo Amador/Archivo

Inversiones que plantea el Gobierno

El argumento central de las autoridades es que Honduras necesitará una inyección de capital para garantizar el suministro eléctrico en los próximos años, de esta manera ampliar la capacidad de generación, fortalecer las líneas de transmisión y modernizar la red de distribución.

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Esas necesidades responden al crecimiento de la demanda energética. Cada año aumentan las conexiones residenciales, comerciales e industriales por el crecimiento poblacional, la expansión urbana y la apertura de nuevos negocios, lo que obliga al sistema eléctrico a ampliar su capacidad para evitar problemas de abastecimiento.

“El país va creciendo anualmente, su población, los negocios, las colonias, las construcciones. Todo el mundo se va conectando a la empresa eléctrica, pero en realidad la empresa necesita nuevas capacidades para poder satisfacer esas demandas”, señaló Eduardo Oviedo.

Propuesta de reestructuración

Uno de los principales argumentos de la reforma es que ni la ENEE ni el Estado cuentan con capacidad financiera suficiente para asumir por sí solos las inversiones requeridas. Por eso, el proyecto apuesta por crear un entorno más atractivo para inversionistas nacionales e internacionales, con reglas de operación más definidas y estructuras empresariales diferenciadas que permitan identificar con claridad las responsabilidades y resultados de cada área del sistema.

El proyecto de reforma de la ENEE prevé respetar los derechos laborales y reubicar al personal, en medio de un debate político, económico y sindical sobre el control estatal.
El proyecto de reforma de la ENEE prevé respetar los derechos laborales y reubicar al personal, en medio de un debate político, económico y sindical sobre el control estatal.

Desde la perspectiva del Gobierno, la separación de funciones también permitiría mejorar la gestión administrativa y operativa. Actualmente, la ENEE concentra bajo una sola dirección decisiones relacionadas con generación, transmisión, distribución, planificación, operación y finanzas, una estructura que, según el ministro, dificulta la toma de decisiones y la ejecución de proyectos.

La reforma contempla además la creación de nuevas juntas directivas y gerencias generales para cada una de las sociedades que surgirían tras la reestructuración. Según Oviedo, esa descentralización permitiría una administración más especializada y una mayor capacidad de respuesta ante los desafíos técnicos y financieros del sector.

Otro de los puntos sensibles de la propuesta es el futuro de los trabajadores de la estatal eléctrica. Ante las inquietudes que suelen acompañar este tipo de procesos, el funcionario aseguró que el proyecto contempla el respeto de los derechos laborales adquiridos y que el personal sería reubicado dentro de las nuevas estructuras de acuerdo con sus funciones y capacidades.

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