Alerta en las playas del sur de Florida por olas de 3,7 metros

Palm Beach, Broward y Miami-Dade permanecen bajo alertas por corrientes de resaca, vientos del noreste y condiciones adversas para bañistas y embarcaciones

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por olas de hasta 3,7 metros en la costa del condado de Palm Beach (REUTERS/Octavio Jones)
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por olas de hasta 3,7 metros en la costa del condado de Palm Beach (REUTERS/Octavio Jones)
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Las playas de sur de Florida afrontan condiciones peligrosas por olas de hasta 3,7 metros, corrientes de resaca y vientos persistentes del noreste, de acuerdo con los avisos difundidos por el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) y recogidos por CBS News.

El escenario afecta principalmente la costa atlántica de los condados de Palm Beach, Broward y Miami-Dade, donde las autoridades meteorológicas mantienen alertas diferenciadas por el fuerte oleaje y el riesgo elevado para quienes ingresen al mar. Aunque la perturbación AL93 permanece alejada del estado, el NWS advirtió que el sistema contribuye a un patrón marítimo adverso en la región.

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Palm Beach registra olas de hasta 3,7 metros

Las playas de Broward registran una advertencia oficial ante olas de entre 1,8 y 2,4 metros de altura
Las playas de Broward registran una advertencia oficial ante olas de entre 1,8 y 2,4 metros de altura

La costa de Palm Beach permanece bajo un aviso por fuerte oleaje, con previsiones de olas de entre 2,1 y 3,7 metros. El NWS sostuvo que estas condiciones pueden representar un riesgo para bañistas, surfistas y personas que permanezcan cerca de la orilla.

En Broward, el organismo mantuvo una advertencia similar ante olas de entre 1,8 y 2,4 metros. Las autoridades recomendaron precaución en las playas, ya que el oleaje puede modificar rápidamente las condiciones del mar y aumentar el peligro en sectores aparentemente tranquilos.

Miami-Dade no figuraba bajo una alerta por la altura de las olas al cierre de la información publicada por CBS News. Sin embargo, el condado comparte con Palm Beach y Broward un riesgo alto de corrientes de resaca que se extiende hasta la noche del jueves.

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Estas corrientes son franjas estrechas de agua que se desplazan con fuerza desde la playa hacia mar abierto. El NWS explicó que pueden afectar incluso a nadadores con experiencia y que no siempre son fáciles de identificar desde la costa, aun cuando el cielo se mantenga despejado.

Las autoridades piden evitar zonas sin salvavidas

Calor en Miami Beach
Las autoridades meteorológicas aconsejan nadar de forma paralela a la costa para escapar de una corriente de resaca

Ante el riesgo, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó evitar el ingreso al agua en áreas sin vigilancia de salvavidas. La entidad aseguró que una persona atrapada por una corriente de resaca no debe intentar avanzar directamente contra el flujo, debido al desgaste que puede generar ese esfuerzo.

La orientación difundida por el organismo consiste en nadar de forma paralela a la costa hasta abandonar la corriente. Después, el bañista puede intentar regresar a la orilla o pedir ayuda. Las autoridades también instaron a los visitantes a respetar la señalización y las indicaciones de los equipos de rescate.

El peligro no se limita a quienes acuden a las playas. Una advertencia para embarcaciones pequeñas sigue vigente en las aguas del Atlántico comprendidas entre Jupiter Inlet y Ocean Reef. El pronóstico contempla vientos del noreste de entre 20 y 25 nudos, equivalentes a unos 37 y 46 kilómetros por hora, junto con mares de hasta 3,7 metros.

El NWS afirmó que los operadores de pequeñas embarcaciones, sobre todo aquellos con poca experiencia, deberían permanecer en puerto hasta que mejoren las condiciones. Biscayne Bay y el lago Okeechobee también quedaron bajo avisos por el viento y el oleaje.

El viento del noreste podría causar inundaciones costeras

El flujo sostenido del noreste también podría dificultar el drenaje en zonas costeras y favorecer inundaciones menores o moderadas durante los períodos de marea alta. El alcance de ese impacto dependerá de la intensidad del viento y de su coincidencia con los niveles máximos de la marea, indicó el NWS.

Mientras las playas del sur de Florida continúan bajo vigilancia, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) seguía la evolución de AL93, un área de baja presión no tropical vinculada a un frente y localizada a varios cientos de millas de Carolina del Norte.

El sistema tenía una probabilidad de 30 % de adquirir características ciclónicas en 48 horas y de 40 % en siete días, precisó el centro. La previsión apuntaba a que AL93 avanzaría hacia el norte-noreste y luego se internaría en el Atlántico abierto, donde encontraría un entorno menos favorable para organizarse.

El NHC señaló que la perturbación no suponía una amenaza ciclónica directa para Florida y que, al cierre del reporte, no había ciclones tropicales activos en el Atlántico.

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