
Llegó allá por los comienzos de 1958 desde su amada Venado Tuerto en la provincia de Santa Fe a una deslumbrante ciudad de Buenos Aires para triunfar cuando estaba por cumplir 20 años. Y Norma Beatriz Nolan lo logró como mannequin, más allá de estudiar un secretariado. De inmediato su rostro se hizo conocido en la tevé. Pero su primer punto consagratorio ocurrió exactamente el 1° de julio de 1962 cuando se consagró nada menos que Miss Argentina en el club Español de la ciudad de Buenos Aires, ubicado en Bernardo de Irigoyen 172, donde las participantes lucieron los tradicionales trajes de baño, pero también exclusivos modelos de vestidos.
Todo bajo la conducción de una figura tradicional de esos tiempos conocida como Jean Cartier, rumano, cuyo nombre real era Atanase Mironescu, quien junto a su mujer, María Fernanda, también originaria de ese país, dieron lugar a un éxito de la tevé argentina como El arte de la elegancia, programa que se mantuvo los sábados por la noche durante tres décadas junto al mundo de la moda.
El jurado aquel día fue de lujo: Benjamín Solari Parravicini, Lino Palacios, la propia María Fernanda Cartier, Jaime Jacobson, Martha Wenstein y Conrado Diana, entre otras celebrities de la época, quienes seleccionaron siete finalistas: María del Carmen Merino, Noemí García, Norma del Valle Leguizamón y Mella, Isabel Laura Riccio, Rosa Boldori, Norma Beatriz Nolan y Zulma Faid, quien no se coronó esa noche, pero luego brilló en todos los escenarios del teatro, el cine y la televisión.
La elegida como reina resultó Norma y la primera princesa fue Norma del Valle Leguizamón y Mella, a quien además el jurado destacó como Miss Elegancia. El reconocimiento de segunda princesa lo obtuvo Miss Capital Federal, Isabel Laura Riccio.

Ese fue el paso inicial de Norma Nolan, porque tan solo dos semanas después, más precisamente el 14 de julio de 1962, hace ya casi sesenta y tres años, daría el más importante de su carrera en el Centro Internacional de Convenciones de Miami Beach, Florida, Estados Unidos. “Cuando llegué y vi tanto profesionalismo y belleza, dejé de lado el anhelo de competir y me concentré en la posibilidad de poder lograr ser una de las semifinalistas”, expresó al llegar. Más allá de sus predicciones, terminó consagrada como Miss Universo, hasta hoy, la única mujer argentina en lograrlo.
No solo el público la aplaudió de pie, también el jurado, mientras frente al animador de esa velada, Gene Raynburn posaban las demás concursantes de Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Haití, Inglaterra, Israel, Líbano, Nueva Zelanda, Brasil, Taiwán, Finlandia e Islandia. Olívia Rebouças de Brasil fue seleccionada cuarta finalista, Helen Liu de Taiwán, tercera, Anja Järvinen de Finlandia, segunda, y Anna Geirsdóttir de Islandia, primera.
Ante un auditorio colmado por más de siete mil personas, la responsable de entregarle a Norma Nolan la corona fue su predecesora, la alemana Marlene Schmidt, Miss Universo 1961. Norma además de la corona de plata y brillantes y una enorme copa dorada, recibió un premio de 15.000 dólares y un viaje por el mundo para cumplir con sus compromisos de flamante reina.

Por supuesto, como en todo concurso de belleza no faltaron las especulaciones. Y la prensa, curiosa, interrogó a la nueva Miss Universo en la celebración de coronación acerca de los rumores que la vinculaban sentimentalmente a un italiano: “De mi vida privada no voy a hablar”, expresó sin vueltas la argentina. Todo en medio de los flashes y el reconocimiento a otras dos mujeres distinguidas con el premio de Miss Simpatía, Olimpia Frómeta de República Dominicana, y Hazel Williams de Gales. Miss fotogénica resultó Kim Carlton de Inglaterra y su traje típico además fue elegido como el mejor de una glamorosa jornada.
Tampoco estuvieron ausentes los escándalos, como el que protagonizó al llegar de regreso a su país la representante sudafricana Lynette Gamble, quien ya en Johanesburgo, habló con fastidio del certamen: “La comida, la ropa y los hombres eran horribles en Miami. El jurado cometió un error. Miss Argentina fue elegida por cuestiones políticas. La verdadera vencedora debió ser Miss Israel”, sentenció sin vueltas y sin especificar mayores detalles.
A partir de ser coronada Miss Universo, la vida de Norma Nolan cambió para siempre. Más allá de la alegría del triunfo se vio obligada a realizar un gran esfuerzo para cumplir con la agenda de todos los compromisos que se le presentaron como Miss Universo. Ella misma reconoció que “en una oportunidad en Miami simplemente me desmayé. El doctor me dijo que era por exceso de trabajo y por eso estuve hospitalizada por cinco días. Hay veces que estoy tan cansada que tengo que obligarme a levantarme, salir a escena, y luego poner una sonrisa”. Y de alguna manera adelantaba su futuro: “Este año he bajado algo así como dos kilos y medio, y para mi talla eso es perder demasiado peso. Pienso que en este momento no estoy lo suficientemente en forma como para trabajar de modelo. Una vez que entregue la corona me retiro. El primer año sí fue increíble”, admitió transcurrido algún tiempo de su consagración, y luego agregó: “Viví muchos momentos agradables, pero el trabajo de a ratos era terrible. Creo que a todas nos llega ese instante en que el agotamiento es demasiado y desespera. Pero una vez que termina todo, el recuerdo es hermosísimo y se olvida que alguna vez estuvimos cansadas”.

Pese al cansancio, Norma siguió con su brillante carrera algunos años más recorriendo el mundo y realizando producciones y campañas principalmente en Inglaterra, junto a su colega argentina, Norma Cappagli, seleccionada como Miss Mundo en Londres en 1960. Lamentablemente, Cappagli murió el 22 de diciembre de 2020 en el Hospital Fernández, después de ser atropellada cinco días antes cuando transitaba muy cerca de su casa por la avenida Callao, quiso cruzar Las Heras, y el interno 30 de la línea 110 la arrolló pese a que el semáforo le concedía el paso. Recién el 9 de agosto de 2024, la justicia resolvió condenar al chofer del colectivo, Samuel Ezequiel Kemper “a la pena de dos años y seis meses de prisión, cuya ejecución se deja en suspenso, inhabilitación especial para conducir vehículos con motor por ocho años, y al pago de las costas del proceso, por ser autor penalmente responsable del delito de homicidio”. Conclusión: no fue preso. Para Norma fue un duro golpe porque la quería mucho.
Alguna vez también a Norma le tocó vivir como mujer una experiencia desagradable en medio de su vertiginosa carrera. Así lo contó el portal La Guía Nueva de Venado Tuerto, su pueblo natal: “El medio Actualidad de General Villegas dio a conocer una historia que involucra a un piloto de esa localidad, a Norma Nolan y una experiencia no tan grata que vivió la venadense coronada Miss Universo cuando filmaba una publicidad. Carlos Ignacio López Ponce tiene toda una vida surcando los cielos por su profesión de piloto de avión. Pero ese día el cielo le tenía reservada una sorpresa que aún recuerda: ‘Salimos en avión con el Negro Trucco para transmitir la carrera de Turismo Carretera con Isidro González Longhi y Andrés Rouco, de Carburando’, cuenta el motivo inicial del viaje.
La página continuó dando detalles de lo ocurrido: “Pero cuando ya habían hecho un tramo importante reciben una comunicación de que la carrera se había suspendido para el otro domingo por un accidente. Ese día de los ’60, el recordado piloto Oscar Cabalén murió trágicamente probando un Ford Sport Prototipo. El accidente se produjo en el ex Autódromo Circuito SOMISA de Ramallo en la provincia de Buenos Aires, muriendo también en el siniestro su mecánico y ocasional acompañante Guillermo Luis Arnáiz”.

El aviador entonces detalló: “Decidimos seguir igual, porque nos dijeron que fuéramos a Ezeiza para hacer un trabajo, una publicidad de Bodega Esmeralda con una joven sentada en una silla que colgaba de la nave cruzando un arroyo. Después supe que era Norma Beatriz Nolan, que recién había sido elegida Miss Universo”.
“La filmación se desarrollaba con normalidad, hasta que la mujer advirtió que el encargado de recibirla tras el vuelo tenía segundas intenciones”, desarrolló el portal en aquel texto. Y el piloto agregó lo que le pidió Norma en ese momento: “Recibime vos para frenar la silla y bajarme, porque el otro hombre me aprieta demasiado”.
Norma continuó trabajando en Buenos Aires. A mediados de los años 60 se casó y fue madre de una hija, Zita Norma Zanotti, y su última actividad en el mundo de la moda fue participando como jurado en el concurso para Miss Universo de 1969 que obtuvo Gloria Díaz, participante de Filipinas. Luego dejó definitivamente su rol de modelo, de tal manera que ni siquiera asistió a un programa especial que condujo en 1997 Susana Giménez y donde estuvo invitada junto a otras Miss Universo de Latinoamérica. Se había instalado en Miami para realizar una tarea que le encantaba: abrió una librería. “Me fascina este presente, mi universo ahora son los libros”, reconoció acerca de su nuevo emprendimiento. Pero siempre recordó sus orígenes, por eso uno de los grandes momentos de su vida lo disfrutó cuando fue distinguida como Ciudadana Ilustre de Venado Tuerto, su cuna.
Últimas Noticias
La increíble historia de James Woodford, el periodista acusado de eliminar a más de 100 millones de conejos en Australia
Fue señalado como el culpable detrás del brote de calicivirus que marcó un antes y un después en la lucha contra la plaga de conejos en Australia, generando controversia en el mundo científico y mediático

Cuando Los Beatles vencieron a Stalin: las radiografías que combatieron la censura y la cárcel convertida en peluquería
La banda más popular de la historia estaba prohibida en la Unión Soviética. Se los consideraba un “ícono del capitalismo y de Occidente”. Pero los fanáticos sortearon los obstáculos hasta que las autoridades se rindieron ante los de Liverpool

“Nunca me recuperaré de esta tragedia”: la noche en que Juan Carlos de Borbón mató a su hermano menor de un disparo en la cabeza
El 29 de marzo de 1956, Alfonso de Borbón, de solo 14 años, cayó muerto de un balazo en el gimnasio de la Villa Giralda, en Portugal, donde la familia real española vivía en el exilio. Su hermano Juan Carlos era el único que estaba con él en la habitación. El hermético silencio que rodeó los hechos desató una ola de sospechas. Recién siete décadas después, Juan Carlos contó su versión sobre lo ocurrido

La vida de Manuel García Ferré, el papá de Hijitus y Anteojito: el exilio en Buenos Aires y las películas que le ganaron a Disney
El creador español murió hace 13 años en la ciudad porteña que lo cobijó a mediados del siglo pasado. Sus criaturas y sus logros editoriales

Las últimas horas de Waldo de los Ríos, el genio que llevó a Mozart al pop y terminó vencido por sus propias sombras
Revolucionó la música popular con versiones inéditas de los clásicos, pero vivió atrapado entre el éxito, el secreto de una intimidad marcada por el miedo y la soledad, y una fragilidad que lo condujo a la tragedia



