El pueblo de Murcia al que siempre vuelve Javier Calvo, director de ‘La bola negra’: calas vírgenes, un castillo medieval y paisajes de película

Ubicado en el límite con Almería, Águilas combina historia milenaria, imponentes fortalezas y calas protegidas

El pueblo de Murcia al que siempre vuelve Javier Calvo. (Montaje)
El pueblo de Murcia al que siempre vuelve Javier Calvo. (Montaje)
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El cineasta Javier Calvo vive uno de los momentos más dulces de su carrera tras ser galardonado con el premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes por La bola negra y ser elegido por la Academia para representar a España en los Premios Oscar. Sin embargo, cuando el director madrileño busca desconectar de la industria, su destino de descanso sigue siendo el mismo desde que era apenas un bebé: Águilas, un pueblo costero situado en el extremo suroeste de la Región de Murcia.

El vínculo de Calvo con este enclave mediterráneo no es casual. Sus abuelos adquirieron hace décadas una vivienda junto al mar en la localidad. Desde entonces, la residencia familiar ha congregado cada verano a varias generaciones de los suyos. Tal es su arraigo con el municipio que en 2025 fue nombrado pregonero de Carnaval, oportunidad en la que expresó públicamente el profundo significado que este rincón tiene en su vida personal y en su faceta creativa.

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De asentamiento romano a fortaleza medieval

Ubicado en el límite costero que separa Murcia de la provincia de Almería, Águilas combina riqueza monumental con un entorno natural privilegiado. Su historia se remonta a la prehistoria y a asentamientos de las culturas argárica, fenicia, romana y musulmana, cuyos vestigios se conservan en el Museo Arqueológico Municipal. De hecho, los historiadores señalan que su nombre proviene de un asentamiento romano conocido como Aguilae, denominación que más tarde mutaría en el siglo XI a la voz árabe Hisn al-Aqila o el ‘Castillo de Aquila’.

Torre de Cope en Águilas, Murcia. (Turismo Águilas)
Torre de Cope en Águilas, Murcia. (Turismo Águilas)

Sin embargo, la fisonomía urbana actual de la villa comenzó a configurarse en el siglo XVIII bajo el impulso ilustrado del rey Carlos III, quien buscaba dar una salida marítima eficaz a la producción agrícola y minera de Lorca y su comarca.

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El gran símbolo arquitectónico del municipio es el Castillo de San Juan de las Águilas, levantado originalmente en 1756 por Fernando VI para proteger la costa de los ataques piratas berberiscos. Situado sobre el cerro de Punta Negra a unos 85 metros sobre el nivel del mar, domina de forma imponente la bahía.

Hoy en día, esta fortaleza restaurada y musealizada ostenta la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). A sus pies se localiza también el Faro de Punta Negra, que junto a estructuras como la Torre del Santo Cristo o los castillos de Tébar y de los Chuecos completa la red defensiva e histórica de la zona.

Playa Los Cocedores en Águilas, Murcia. (Turismo Águilas)
Playa Los Cocedores en Águilas, Murcia. (Turismo Águilas)

Playas vírgenes y la huella de la ingeniería británica

Más allá de sus fortalezas e historia milenaria, el gran atractivo que sedujo a Javier Calvo radica en la espectacularidad de su línea de costa. Águilas alberga el Embarcadero del Hornillo, una imponente estructura industrial de acero y hormigón diseñada por el ingeniero Domingo Muguruza e inaugurada en agosto de 1903. Concebida bajo los estándares de la ingeniería británica para transportar el hierro de las minas de Bacares directamente a los barcos mediante ferrocarril, este monumento es hoy considerado otro de los grandes Bienes de Interés Cultural del municipio.

En lo natural, la localidad se encuentra rodeada por espacios protegidos de enorme valor ecológico. Por un lado, forma parte del Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre, un tramo de 17 kilómetros de costa virgen caracterizado por dunas fósiles, ramblas y praderas submarinas. Por otro, se integra en el Paisaje Protegido de Cuatro Calas, donde destacan playas emblemáticas como Calarreona, La Higuerica, La Carolina y Los Cocedores. Un auténtico paisaje de película rodeado de aguas cristalinas.

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