El recorrido de la balada de Roxette abarca desde su origen navideño y varios rechazos iniciales hasta un salto global impulsado por el cine y una ovación inolvidable en Ámsterdam. El origen de It Must Have Been Love, uno de los mayores éxitos del dúo sueco, se aleja de la habitual historia de un éxito global.
Lo que comenzó como una balada navideña sin grandes pretensiones se transformó en un himno internacional, gracias a una serie de casualidades, la voz inconfundible de Marie Fredriksson y un giro inesperado hacia el estrellato gracias a la película Mujer bonita.
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Per Gessle, compositor, guitarrista y cantante de Roxette, compartió con The Guardian los detalles y anécdotas que marcaron el camino de la canción, desde su gestación en Suecia hasta su repercusión en escenarios de todo el mundo.

“En mis veintitantos, formaba parte de la banda más grande de Suecia. Pero tras la disolución de Gyllene Tider, pasé dos años deprimido. Al principio, Roxette solo se reunía cuando Marie Fredriksson no estaba ocupada con su carrera en solitario. Para mantenerla en el grupo, necesitaba lograr que Roxette tuviera éxito, así que estaba muy motivado”, recordó Gessle en diálogo con The Guardian.
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En ese entonces, Suecia apenas figuraba en el mapa del pop internacional, salvo por el fenómeno de Abba. “Nuestro objetivo era llegar a otros países escandinavos, o incluso a Alemania. Pero EMI Alemania no lograba que sonáramos en la radio, así que sugirieron que escribiera una canción navideña”, rememoró el músico.
Así nació la primera versión de It Must Have Been Love (Christmas for the Broken Hearted), compuesta en el piano de su casa en Halmstad. “Ya la había empezado como una canción de amor: ‘It must have been love, but it’s over now’. Pero tras la solicitud del sello alemán, añadí una referencia a la Navidad en la segunda estrofa. Era primavera y no me sentía nada navideño”, confesó.
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La grabación original, realizada para la Navidad de 1987, no fue sencilla. “La maqueta tenía unas voces terribles, porque es una canción realmente difícil de cantar, pero Marie aceptó el reto. En Suecia llegó al Top 5, pero EMI Alemania la rechazó y no quiso publicarla”, explicó Gessle a The Guardian. Así, la canción quedó relegada fuera de su país natal.
El salto global: de Suecia a Hollywood
El giro inesperado llegó un par de años después, cuando EMI llamó desde Los Ángeles para pedirle a Gessle una canción para la banda sonora de Mujer bonita, protagonizada por Richard Gere y Julia Roberts.
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“La banda sonora ya tenía a David Bowie y Robert Palmer, pero estábamos a punto de volar a Nueva Zelanda, así que les dije que estaba demasiado ocupado. Entonces recordé ‘la canción de Navidad’”, relató.

El grupo volvió al estudio, reemplazó la línea “Christmas Day” por “a winter’s day” y añadió una nueva melodía de guitarra al inicio. Poco después, el director Garry Marshall se comunicó con ellos: “Quiero avisarles que cuando suena su canción en la película, no hay diálogos. Son 55 segundos de su música llevando toda la escena”.
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Gessle resumió el impacto de ese momento con una frase: “El resto es historia”. La llegada de la fama internacional trajo consigo situaciones insólitas y un fervor inesperado.
“Una vez, después de que nos volviéramos enormes, tuvimos a dos mil personas afuera de nuestra habitación de hotel en Buenos Aires cantando nuestras canciones toda la noche. David Coulthard me contó después que todos los pilotos de Fórmula 1 se alojaban allí esa misma noche y estaban realmente molestos porque no podían dormir”, recordó entre risas.
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El fenómeno fan alcanzó dimensiones sorprendentes: “Recibí cuatro mil tarjetas por mi cumpleaños. Había gente durmiendo en mi jardín, robando mi ropa interior, ¡hasta la antena de mi auto! Hoy, la canción se acerca a mil millones de reproducciones”, relató Gessle a The Guardian.
El arte detrás de la grabación y la voz de Marie
El proceso de grabación de It Must Have Been Love también estuvo marcado por la experimentación y la tecnología de la época.
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“Un amigo de nuestro ingeniero acababa de comprar un estudio en Estocolmo que tenía un Synclavier, uno de los primeros sintetizadores digitales de muestreo, así que gran parte de la canción se realizó por programación. Luego añadimos batería y guitarra en los estudios de EMI. Improvisé el solo de piano, la única vez que lo hice. Justo después del solo, hay un gran cambio de tono donde Marie canta mucho más alto. Es realmente difícil cantar así, pero ella hizo una interpretación vocal increíble”, detalló Gessle.
Aunque muchos consideran que se trata de una power ballad, el músico insiste en que no lo es. “La producción es austera. No necesita acordes potentes ni grandes orquestaciones: todo el poder está en la voz de Marie. Ella tenía la capacidad de volcar su corazón en cada nota”, afirmó.
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Para la versión destinada a la película, Fredriksson grabó la línea modificada, mientras que el ingeniero de mezcla en Los Ángeles aplicó un reverb especial a la caja de la batería, conocido como su “lucky snare”, utilizado ya en varios sencillos número uno.
De casi olvidada a fenómeno mundial
El impacto de la canción se hizo sentir incluso antes del estreno de Mujer bonita. “Casi nos habíamos olvidado de la canción y no la tocábamos en vivo. De repente, se convirtió en un éxito monstruoso. Nunca llegué a conocer a Richard Gere ni a Julia Roberts, pero siempre recordaré ese primer día en el estudio juntos. Per nos hizo camisetas que decían: ‘Hoy Suecia, mañana el mundo’. Todos nos reímos y dijimos: ‘Le pasó a Abba, pero nunca volverá a ocurrir’. Y entonces sucedió”, evocó Gessle.

El legado de It Must Have Been Love se consolidó con los años, pero su significado más profundo afloró en un reencuentro especial.
“Después de que Marie enfermara, vino a uno de mis conciertos en solitario en Ámsterdam y le pregunté si quería subir al escenario. No había cantado en público en ocho años, pero salió para el bis y cantó ‘It Must Have Been Love’. Nunca en mi vida vi a tanta gente llorar”, relató el músico a The Guardian.
Ese momento en Ámsterdam conmovió al público, revitalizando a Fredriksson, quien encontró en esa ovación la fuerza para regresar al estudio y volver a salir de gira junto a Gessle, prolongando así su carrera y su vínculo con los fans.
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