La expansión de la Cross Bronx Expressway genera rechazo entre comunidades de Nueva York

Los habitantes de zonas próximas a la autopista expresaron su descontento ante el proyecto estatal de ampliación, argumentando que la iniciativa provoca mayores efectos en la salud pública y una mayor exposición a la contaminación vehicular

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Las comunidades del Bronx rechazan
Las comunidades del Bronx rechazan la expansión de la Cross Bronx Expressway por el aumento de contaminación vehicular y sus impactos en la salud pública (Reimagine the Cross Bronx)

La propuesta para reparar y ampliar uno de los tramos más conflictivos de la Cross Bronx Expressway desató oposición vecinal en el Bronx, donde la presencia histórica de la autopista generó altos índices de asma y limitaciones económicas, particularmente entre quienes viven junto a la vía.

Las comunidades locales, afectadas por la contaminación y la congestión diaria, exigen que la inversión estatal de USD 900 millones se destine a mejorar la infraestructura de transporte público y la calidad de vida urbana, en lugar de expandir la autopista y acercar aún más el tránsito y su polución a zonas residenciales.

Esta disputa, documentada por el diario estadounidense The New York Times, puso en primer plano el impacto social y sanitario de grandes proyectos urbanos y abre el debate sobre el futuro del desarrollo en la ciudad de Nueva York.

El proyecto estatal contempla invertir
El proyecto estatal contempla invertir USD 900 millones en la ampliación de la autopista, mientras vecinos piden destinar fondos al transporte público y calidad de vida urbana (Joseph Raskin/Google Maps)

Plan de ampliación, tráfico a viviendas públicas y suba de costos

El Departamento de Transporte del Estado de Nueva York evalúa tres alternativas de reparación de puentes a lo largo de un tramo de 1,6 kilometros de la autopista, entre Rosedale Avenue y Boston Road.

Todas las propuestas implican una expansión entre 7,5 y 15 metros del ancho actual de la calzada, condición que las autoridades consideran necesaria para actualizar los estándares de seguridad. Este ensanchamiento llevaría el tránsito —y la contaminación asociada— todavía más cerca de grandes complejos residenciales como los Bronx River Houses.

Dos de los proyectos incluyen la construcción de una vía peatonal y ciclista de aproximadamente 9 metros de ancho, que serviría como apoyo durante la edificación y luego se adaptaría para uso comunitario.

Las estimaciones de costos muestran que estas opciones ascenderían a cerca de USD 800 millones cada una, aproximadamente USD 100 millones más que la propuesta sin pasarela compartida. El inicio de las obras podría concretarse este mismo año, con finalización proyectada para 2032.

La expansión de la autopista fue rechazada por referentes vecinales y ambientales. Siddhartha Sánchez, director ejecutivo de Bronx River Alliance, expresó durante una conferencia de prensa organizada en el Bronx River Art Center: “Ha causado un daño tan grande durante los últimos 60 años que cualquier medida que agrave el impacto parece insensible”.

Opciones de ampliación incluyen una
Opciones de ampliación incluyen una pasarela peatonal y ciclista de 9 metros, pero elevarían el costo a USD 800 millones y generarían molestias en espacios verdes recuperados (Reimagine the Cross Bronx)

Huella histórica de la autopista: expulsión, enfermedad y desigualdad

El diseño de la Cross Bronx Expressway respondió a la visión del urbanista Robert Moses en la década de 1940 y se ejecutó desplazando a decenas de miles de residentes. El biógrafo de Moses, Robert Caro, describió este enfoque como el uso de una “hachuela para carne” sobre la trama urbana.

Actualmente el trazado atraviesa algunos de los barrios más desfavorecidos de Estados Unidos y sostiene un caudal de hasta 150.000 vehículos diarios, una cifra superior al previsto originalmente.

Esta presión vehicular explica en parte los elevados niveles de asma del Bronx. Para Akia Squitieri, directora ejecutiva del Bronx River Art Center, “la autopista ha contaminado nuestros barrios, ha desplazado familias y nos ha dejado con algunas de las tasas de asma más altas del país”.

El Departamento de Transporte del Estado de Nueva York reconoció la necesidad de corregir errores históricos. La comisionada Marie Therese Dominguez destacó la inversión de USD 35 millones en estudios para repensar la autopista, iniciativa presentada como parte de una transformación urbana.

El plan contempla mejorar puentes
El plan contempla mejorar puentes en un tramo de 1,6 km, con obras que podrían prolongarse hasta 2032 y que mantienen dividida a la comunidad local (Google Maps)

Voces del Bronx: salud pública y alternativas al modelo vial dominante

Las preocupaciones por la salud no se limitan a discursos institucionales. “Están matando a mis residentes”, declaró Norma Saunders, presidenta de la asociación de inquilinos de los Bronx River Houses, en referencia a la cercanía creciente de la autopista y su contaminación para inquilinos que ya enfrentan enfermedades respiratorias.

Por su parte, la residente Tiffane Thorpe, madre de tres hijos, remarcó: “Somos un área de descanso para camiones. Está justo frente a mi ventana”.

Los vecinos consideran insuficiente la alternativa de una pasarela peatonal elevada —a casi 30 metros de altura— dado a que resultaría poco práctica y su construcción supondría nuevos años de obras y trastornos en espacios verdes recuperados, como Starlight Park, un área de 5,3 hectáreas transformada tras décadas de abandono.

Por este motivo, los grupos comunitarios proponen destinar la inversión a vías exclusivas para autobuses y bicicletas en las arterias cercanas, bajo jurisdicción municipal. Solicitan la recuperación del proyecto para un “bus way” en Tremont Avenue, corredor por donde transitan 34.000 pasajeros diarios en la línea Bx36, con una velocidad promedio de menos de 8 km/h, una de las más bajas del país.

De acuerdo con una presentación del Departamento de Transporte de la ciudad para 2025, casi el 75% de los hogares en la zona no disponen de automóvil.

El 75% de los hogares
El 75% de los hogares en la zona no posee automóvil, lo que refuerza el reclamo por un transporte público más eficiente y seguro como clave para el desarrollo local (David Dee Delgado for The New York Times)

Transporte público como prioridad para el desarrollo local

La organización civil Transportation Alternatives, a través de su referente Anna Berlanga, sostiene que las soluciones deben enfocarse en “mejorar la vida cotidiana de los residentes”, como madres trabajadoras que dependen de la puntualidad del transporte para mantener sus empleos.

Entre los reclamos figuran mejores condiciones de alumbrado y ciclovías en las transitadas East 174th y East 177th Streets, donde peatones conviven con industrias y depósitos y enfrentan dificultades diarias para acceder al transporte.

El portavoz de la agencia municipal, Vincent Barone, detalló en The New York Times que están revisando propuestas para nuevas vías de bus y bicicleta tras más de dos años de consultas públicas y anticipó que compartirán los avances próximamente.