Trump reiteró que no tolerará los intentos de frenar el avance de la IA: “No obstaculizaremos el crecimiento de esta industria”

El presidente de Estados Unidos anticipó, además, que creará una fuerza de IA para detectar actividades “malas”

Trump volvó a mostrarse a favor del avance de la inteligencia artificial (REUTERS/Kylie Cooper)
Trump volvó a mostrarse a favor del avance de la inteligencia artificial (REUTERS/Kylie Cooper)
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Donald Trump volvió a arremeter este sábado contra los detractores del avance de la inteligencia artificial (IA) y de los centros de datos. El presidente norteamericano advirtió que no dejará que se destruya esta industria, por lo que su Gobierno no obstaculizará ni frenará el crecimiento del sector.

Asimismo, anticipó que creará una fuerza de IA para detectar actividades “malas” y que pronto nombrará a un coordinador de IA.

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“Yo, como presidente de Estados Unidos, no me quedaré de brazos cruzados y dejaré que esto ocurra (...) No obstaculizaremos ni frenaremos de ninguna manera el crecimiento de esta increíble industria”, afirmó en un mensaje publicado en su red Truth.

“Al contrario, lo valoraremos, lo ayudaremos y lo protegeremos a medida que crezca”, agregó.

El mandatario sostuvo que los liberales buscan la “decimación, o destrucción” de la IA. También dijo que creará una fuerza de IA para detectar “lo malo” y que pronto anunciará a un coordinador de IA.

Trump extendió ese rechazo a quienes cuestionan la expansión de la infraestructura asociada a esta tecnología. Durante una visita a Irlanda, el domingo pasado había calificado como “fuerzas negativas” a quienes reclaman moderar su desarrollo y descartó escenarios de riesgo al afirmar: “Están planteando cosas que no sucederán”.

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Jensen Huang, CEO de Nvidia, apoya la postura de Trump de no frenar el avance de la IA (REUTERS/Carlos Barria)
Jensen Huang, CEO de Nvidia, apoya la postura de Trump de no frenar el avance de la IA (REUTERS/Carlos Barria)

La llamada con Jensen Huang y el respaldo de Nvidia

La postura del presidente volvió a quedar expuesta el lunes pasado, en una llamada telefónica en vivo con Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, durante un panel de la Cumbre All-In en Los Ángeles. Huang activó el altavoz para que el público escuchara la conversación.

Antes de la llamada, el panel había abordado la propuesta de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, de reducir el ritmo de mejora de la IA. En ese intercambio, Huang dijo a Trump que estaba “en el escenario con los besties”, en alusión a los conductores del pódcast All-In, entre ellos Chamath Palihapitiya, Jason Calacanis y los asesores de la Casa Blanca David Friedberg y David Sacks.

Durante la conversación, Trump afirmó que la presión para desacelerar la IA responde a intereses políticos o a un plan de China. “Simplemente le está haciendo el juego a mucha gente que no quiere que esto suceda. Y eso podría incluir a políticos. También podría incluir a China. Y no vamos a permitir que eso pase. Es un engaño”, dijo.

Huang respaldó esa posición en el acto. “Tiene razón. No vamos a permitir que eso pase, señor”, respondió el directivo, mientras el auditorio aplaudía.

Trump agregó que acepta cierto grado de prudencia, aunque sin frenar la industria. “Tenemos que ser un poco cuidadosos... Tenemos que hacer las cosas, y hacerlas con prudencia, pero eso no significa que vayamos a detener una industria. Así que estoy con ustedes en todo”.

Desarrollo de IA
Crece el debate en el sector tecnológico sobre el avance de la IA (Reuters)

El debate entre acelerar la IA y reforzar la seguridad

El trasfondo de ese cruce aparece en las advertencias recientes dentro del propio sector. El potencial peligro de la IA para la humanidad ganó fuerza en los últimos días tras la salida de Jacob Coxon, exinvestigador de Anthropic, que renunció por temor al desarrollo acelerado de esta tecnología.

Coxon sostuvo que Anthropic y OpenAI estaban “jugando con nuestras vidas”. Después de esa renuncia, aumentaron los pedidos para frenar el ritmo de avance de la IA.

El sábado pasado, Amodei publicó un ensayo de 3.800 palabras en el que propuso ralentizar el desarrollo. Más tarde recibió el apoyo de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y de Elon Musk, director ejecutivo de Tesla.

Musk resumió su respaldo en una frase breve: “Dario tiene razón”. Altman también coincidió con la necesidad de “marcar el ritmo en la frontera tecnológica” y adelantó que OpenAI trabaja sobre esa cuestión.

Amodei advirtió que un enjambre de agentes con capacidades superiores podría controlar internet mediante una red persistente de equipos comprometidos en un plazo de entre seis y 12 meses. Según esa advertencia, ese escenario podría causar perjuicios por cientos de miles de millones de dólares.

Huang, pese a restar importancia a esos riesgos durante el panel, elogió la decisión de Coxon y dijo que las organizaciones deben tomar en serio a los denunciantes internos. Aun así, rechazó lo que consideró una falsa disyuntiva entre innovación rápida y seguridad.

Caricatura de Elon Musk, Sam Altman y Dario Amodei sentados a una mesa con un holograma del planeta y tres logotipos corporativos.
Elon Musk y Sam Altman respaldaron la propuesta de Dario Amodei de ralentizar el avance de la IA (Imagen Ilustrativa Infobae)

Salvaguardas sin frenar la competencia con China

Trump insistió en que puede haber salvaguardas, siempre que no impliquen desacelerar la competencia tecnológica. No detalló qué reglas o protecciones apoyaría para las empresas que desarrollan sistemas cada vez más potentes.

En otro mensaje en Truth Social, sostuvo que la única supervisión que necesita la IA es un presidente “fuerte e inteligente, con un alto coeficiente intelectual”. También aseguró que su administración ya impidió que personas vinculadas a esta tecnología hicieran “cosas malas, o potencialmente malas”, aunque no mencionó casos concretos.

El presidente también criticó a los estados de Estados Unidos que se niegan a conceder permisos para nuevos centros de datos. Sobre esas instalaciones, afirmó: “Es el petróleo de los próximos 20 o 25 años. Es más importante que internet”.

En esa línea, presentó la desaceleración como una ventaja para Pekín y como un riesgo estratégico para Washington. Su mensaje dejó claro que la Casa Blanca considera la disputa tecnológica parte de una carrera de poder en la que Estados Unidos busca mantener la delantera.

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