Por qué el INE ha corregido el dato de crecimiento de España del año pasado: dos décimas menos por el consumo y las exportaciones

El organismo revisó también al alza el crecimiento de 2024, hasta el 3,7%, y fijó como definitivo el de 2023, en el 2,4%, tras incorporar nuevas fuentes estadísticas

Personas llevan bolsas de la compra mientras caminan por una calle comercial. REUTERS/Guglielmo Mangiapane
Personas llevan bolsas de la compra mientras caminan por una calle comercial. REUTERS/Guglielmo Mangiapane
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El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este viernes que la economía española creció un 2,6% en 2025, dos décimas menos de lo estimado inicialmente, y elevó dos décimas el avance de 2024, hasta el 3,7%. La corrección forma parte de la revisión ordinaria de la Contabilidad Nacional Anual y también dejó cerrado de forma definitiva el crecimiento de 2023 en el 2,4%, una décima por debajo del dato provisional que manejaba hasta ahora el organismo.

Las nuevas cifras sitúan el Producto Interior Bruto (PIB) a precios corrientes de 2025 en 1.690.012 millones de euros, 2.860 millones más que la estimación inicial. La Renta Nacional Bruta (RNB), por su parte, alcanzó los 1.693.738 millones de euros, un 0,5% por encima del nivel calculado en marzo por la contabilidad trimestral de los sectores institucionales.

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Menor aporte de la demanda interna y externa en 2025

El recorte de dos décimas en el crecimiento de 2025 se explica por una menor contribución tanto de la demanda interna como de la externa al PIB. La demanda interna aportó 3,4 puntos porcentuales, frente a los 3,5 calculados en marzo, mientras que la demanda externa restó 0,8 puntos, una décima más de lo previsto.

El consumo de los hogares se ajustó del 3,4% al 3,1%, tras la incorporación de los resultados de la Encuesta de Presupuestos Familiares y de información de registros administrativos. El gasto de las Administraciones Públicas, en cambio, mantuvo su tasa en el 2,4%, después de incorporar nuevos datos de la contabilidad pública y de actualizar los deflactores de sus componentes.

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En un "escenario de incertidumbre", el Gobierno actualiza su cuadro macroeconómico. Carlos Cuerpo detalla que la evolución de los precios obliga a un ajuste automático al alza de la inflación, elevando el deflactor del PIB del 2,1% al 3,1%.

La formación bruta de capital, por su parte, se revisó al alza, hasta el 6% frente al 5,8% calculado previamente. Este ajuste se explica, sobre todo, por el crecimiento del 73% en términos corrientes de la variación de existencias, un comportamiento que, según el INE, estuvo en línea con los aumentos registrados en otros países europeos. Dentro de este agregado, la formación bruta de capital fijo se estimó en el 5,4%, frente al 5,8% previo, por la revisión al alza del índice de precios de la vivienda.

En el frente externo, las exportaciones se desaceleraron del 3,6% al 2,6% tras la revisión de la balanza de pagos, mientras que las importaciones también se corrigieron, del 6,2% al 5,5%.

Un proceso rutinario, no un error de cálculo

Estas correcciones responden al funcionamiento habitual del sistema estadístico español, no a un fallo puntual. Cada año de referencia atraviesa cuatro revisiones sucesivas antes de convertirse en definitivo: una estimación inicial en enero, un ajuste en marzo, un dato avance en septiembre del año siguiente, uno provisional un año después y la cifra definitiva dos años más tarde. Bajo este esquema, 2023 completó su recorrido y quedó fijado en el 2,4%; 2024 pasó de avance a provisional, y 2025 sigue siendo estimación avance, sujeta a nuevos ajustes.

El principal motivo del recorte en 2025 fue la incorporación, por primera vez para un dato avance, de registros administrativos de contabilidad empresarial de cerca de 1.350.000 empresas. A esto se sumaron la Encuesta de Presupuestos Familiares, el avance de las Cuentas Económicas de la Agricultura y datos actualizados de comercio exterior y de las Administraciones Públicas. El proceso se coordinó con el Banco de España, responsable de la Balanza de Pagos, y con la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), a cargo de las Cuentas Públicas, para mantener la coherencia del marco contable.

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