Kyle Kennedy, nieta del ex senador Robert F. Kennedy, murió a los 42 años

La activista por los derechos de las personas con discapacidad falleció el 21 de septiembre en su hogar de Westwood, Massachusetts, seis años después de sufrir una grave lesión en la médula espinal

Una mujer con vestido blanco y un hombre con camisa azul posan junto a dos niños con camisetas estampadas y los ojos pixelados en la arena.
Kyle Kennedy falleció a los 42 años en su residencia de Westwood tras complicaciones de salud derivadas de una parálisis (Facebook/Kyle Kennedy)
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Kyle Kennedy, nieta de Robert F. “Bobby” Kennedy y Ethel Kennedy, murió el 21 de septiembre de 2026 a los 42 años en su casa de Westwood, Massachusetts. La educadora y activista por los derechos de las personas con discapacidad había sufrido una grave lesión en la médula espinal en 2020 que le provocó una parálisis prolongada y múltiples complicaciones médicas.

Su familia celebró los servicios fúnebres de forma privada y no se reveló la causa de la muerte, según informó el USA Today.

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Kyle era una de los 34 nietos del senador demócrata asesinado en 1968 y de Ethel Kennedy. Nació el 6 de julio de 1984 en Washington D.C., hija de Michael Kennedy —sexto de los 11 hijos del matrimonio Kennedy— y de Victoria Denise Gifford, hijastra de la presentadora de televisión Kathie Lee Gifford e hija de la leyenda de la NFL Frank Gifford.

bobby kennedy
La educadora pertenecía a la dinastía política estadounidense como nieta del senador Robert F. Kennedy y de Ethel Kennedy (Archivo)

Una vida dedicada a la educación y la reforma escolar

Según su obituario, publicado por la funeraria Burke Funeral Homes, Kyle dedicó su carrera profesional a la educación infantil y a la reforma del sistema escolar para niños en situación de vulnerabilidad y personas con discapacidad.

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Tras graduarse de la Universidad de Georgetown con un título en historia, inició su trayectoria docente en Nueva York a través del programa Teach For America, destinado a escuelas de comunidades desfavorecidas.

Posteriormente obtuvo una maestría en Educación Temprana en la Universidad de Pace y una maestría en Política Educativa y Gestión en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard.

Su obituario la describe como “una apasionada defensora de una educación primaria más equitativa y de las escuelas chárter”, que trabajó con empresas tecnológicas para reformar los planes de estudio y se desempeñó como asesora de educadores que trabajaban con estudiantes jóvenes.

Retrato en primer plano y en blanco y negro de una mujer sonriente con pendientes de perlas y cuadros en la pared detrás de ella
Kyle Kennedy completó maestrías en las universidades de Pace y Harvard para especializarse en política educativa e infancia. (Burke Funeral Home)

La lesión medular que transformó sus últimos años

En 2020, Kyle sufrió una lesión grave en la médula espinal que derivó en parálisis a largo plazo, discapacidad y otras complicaciones de salud.

De acuerdo con su obituario, “los años que siguieron trajeron luchas, pero Kyle peleó por mantener su humor seco y su determinación”, esforzándose por ser la mejor madre posible para sus dos hijos varones y cuidando a sus dos terriers Wheaten.

La parálisis la convirtió en activista por los derechos de las personas con discapacidad. Entre sus acciones más destacadas, testificó ante la Cámara de Representantes de Massachusetts en una audiencia sobre discriminación en la atención médica para personas con discapacidades, según consignó el comunicado.

Retrato de Kyle Kennedy, una mujer de cabello castaño con blusa negra y colgante azul, sentada en una silla con respaldo alto
Un accidente en 2020 provocó una lesión en la médula espinal que dejó a Kyle Kennedy con parálisis a largo plazo. (Kyle Francis Kennedy/Facebook)

Su boda acaparó los titulares por la presencia de Taylor Swift

En agosto de 2012, Kyle se casó con Liam Kerr en el hotel Fairmont Copley Plaza de Boston. La ceremonia, que debía ser un evento familiar discreto, terminó en los titulares nacionales cuando su primo Conor Kennedy se presentó acompañado de su entonces novia, la cantante Taylor Swift.

Según relató Victoria Gifford Kennedy al Boston Herald, la pareja le envió un mensaje una hora antes de la boda para preguntar si podían asistir, y ella respondió con un claro “por favor, no vengan”.

“Vinieron de todos modos. Personalmente me acerqué a la Sra. Swift, cuya entrada distrajo a todo el evento”, declaró la madre de la novia. La representante de Swift negó la versión y aseguró que la cantante había sido invitada y que la novia le agradeció su presencia.

Una mujer y un hombre sonríen sentados junto a un portabebés con un bebé en un patio exterior con sillas blancas
La boda de Kyle Kennedy con Liam Kerr en Boston atrajo atención mediática por la presencia imprevista de Taylor Swift. (Kyle Francis Kennedy/Facebook)

Pérdidas familiares que marcaron su vida

Kyle tenía apenas 13 años cuando su padre, Michael Kennedy, murió el 31 de diciembre de 1997 tras chocar contra un árbol mientras jugaba al fútbol americano sobre esquís con otros miembros de la familia Kennedy en Aspen, Colorado.

Michael, de 39 años, no llevaba casco ni equipo de protección; la patrulla de esquí ya le había advertido que cesara la actividad. Fue trasladado al hospital del valle de Aspen, donde se lo declaró muerto.

Tras su matrimonio, Kyle y Kerr tuvieron gemelos, Conor y Josie, pero la niña falleció días después de nacer. Dos años más tarde nació su segundo hijo varón, Declan. El obituario de Kyle se refiere a Kerr como su “exesposo”.

Kyle deja a sus hijos Conor, de 12 años, y Declan, de 10; a su madre, Victoria; a su hermano Michael; a su hermana Rory; y a sus sobrinos directos McKie, Quinn, Jack y Caleb.

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