Asia junto a Rose McGowan en una movilización del movimiento que denuncia las agresiones sexuales. Ahora, su colega tomó distancia: “Tengo el corazón roto”, dijo.
Asia junto a Rose McGowan en una movilización del movimiento que denuncia las agresiones sexuales. Ahora, su colega tomó distancia: “Tengo el corazón roto”, dijo.

Otra bomba acaba de explotar en pleno Hollywood. Las esquirlas no quedaron ahí y alcanzaron al movimiento feminista #MeToo, que denuncia las agresiones y el acoso sexual. Una vez más, quien quedó en el centro de la escena fue Asia Argento (42), la actriz y directora italiana que lanzó la primera denuncia por abuso sexual contra Harvey Weinstein, el gran magnate de la industria cinematográfica americana, considerado el ejecutivo más influyente del Planeta Cine.

Como ocurre en estos casos, a su denuncia se sumó la de Rose McGowan y luego, las de otras 70 mujeres que se animaron a hablar. Todas estas mujeres, agredidas sexualmente por Weinstein en diferentes momentos de sus vidas, declararon ante un tribunal que lo obligó a depositar una fianza de un millón de dólares. Aun así, terminó deteniéndolo a los pocos días.

Lo paradójico del caso es que, justo un mes después de acusar al Zar de Hollywood, la hija de Darío Argento le pagaba una indemnización de 380.000 dólares a Jimmy Bennett (22), un niño prodigio al que había conocido catorce años atrás, cuando interpretaron a madre e hijo.

¿La razón? Asia habría abusado sexualmente del menor. Hasta acá el conflicto estaba guardado bajo siete llaves, pero el desliz se filtró hace unos días, cuando un medio estadounidense publicó una foto que data de 2013 y muestra a Argento y a Bennett en una cama. Para la Justicia del país del Norte, con 17 años el joven no podía tener una relación sexual consentida con un mayor.

La actriz y directora italiana le pagó 380 mil dólares a Jimmy Bennett, un actor veinte años menor que la acusó de abuso.
La actriz y directora italiana le pagó 380 mil dólares a Jimmy Bennett, un actor veinte años menor que la acusó de abuso.

EN EL OJO DE LA TORMENTA. En los últimos meses nos acostumbramos a ver a la bella y talentosa Asia Argento en el centro de la escena. Hagamos un brief de sus apariciones mediáticas. Ya lo dijimos: en octubre de 2017, Asia detonó en la revista The New Yorker la bomba que hundió al hombre más poderoso de Hollywood, quien pasará un largo tiempo en la cárcel por abusar de al menos 70 mujeres. Su raid continuó en mayo de este año, sobre la red carpet del Festival de Cannes, donde fue condecorada por Mejor Interpretación Femenina. Allí, la morocha recordó el infierno que había vivido en ese mismo lugar años atrás: "En 1997 fui violada aquí, en Cannes, por Harvey Weinstein. Yo tenía 21 años. Este festival era su coto de caza. Quiero hacer una predicción: Harvey Weinstein nunca más será bienvenido aquí", pregonó sobre el escenario del teatro Lumière.

Un mes después, Argento volvió a las breaking news, pero esta vez por una catástrofe: su pareja, el prestigioso y mediático chef Anthony Bourdain se quitó la vida en un hotel en Francia. Pero no sería todo…

En 2004, la italiana interpretó a la perturbada madre del joven veinte años menor en El corazón es engañoso por sobre todas las cosas.
En 2004, la italiana interpretó a la perturbada madre del joven veinte años menor en El corazón es engañoso por sobre todas las cosas.

"Mi trauma resurgió cuando ella apareció como una víctima", dijo Bennett. Ese mismo argumento usó su abogado, Gordon Sattro, para enviarle una carta al defensor de Argento (en realidad era asesor de su pareja, que aún vivía), donde le reclamaba tres millones y medio de dólares, a manera de reparación por el daño psicológico que le había causado el encuentro sexual de 2013.

Según Sattro, después del abuso de Argento la carrera del ex niño prodigio cayó en picada. Y todo por el trauma psicológico. ¿Cómo lo argumenta? Con números: entre 2009 y 2013 recaudó cerca de tres millones de dólares anuales; a partir de aquel hecho, su promedio no superó los 60 mil al año. Bennett jura que después de su relación con Argento nunca pudo ser el mismo.

ENCUENTRO A SOLAS. El 9 de mayo de 2013, Asia Argento y Jimmy Bennett se reunieron en el hotel Ritz Carlton en Marina del Rey, California. Ese día, la italiana anticipó en redes sociales el encuentro con el joven que interpretó a su hijo en El corazón es engañoso por sobre todas las cosas: "Esperando a mi hijo perdido, mi amor @jimmymbennett #MarinaDelRey fumando cigarrillos como si no hubiera una próxima semana".

Así luce el actor y músico Jimmy Bennett en la actualidad. El joven de 22 años argumenta que su encuentro con Argento le provocó un grave daño psicológico.
Así luce el actor y músico Jimmy Bennett en la actualidad. El joven de 22 años argumenta que su encuentro con Argento le provocó un grave daño psicológico.

¿La excusa para aquella cita? Una película que se venía. Bennett llegó al hotel acompañado por un familiar y Asia le pidió que los dejara solos en la habitación. Y, según dice el documento firmado por el abogado de Bennett, ahí empezó todo. Le mostró unas notas y le convidó algunos tragos. Después lo besó, lo empujó a la cama y le bajó los pantalones: "Le hizo sexo oral", jura Sattro. Y, tras tener relaciones –siempre según lo que afirma Bennett a través de su abogado–, Asia le pidió que se tomaran la polémica foto que se filtró la semana pasada y detonó la bomba. Para rematarla, al día siguiente la actriz publicó en Instagram una selfie con Jimmy que decía: "El día más feliz de mi vida reunión con @jimmymbennett".

El supuesto encuentro sexual ocurrido hace cinco años entre Argento y Bennett provocó una fractura dentro del movimiento #MeToo. "Mi corazón está roto. Continuaré mi trabajo en nombre de las víctimas de todo el mundo", dijo Rose McGowan, que también fue violada por Weinstein.

¿Qué dijo Asia? No tardó en defenderse y aseguró que la idea de pagarle al joven fue de su pareja, Bourdain: "Jamás tuve sexo con Bennett. Anthony se comprometió a ayudarlo económicamente, con la condición de que no se metiera en nuestras vidas".

Sin embargo, se filtraron una serie de mensajes que la activista del movimiento #MeToo mantuvo con una amiga, donde reconoce que tuvo sexo, aunque no sabía que era menor de edad: "Tuve sexo con él y se sintió raro (…) El público no sabe nada, solo lo que escribió el New York Times".

Por ahora, la ley no intervendrá en el caso, siempre y cuando el joven no haga una denuncia. Habrá que ver cómo sigue esta novela.

Por Julián Zocchi.
Fotos: AFP y archivo Atlántida.

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