A un día del ataque, Donald Trump enfrenta tres dilemas clave para terminar con el régimen iraní

El objetivo final de la operación militar ejecutada por EEUU e Israel es eliminar a la teocracia chiíta, pero ese plan geopolítico depende de una sucesión de factores que escapan al control total de la Casa Blanca

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Donald Trump antes de anunciar
Donald Trump antes de anunciar su ataque militar contra Irán, (Palm Beach, Estados Unidos)

(Desde Washington, Estados Unidos) El golpe mortal de Donald Trump contra el líder religioso Alí Khamenei conmocionó a Irán, pero el régimen chiíta aún se mantiene en pie y la administración republicana cavila sobre sus próximos pasos para concluir con una faena geopolítica que puede abrir un capítulo inédito en Medio Oriente.

Trump llegó a Mar -a- Lago el viernes a la noche, y desde ese momento revisa distintas alternativas para terminar con la teocracia iraní.

Junto al presidente de Estados Unidos se alinearon JD. Vance -vicepresidente-, Marco Rubio -secretario de Estado-, Pete Hegseth -secretario de Guerra- y Susan Wiles -jefa de Gabinete- y John Ratcliffe -director de la CIA-, entre otros funcionarios clave de la Casa Blanca.

La eliminación de Alí Khamenei se consideró el primer paso para concluir con la dictadura de los ayatollahs. Fue el golpe inicial en la madrugada de ayer, y demostró la eficacia en la coordinación de la CIA y el Mossad, los servicios de inteligencia externa de Estados Unidos e Israel.

A partir de la confirmación de la muerte de Khamenei, que se validó con imágenes clasificadas que se enviaron desde Teherán, Trump y su staff evaluaron a los posibles sucesores del líder religioso abatido.

Donald Trump habla con el
Donald Trump habla con el director de la CIA, John Ratcliffe, acompañado por la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en el complejo Mar-a-Lago, (Florida, Estados Unidos)

En el análisis que hicieron Trump y sus colaboradores cercanos se concluyó que todos los eventuales sucesores de Khamenei desplegarían una fuerte ofensiva para replicar la caída de su líder religioso.

Pero esa evaluación asumió que la respuesta militar chiíta puede ser más filosa e inteligente si Mojtaba Khamenei -hijo de Alí Khamenei- o Ari Larijani -secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional- ocupan la cúspide del poder iraní.

“Pronto se formará un consejo de liderazgo interino. El presidente, el jefe del poder judicial y un jurista del Consejo de Guardianes asumirán la responsabilidad hasta la elección del próximo líder”, afirmó Larijani, que ya empieza a tomar relevancia en medio de la crisis de la teocracia.

En este contexto, al margen de los posibles teocratas que sucedan a Alí Khamenei, Trump ya anunció que los ataques continuarán hasta que se derrumbe hasta la última piedra del régimen.

“A los miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas armadas y toda la policía, les digo esta noche que deben deponer las armas y gozar de total inmunidad, o de lo contrario, enfrentarse a una muerte segura. Así que depongan las armas. Serán tratados de forma justa con total inmunidad, o se enfrentarán a una muerte segura", sostuvo el Presidente de los Estados Unidos cuando anunció el ataque militar.

Entonces, frente al primer dilema -quién sería el sucesor de Alí Khamenei y como actuar al respecto, Trump se moverá de manera lineal: ni un segundo de tregua hasta la rendición incondicional.

El segundo dilema que debe resolver Trump se asocia a la contra ofensiva que desplegará Irán para vengar la muerte de Alí Khamenei, sus familiares cercanos -una hija y su yerno- y ciertos miembros de la elite que aún rige los destinos de la sociedad iraní.

Desde esta perspectiva, en Mar -a- Lago asumieron anoche que el terrorismo chiíta desplegará una ofensiva que iría más allá de los misiles disparados contra Israel y los países árabes que tienen bases militares de los Estados Unidos.

Hay una coordinación de inteligencia de Israel, la Liga Árabe y el Grupo de los 7 para evitar atentados suicidas ejecutados por células dormidas que se activarían por orden directa de Teherán.

En 1992 y 1994, Hezbollah cometió dos atentados terroristas en Buenos Aires diseñados por la teocracia iraní, en una época sin internet ni inteligencia artificial.

Teherán está en condiciones de cometer ataques terroristas en cualquier capital del planeta.

“La operación ofensiva más feroz de la historia de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán comenzará en cualquier momento”, advirtió la Guarda Revolucionaria Islámica.

Pocos minutos más tarde, Trump replicó a través de su red social Truth.

“Irán acaba de declarar que hoy va a atacar muy fuerte, más fuerte que nunca. ¡Pero mejor que no lo hagan, porque si lo hacen, atacaremos con una fuerza nunca antes vista”, anticipó el Presidente de los Estados Unidos.

Alí Khamenei, el líder religioso
Alí Khamenei, el líder religioso de Irán anulado por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel

La movilización de la sociedad iraní, ese el tercer dilema de Trump.

Además de aprobar una inédita ofensiva bélica contra los ayatollahs, Trump cree en la necesidad de la movilización popular de los iraníes para forzar la caída del régimen chiíta.

El presidente de los Estados Unidos explica que la pinza entre los misiles y la gente en las calles de Teherán puede ser un mecanismo letal para asfixiar a la teocracia de Irán.

Y así argumentó en su discurso en Mar -a- Lago cuando anunció la guerra entre Estados Unidos e Irán:

“Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones. Durante muchos años, han pedido la ayuda de Estados Unidos, pero nunca la han obtenido. Ningún presidente estaba dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche. Ahora tienen un presidente que les da lo que quieren, así que veamos cómo responden. Estados Unidos los respalda con una fuerza abrumadora y devastadora. Ahora es el momento de tomar el control de su destino y desatar el futuro próspero y glorioso que está al alcance de su mano. Este es el momento de actuar. No lo dejen pasar”, afirmó Trump.

Donald Trump sobre el ataque de EEUU a Irán

El presidente republicano ya envió un mensaje contundente a favor de las protestas sociales, pero en Teherán y las principales ciudades iraníes aún se recuerda la masacre ejecutada por Alí Khamenei en las últimas semanas.

Y ese terror a la represión estatal todavía contiene a millones de iraníes que viven en las tinieblas.

Trump durmió en Mar -a- Lago, y hoy a la tarde regresará a Washington. La guerra contra Irán recién empieza, y el final recién ocurrirá cuando la teocracia chiíta sea historia en Medio Oriente.