El acueducto romano del siglo I escondido en un pueblo de Granada que tiene 11 kilómetros de extensión

Este acueducto es uno de los principales atractivos de la localidad y a día algunos de sus tramos siguen teniendo su función original

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El Acueducto de Almuñécar, en
El Acueducto de Almuñécar, en Granada (Adobe Stock).

El legado romano en España se manifiesta en obras que han atravesado siglos y paisajes, y que aún sorprenden por su solidez y belleza. Desde acueductos majestuosos hasta termas, calzadas y ciudades completas, la huella de Roma se integra en el día a día de muchos rincones del país. Ejemplos como el Acueducto de Segovia, el Teatro de Mérida o las murallas de Lugo, son solo una parte del formidable patrimonio que el Imperio dejó en la península.

Este conjunto de monumentos, muchos de ellos inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, no solo aporta valor histórico, sino que constituye una fuente inagotable de atracción turística. La Alhambra, la Catedral de Burgos o la Mezquita-Catedral de Córdoba, son algunos de los emblemas más visitados, aunque existen joyas menos conocidas que merecen un lugar en la memoria colectiva.

Una joya romana en la Costa Tropical

En la localidad granadina de Almuñécar, a orillas del mar y entre huertos, se alza uno de los acueductos romanos mejor conservados de Andalucía: el Acueducto de Almuñécar. Esta obra de ingeniería fue construida en el siglo I y declarada Bien de Interés Cultural en 1931. Aunque no goza de la fama de otros monumentos, el acueducto recorre casi once kilómetros por el municipio y sigue asombrando a quienes lo descubren.

El Acueducto de Almuñécar, en
El Acueducto de Almuñécar, en Granada (Adobe Stock).

Sin embargo, tenía la función fundamental de abastecer de agua a la antigua ciudad romana de Sexi Firmum Iulium. El sistema captaba el agua de manantiales cercanos y la conducía a través de arcos y canales hasta diferentes puntos de la ciudad, incluyendo la factoría de salazón, las termas y las viviendas. Actualmente, se conservan cinco tramos principales: Torrecuevas, la Carrera y los conocidos como tramos I, II y III de Río Seco. El trazado permite reconstruir el ingenio de los arquitectos y su capacidad para sortear desniveles y adaptar la infraestructura al accidentado terreno de la comarca.

El acueducto como escenario y símbolo cultural

A día de hoy, algunos puntos del acueducto aún cumplen una función hidráulica, lo que lo convierte en un ejemplo vivo de la pervivencia de las soluciones romanas. El tramo más popular entre los visitantes es el de La Carrera, integrado en los circuitos turísticos gracias a su ubicación accesible y a la cercanía de la Plaza Mayor. Los pilares de este sector muestran una ligera inclinación hacia el este y una decoración singular, lo que sugiere la presencia de una antigua calzada romana bajo sus arcos, que unía Linares con Málaga. Las excavaciones arqueológicas de finales de los años noventa en esta zona también permitieron descubrir unas termas romanas, ampliando el valor patrimonial del enclave.

Más allá de su valor histórico, el acueducto se ha convertido en un escenario para la vida cultural de Almuñécar. El tramo del Cercado de la Santa Cruz, situado en el parque del acueducto, destaca por la altura de sus arcos y las vistas que ofrece desde la colina. Este espacio se utiliza hoy para la celebración de eventos como el Festival de Teatro Grecolatino Sexi Firmum Iulium, que recupera la tradición teatral de la Antigüedad y acerca el patrimonio a nuevas generaciones.

Los Baños de la Hedionda, ubicados en el municipio malagueño de Casaras, tienen más de 2.000 años y se dice que ahí se bañó el mismísimo Julio César

Cómo llegar

Desde Granada, el viaje es de alrededor de 1 hora por la carretera A-44. Por su parte, desde Málaga el trayecto tiene una duración estimada de 55 minutos por la vía A-7.