Los mejores consejos para reducir la tasa de interés por tarjetas de crédito en Estados Unidos

El aumento de los saldos crediticios y el encarecimiento de las tasas de interés sitúan a los consumidores estadounidenses en un contexto cada vez más desafiante para la gestión de deudas familiares

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El saldo promedio de tarjeta
El saldo promedio de tarjeta de crédito en Estados Unidos supera los $6.500 por persona, según el informe de TransUnion (Freepik)

En un escenario donde las tasas de interés de tarjetas de crédito alcanzan niveles históricos y los saldos promedios aumentan, miles de estadounidenses buscan fórmulas para aliviar la presión financiera que implica el uso del crédito.

Con un saldo promedio que supera los USD 6.500 por persona, el reto de administrar deudas y evitar que los intereses se acumulen se vuelve cada vez más complejo para muchas familias. Diversos expertos en finanzas y asesoría crediticia ofrecen estrategias prácticas para negociar mejores condiciones, reducir los costos y prevenir el endeudamiento futuro.

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Solicitar una reducción de la tasa de interés a la emisora de la tarjeta es una estrategia avalada por expertos en finanzas (Adobe Stock)

Situación actual de las tasas y deudas de tarjetas de crédito en Estados Unidos

El panorama de las tarjetas de crédito muestra cifras preocupantes: la tasa promedio ronda el 22% anual, según la Reserva Federal. Sin embargo, quienes tienen antecedentes crediticios negativos pueden enfrentar tasas cercanas al 30%. Los balances acumulados por los usuarios crecieron hasta alcanzar $1,23 billones en el tercer trimestre, lo que representa un aumento del 5,75% respecto al mismo periodo del año anterior.

La cantidad de personas con saldos pendientes también creció, situando el promedio individual apenas por encima de USD 6.500, de acuerdo con el informe de la agencia TransUnion. En este contexto, organizaciones como GreenPath Financial Wellness detectaron que muchos de sus clientes enfrentan déficits mensuales de alrededor de USD 500, lo que agrava la capacidad de pago y amplía el riesgo de morosidad.

Solicitud de reducción de la tasa de interés

Solicitar a la entidad emisora una rebaja en la tasa de interés puede ser el primer paso para reducir el peso de la deuda. Especialistas como Bruce McClary, portavoz de la National Foundation for Credit Counseling, recomiendan entablar este diálogo especialmente si se cuenta con un historial de pagos puntuales y una calificación crediticia sólida, superior a 740 puntos.

Incluso si el puntaje crediticio es inferior pero muestra una tendencia positiva, existe margen para negociar. La reducción posible suele oscilar entre 1 y 3 puntos porcentuales.

Antes de contactar a la entidad, es aconsejable revisar el estado de cuenta, obtener el reporte crediticio y preparar una argumentación basada en la mejora del perfil financiero. La educación financiera y la cortesía durante la llamada pueden marcar la diferencia en la respuesta de la compañía.

La transferencia de saldos a
La transferencia de saldos a tarjetas con tasa promocional cero permite ahorrar intereses, aunque exige cumplir condiciones crediticias (REUTERS)

Opciones alternativas para reducir el costo de la deuda de tarjeta

Existen otras estrategias para disminuir los intereses pagados por el uso de tarjetas. Una de ellas es solicitar la posibilidad de realizar pagos dos veces al mes, vinculados por ejemplo al cobro quincenal del salario. Esta modalidad ayuda a reducir el monto sobre el que se calculan los intereses y puede implementarse por iniciativa propia.

Otra alternativa es la transferencia de saldos a una nueva tarjeta con promoción temporal de tasa cero. Actualmente, los bancos ofrecen periodos sin intereses de entre 12 y 21 meses, aunque suelen exigir un buen puntaje crediticio y el pago de una comisión entre el 3% y el 5% del monto transferido. Es crucial asegurarse de poder saldar la deuda durante el periodo promocional para evitar el retorno a tasas elevadas.

Estrategias ante dificultades para realizar pagos

Cuando la situación financiera impide cumplir con los pagos mínimos, existen mecanismos de alivio temporal. Es posible negociar con la emisora una reducción temporal de la tasa de interés o una pausa en los pagos, conocida como “hardship”, especialmente frente a emergencias como pérdida de empleo o problemas de salud. Estas medidas otorgan un margen para afrontar imprevistos sin deteriorar aún más el historial.

Si las dificultades persisten, los programas de asesoría crediticia de organizaciones sin fines de lucro pueden resultar útiles. Estos servicios ofrecen sesiones gratuitas de revisión presupuestaria y, de ser necesario, la negociación de un plan de gestión de deuda con las entidades financieras. Los planes suelen tener tasas promedio de 6,6% y extenderse por 3 años o más.

Los programas de asesoría crediticia
Los programas de asesoría crediticia ofrecen planes de gestión de deuda con tasas promedio del 6,6% y plazos de varios años, para quienes atraviesan grandes cargas económicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ventajas de las tarjetas emitidas por cooperativas de crédito

Las tarjetas expedidas por cooperativas de crédito suelen tener tasas más bajas que las ofrecidas por bancos o entidades tradicionales. A septiembre, la tasa promedio en cooperativas era del 12%, según la National Credit Union Administration. Estas entidades están sujetas a topes regulatorios, con un máximo autorizado del 15% que fue elevado temporalmente al 18% hasta marzo.

Para acceder a estos productos es necesario cumplir ciertos requisitos de membresía, como residir en determinada área geográfica o haber servido en las fuerzas armadas. Las cooperativas destinan recursos a sus socios y, por ello, mantienen condiciones más favorables para sus integrantes.

El uso del reembolso de
El uso del reembolso de impuestos para pagar deudas es una recomendación clave para sanear las finanzas personales (Freepik)

Recomendaciones para evitar nuevas deudas y gestionar mejor los gastos

La gestión preventiva del gasto es fundamental para no reincidir en el uso excesivo del crédito. Una opción es aprovechar la temporada de devoluciones de impuestos para destinar parte o la totalidad del reembolso, que promedia USD 3.000, al pago de saldos pendientes.

El uso de fondos separados para gastos ocasionales, conocidos como “fondos sinking”, permite anticipar desembolsos estacionales o extraordinarios. Consiste en calcular los gastos previstos del año, dividirlos en 12 y depositar esa cantidad mensualmente, evitando así recurrir a la tarjeta para cubrir imprevistos.

Por otro lado, el método “snowball” para el pago de deudas prioriza saldar primero la tarjeta con menor saldo, lo que genera un incentivo psicológico positivo y refuerza el compromiso con el saneamiento financiero.