La noche del 12 de junio de 1994, la policía halló los cuerpos de Nicole Brown y Ronald Goldman en la residencia de Brentwood, en Los Ángeles, donde vivía Brown junto a sus dos hijos, fruto de su matrimonio con O.J. Simpson.
Lo que encontraron los agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles se convirtió en una de las escenas más violentas y mediáticas de la historia criminal de Estados Unidos.
Los cuerpos de Nicole Brown, de 35 años, y Ronald Goldman, de 25, estaban casi superpuestos en un pasillo exterior del dúplex. Ambos presentaban múltiples heridas de arma blanca. A pocos metros, dentro de la casa, los dos niños dormían. Ningún sonido los había despertado.

Nicole estaba descalza y llevaba un vestido negro sencillo. Ronald Goldman, mozo de un restaurante del vecindario, había pasado por la casa para devolver unos anteojos que ella había olvidado.
Nicole era la exesposa de O.J. Simpson, estrella del fútbol americano. El matrimonio se había disuelto apenas dos años antes, en un contexto de denuncias por violencia doméstica. La noche del crimen, Simpson aseguró estar dormido o preparándose para tomar un vuelo. Pero los investigadores pronto lo señalaron como sospechoso.

Al día siguiente, en la mansión de Simpson en Rockingham Avenue, los peritos hallaron un guante de cuero manchado con sangre. El otro, idéntico, estaba junto al cuerpo de Nicole.
El país comenzó a obsesionarse con la historia: ¿un exmarido celoso?, ¿un ajuste de cuentas?, ¿un asesino profesional? La policía no descartaba ninguna hipótesis, aunque todas las pistas parecían apuntar a una sola persona.
La fuga que mantuvo en vilo al país
Cuatro días después de los asesinatos, tras varios interrogatorios, la Policía de Los Ángeles notificó a los abogados de Simpson que presentarían cargos en su contra. Acordaron que se entregaría la mañana del 17 de junio.
Ese día, los agentes no lograron encontrarlo en la residencia donde se hospedaba. Su abogado Robert Shapiro informó que había desaparecido cerca del mediodía, acompañado por su amigo y excompañero de equipo, Al Cowlings. Ante su ausencia, las autoridades lo declararon fugitivo y solicitaron la colaboración ciudadana para su localización, según consignó BBC News.

El mismo 17 de junio, la policía detuvo a Simpson tras una persecución que captó la atención nacional. Era el principal sospechoso del asesinato de su exesposa y de Goldman.
En ese contexto, Robert Kardashian, amigo personal de Simpson, leyó ante los medios una de las cartas que él dejó antes de desaparecer. “No sientan lástima por mí. He tenido una gran vida, grandes amigos. Por favor, piensen en el verdadero O.J. y no en esta persona perdida”.
De acuerdo con Famous Trials UMKC, la policía localizó a Simpson dentro de un Ford Bronco blanco conducido por Al Cowlings. Este informó a los agentes que Simpson estaba en el asiento trasero, con una pistola apuntando a su cabeza. La persecución, que duró cerca de una hora y fue seguida por una veintena de patrullas, atrajo a miles de curiosos a los márgenes de la autopista y fue transmitida en directo por las principales cadenas. Incluso la NBC interrumpió la final de la NBA para cubrir la fuga, reportó BBC News.
La persecución concluyó alrededor de las 20 en la mansión de Simpson, donde, tras varios minutos de negociación, se entregó a la policía.
El juicio del siglo y el fallo que dividió a la sociedad norteamericana
El interés mediático por el caso se intensificó con el inicio del juicio en enero de 1995, que se extendió durante nueve meses.

En el proceso, la fiscalía argumentó que Simpson asesinó a Nicole Brown en un ataque de celos. Presentaron pruebas de sangre, cabello y fibras que, según los fiscales, lo vinculaban con los homicidios.
Uno de los momentos más recordados ocurrió cuando los fiscales pidieron a Simpson que se probara los guantes ensangrentados hallados en la escena del crimen. Simpson no logró calzarlos correctamente, lo que llevó a su abogado Johnnie Cochran a declarar ante el jurado: “Si no ajusta, deben absolverlo”.
La defensa sostuvo que Simpson había sido incriminado como consecuencia del racismo imperante en la Policía de Los Ángeles.
El 3 de octubre de 1995, cerca de 145 millones de personas siguieron en vivo el veredicto que declaró a O.J. Simpson no culpable, según NBC. El fallo provocó una fuerte división en la sociedad estadounidense y se convirtió en uno de los momentos televisivos más vistos del país.
A lo largo de los años, el caso de O.J. Simpson y Nicole Brown Simpson fue materia prima para numerosos documentales que abordaron distintos aspectos del proceso judicial, el crimen y sus repercusiones en la sociedad estadounidense. Destacan producciones como “O.J.: Made in America”, que profundizó en el impacto social y cultural del caso, así como “The People v. O.J. Simpson: American Crime Story”, una serie que recrea el proceso judicial y los desafíos enfrentados por los
Además, se realizaron investigaciones audiovisuales centradas exclusivamente en la vida y la figura de Nicole Brown, como buscando dar voz a su historia personal más allá de su trágico final. Estas producciones contribuyeron a mantener vivo el interés del público y permitieron analizar el caso desde nuevas perspectivas.
Cómo siguió su vida tras ser declarado no culpable
A pesar de la absolución en el juicio penal, en 1997, un tribunal civil lo declaró responsable de las muertes de Nicole Brown y Ronald Goldman, y lo condenó a pagar más de 30 millones de dólares a las familias de las víctimas. No obstante, nunca cumplió con el pago, reportó BBC News.

En 2007, fue arrestado por robo a mano armada y secuestro, hechos por los que recibió una condena de entre 9 y 33 años de prisión. Recuperó la libertad en 2017, tras cumplir parte de la sentencia.
La figura de O.J. Simpson pasó de ser uno de los deportistas más admirados de Estados Unidos a convertirse en el protagonista de un proceso judicial que modificó la relación entre medios de comunicación, justicia y opinión pública.
El 10 de abril de 2024, la familia del exdeportista informó el fallecimiento de O.J. Simpson, asegurando que “sucumbió a su batalla contra el cáncer”.
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