Los atentados del 11 de septiembre dentro del Servicio Secreto: el operativo para salvar a Bush y proteger al Gobierno

Desde Florida hasta Nebraska, y desde el World Trade Center hasta la Casa Blanca, el organismo ejecutó en horas el plan de continuidad que nunca antes había sido necesario

galeria aniversario ataque torres gemelas 11 septiembre 9/11
El Servicio Secreto coordinó en simultáneo la protección de al menos cuatro altos funcionarios del Gobierno en distintos puntos del país, un escenario sin precedentes en la historia del organismo (REUTERS/Sara K. Schwittek/File Photo)
Guardar

El 11 de septiembre de 2001, mientras los aviones impactaban contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el Servicio Secreto de Estados Unidos enfrentó el escenario para el que llevaba décadas preparándose: un ataque simultáneo y coordinado con el poder ejecutivo como posible blanco, según reconstruyó ABC News.

Lo que siguió fue una serie de decisiones tomadas en segundos, sin manual de instrucciones previo, para mantener vivo al Gobierno.

PUBLICIDAD

El impacto en el Pentágono, el tercero de los cuatro ataques del día, amplió el radio de amenaza y obligó al Servicio Secreto a recalcular en tiempo real la seguridad de cada protegido en Washington (REUTERS/Larry Downing/File Photo)
El impacto en el Pentágono, el tercero de los cuatro ataques del día, amplió el radio de amenaza y obligó al Servicio Secreto a recalcular en tiempo real la seguridad de cada protegido en Washington (REUTERS/Larry Downing/File Photo)

El director del organismo, Brian Stafford, fue el primero en activar el Plan Federal de Continuidad de Operaciones, establecido bajo la Directiva de Decisión Presidencial 67, una medida que ni siquiera la Segunda Guerra Mundial había requerido ejecutar en su totalidad.

Desde el Centro de Crisis en Washington D.C., con protegidos en distintos puntos del territorio, evaluó la posibilidad de un “ataque de decapitación”: un golpe deliberado para eliminar a la cúpula del Gobierno.

El servicio secreto de Estados Unidos publicó fotos inéditas del atentado terrorista del 11-S
Stafford dirigió la respuesta desde el Centro de Crisis sin contar con un protocolo probado: el Plan de Continuidad de Operaciones existía sobre el papel, pero nunca había sido ejecutado en condiciones reales (@SecretService)

Un agente tomó al vicepresidente Cheney por el cinturón y lo arrastró al búnker

En la Casa Blanca, los segundos contaban. El agente especial Jimmy Scott, integrante del equipo de protección del vicepresidente Dick Cheney, recibió la alerta de un avión secuestrado con rumbo a Washington.

PUBLICIDAD

Irrumpió en la oficina del vicepresidente, lo tomó por el hombro y el cinturón, y lo condujo físicamente hasta el Centro de Operaciones de Emergencia Presidencial, el búnker subterráneo del complejo. El propio Cheney lo describió así en su autobiografía de 2011.

Cheney fue trasladado al búnker subterráneo de la Casa Blanca, conocido como PEOC (Presidential Emergency Operations Center), una instalación diseñada para garantizar la supervivencia del Gobierno en caso de ataque nuclear (U.S. National Archives/Handout via Reuters /File Photo)
Cheney fue trasladado al búnker subterráneo de la Casa Blanca, conocido como PEOC (Presidential Emergency Operations Center), una instalación diseñada para garantizar la supervivencia del Gobierno en caso de ataque nuclear (U.S. National Archives/Handout via Reuters /File Photo)

En paralelo, el agente Nick Trotta redirigió a la primera dama, Laura Bush, que se dirigía al Capitolio, directamente hacia la sede del Servicio Secreto.

La segunda dama, Lynne Cheney, fue trasladada desde el American Enterprise Institute hasta el mismo edificio.

La primera dama se encontraba en camino al Capitolio para dar un discurso sobre educación cuando el Servicio Secreto interceptó su convoy y cambió el destino sin previo aviso (REUTERS/Hannah Beier)
La primera dama se encontraba en camino al Capitolio para dar un discurso sobre educación cuando el Servicio Secreto interceptó su convoy y cambió el destino sin previo aviso (REUTERS/Hannah Beier)

El traslado de Bush: de Florida a Nebraska, contra la voluntad del presidente

El presidente George W. Bush se encontraba en Florida cuando el jefe de Gabinete, Andy Card, le informó que Estados Unidos estaba bajo ataque.

El agente Edward “Eddie” Marinzel, responsable del detalle presidencial en esa visita, asumió el mando de la evacuación. Ante la insistencia de Bush de regresar de inmediato a Washington, Marinzel rechazó la opción, la capital era un objetivo vulnerable.

Card le susurró la noticia al presidente en una escuela primaria de Florida, ante las cámaras. Bush tardó varios minutos en levantarse. La decisión de no regresar de inmediato a Washington fue del Servicio Secreto, no de la Casa Blanca (REUTERS/Win McNamee/File Photo)
Card le susurró la noticia al presidente en una escuela primaria de Florida, ante las cámaras. Bush tardó varios minutos en levantarse. La decisión de no regresar de inmediato a Washington fue del Servicio Secreto, no de la Casa Blanca (REUTERS/Win McNamee/File Photo)

El equipo acordó trasladar al presidente primero a la Base Aérea Barksdale, en Luisiana, elegida por sus capacidades de comunicación. Después, Air Force One continuó hacia la Base Aérea Offutt, en Nebraska, sede del Comando Estratégico de Estados Unidos (STRATCOM).

Por coincidencia, esa instalación tenía programado un simulacro de guerra nuclear ese mismo día, lo que la convertía en el lugar más seguro del país. Marinzel lo afirmó en una entrevista con la emisora WPXI de Pittsburgh en 2011.

Solo cuando el espacio aéreo civil fue cerrado y se confirmaron patrullas de combate sobre la ciudad, el agente autorizó el regreso del presidente a Washington.

Un soldado armado camina por la pista de aterrizaje frente al avión Air Force One y dos automóviles estacionados
Air Force One permaneció en tierra en la Base Aérea Barksdale el tiempo mínimo indispensable. La escala sirvió para que Bush se comunicara con el país, pero el equipo de seguridad ya tenía el siguiente destino confirmado: la Base Aérea Offutt, en Nebraska (Doug Mills/AP Photo)

Dos agentes quedaron atrapados en el World Trade Center tras el colapso de la Torre Sur

La respuesta del Servicio Secreto no se limitó a los círculos del poder. En Nueva York, los agentes especiales Tom Armas y John Buckley estaban en las oficinas del Servicio Secreto en el 7 World Trade Center para una reunión de la Asamblea General de la ONU cuando se produjo el primer impacto. Los dos corrieron hacia la Torre Norte.

Llegaron al piso 40 cuando la onda expansiva del segundo avión, el que golpeó la Torre Sur, los derribó.

Lograron descender, pero quedaron atrapados en el vestíbulo cuando el edificio colapsó y las ventanas estallaron. Una vez que el estruendo cesó, Armas —en ropa deportiva, con el equipamiento táctico sujeto al cinturón— y Buckley guiaron a civiles y bomberos del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) hacia el exterior.

Brevemente separados entre el humo y los escombros, se reunieron minutos después para continuar la evacuación. Los dos agentes lo recordaron en declaraciones a ABC News en 2021.

Armas y Buckley no estaban en servicio de protección ese día: habían acudido al 7 World Trade Center para una reunión de rutina. Entraron a la Torre Norte por iniciativa propia, sin recibir ninguna orden (REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo)
Armas y Buckley no estaban en servicio de protección ese día: habían acudido al 7 World Trade Center para una reunión de rutina. Entraron a la Torre Norte por iniciativa propia, sin recibir ninguna orden (REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo)

Cuando cayó la noche del 11 de septiembre, los agentes del Servicio Secreto seguían en operativo a lo largo de todo el país. La mayoría actuó de forma autónoma, sin órdenes precisas.

“Lo único que importaba era que la cadena de mando se mantuviera intacta, que los líderes siguieran vivos, y que el país supiera que alguien todavía hacía guardia”, reflexionó un agente sin identificar en declaraciones recogidas por el medio estadounidense.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Donald Trump habló por teléfono con Vladimir Putin y le pidió terminar cuanto antes la guerra en Ucrania

La llamada entre los mandatarios se centró en la posibilidad de cerrar el conflicto para facilitar la normalización de los vínculos entre Washington y Moscú

Donald Trump habló por teléfono con Vladimir Putin y le pidió terminar cuanto antes la guerra en Ucrania

El cereal que desafía la sequía: se planta una vez y vuelve a crecer durante años

En diversas regiones agrícolas de Estados Unidos, los productores buscan alternativas ante la combinación de inviernos secos e inundaciones, con variedades que se implantan de forma espaciada y aprovechan el agua subterránea gracias a raíces más profundas

El cereal que desafía la sequía: se planta una vez y vuelve a crecer durante años

El abogado de Lindsay Clancy le pidió un indulto a Trump tras la nulidad del juicio

Kevin Reddington formuló la solicitud en televisión nacional tras semanas de juicio que terminaron sin veredicto unánime. Las partes se presentarán ante la justicia el 29 de septiembre para definir los próximos pasos

El abogado de Lindsay Clancy le pidió un indulto a Trump tras la nulidad del juicio

Estados Unidos anunció sanciones a 36 entidades por apoyar al sector aéreo del régimen de Irán

El Tesoro estadounidense sancionó a las 27 aerolíneas iraníes que aún operaban sin restricciones, en el marco de la campaña para asfixiar financieramente a Teherán, en momentos en que el petróleo se acerca a los 100 dólares por barril

Estados Unidos anunció sanciones a 36 entidades por apoyar al sector aéreo del régimen de Irán

La IA ya abre cualquier computadora: el científico jefe de OpenAI pide frenar

Jakub Pachocki escribió que los modelos de inteligencia artificial son “sobrehumanos” para meterse y salir de sistemas informáticos, sin necesidad de un cuerpo. La ventana para blindar hospitales, bancos y redes eléctricas, dice, es estrecha y se cierra

La IA ya abre cualquier computadora: el científico jefe de OpenAI pide frenar