El viernes una inundación repentina devastó la región de Texas Hill Country, dejando al menos 13 personas muertas y casi dos docenas de niñas desaparecidas, según informó The Associated Press.
La catástrofe sorprendió a la comunidad en plena madrugada, cuando el agua irrumpió en viviendas y campamentos, arrasando todo a su paso.
La tragedia se desató tras lluvias intensas que, en cuestión de horas, saturaron el suelo y provocaron el desbordamiento de ríos en el centro-oeste de Texas.
Al menos 23 niñas se encuentran desaparecidas

El sheriff del condado de Kerr, Larry Leitha, confirmó que al menos 13 personas fallecieron y decenas permanecen desaparecidas. La región, conocida por su vulnerabilidad a las inundaciones, alberga numerosos campamentos de verano que cada año reciben a miles de niños de todo el estado.
Uno de los focos de la emergencia fue Camp Mystic, un campamento cristiano para niñas ubicado a orillas del río Guadalupe en Hunt, Texas. El vicegobernador Dan Patrick informó que 23 menores que asistían a este campamento estaban desaparecidas la tarde del viernes.
Equipos de rescate desplegaron helicópteros y embarcaciones para buscar a las menores, mientras la angustia se apoderaba de las familias. “Le pido a la gente de Texas que oren seriamente esta tarde, de rodillas, para que encontremos a estas jovencitas”, solicitó Patrick.
La desesperación se reflejó en las redes sociales, donde padres publicaron fotos de sus hijas y pidieron información sobre su paradero.
Decenas de familias recibieron llamadas de funcionarios de seguridad notificando que sus hijas no habían sido localizadas entre las cabañas destruidas y los árboles caídos. Camp Mystic comunicó por correo electrónico a los padres que, si no habían sido contactados directamente, sus hijos estaban contabilizados.
El callejón de las inundaciones repentinas

La ubicación del campamento, en una franja conocida como “el callejón de las inundaciones repentinas”, agrava el riesgo. Austin Dickson, director ejecutivo de la Fundación Comunitaria del Texas Hill Country, explicó que el agua no se filtra en el suelo, sino que “se desliza colina abajo”.
La organización benéfica que dirige recolecta donaciones para apoyar a las entidades que atienden la emergencia. Los líderes del campamento informaron que carecen de electricidad, Wi-Fi y agua corriente, y que la carretera de acceso fue destruida por la crecida.
Otros campamentos cercanos, como Camp Waldemar y Camp La Junta, aseguraron en publicaciones de Instagram que todos sus campistas y personal estaban a salvo. No obstante, la incertidumbre persiste en la zona, donde la alerta de inundación emitida el jueves por la tarde estimó precipitaciones aisladas de hasta 17 centímetros de agua, lo que derivó en una advertencia para al menos 30.000 personas durante la noche.
Una familia sobrevivió a la rapidez y violencia del fenómeno

La vivienda de la familia Burgess, situada frente al río en el barrio de Bumble Bee Hills, al oeste de Ingram, se vio invadida por el agua apenas 20 minutos después de que Erin se despertara por un trueno a las 3:30 horas (hora local). “Llovía bastante fuerte, pero no era para tanto”, relató.
En cuestión de minutos, el agua penetró por las paredes y puertas, obligando a la familia a buscar refugio en un árbol. “Mi hijo y yo flotamos hasta un árbol y nos agarramos a él, y mi novio y mi perro se alejaron flotando. Estuvo perdido un rato, pero los encontramos”, narró emocionada.
La falta de un sistema de alerta adecuado

De acuerdo con la información de The Asssociated Press, Kelly, una residente, reconoció: “No tenemos un sistema de alerta” y “no sabíamos que se avecinaba esta inundación”, pese a las preguntas de periodistas locales sobre las advertencias previas.
“No se preocupen, nadie sabía que se avecinaba una inundación como esta. Tenemos inundaciones constantemente. Este es el valle fluvial más peligroso de Estados Unidos”, afirmó.
El gobernador Greg Abbott anunció que el estado proporcionaba recursos a las comunidades afectadas, incluidas Kerrville, Ingram y Hunt.
Casi la mitad de las muertes por inundaciones están vinculadas a vehículos

Las inundaciones repentinas representan la principal causa de muerte relacionada con tormentas en el país. El año pasado, 145 personas fallecieron por este motivo, según el servicio meteorológico, y el promedio de los últimos 30 años es de 127 muertes anuales.
Un coche puede volverse incontrolable con solo 15 centímetros (6 pulgadas) de agua y ser arrastrado por 46 centímetros (18 pulgadas), lo que lleva a muchos conductores a subestimar el peligro y atravesar zonas inundadas en lugar de buscar rutas alternativas.
El servicio meteorológico advierte que las inundaciones repentinas pueden ocurrir en cualquier lugar. “Los arroyos y riachuelos normalmente tranquilos de su vecindario pueden convertirse en torrentes furiosos si llueve intensamente”. Incluso áreas sin lluvia pueden inundarse si están aguas abajo de una tormenta y reciben el caudal de un arroyo crecido.
Últimas Noticias
El informe oficial reporta baja histórica en homicidios y tiroteos en Nueva York
El último balance de seguridad muestra avances notables en delitos graves, pero alerta sobre el crecimiento de incidentes antisemitas y riesgos en el transporte público durante enero de 2026

The Washington Post anunció la salida de su director ejecutivo Will Lewis
La decisión fue tomada tras los despidos que informó el periódico días atrás. El británico será reemplazado por Jeff D’Onofrio, hasta ahora director financiero

“Hemos recibido el mensaje, pagaremos”: Savannah Guthrie publicó un nuevo video tras la desaparición de su madre
La reconocida presentadora de NBC volvió a pedir por el regreso de su madre Nancy, cuyo caso es investigado como un presunto secuestro

Quiénes pueden quedar exentos del examen de inglés para obtener la ciudadanía estadounidense
La autoridad migratoria federal contempla excepciones para solicitantes de edad avanzada que acrediten una permanencia legal prolongada en el país, según su normativa vigente

Una mujer murió tras ser pisoteada por caballos que solía alimentar en una zona residencial de Florida
Autoridades locales señalaron que el hecho fue accidental y descartaron la intervención de terceros tras las primeras pericias en el lugar


