
Apenas tiene 2.000 habitantes y su tamaño es reducido. Pero lo cierto es que Alcossebre (Alcocéber) se ha consolidado como uno de los pueblos más bonitos de Castellón. Esto no es de extrañar, si se tiene en cuenta que alberga playas con manantiales, calas salvajes y miradores. Y es que la localidad está situada entre el mar y la montaña, lo que la convierte en un destino ideal para quienes quieren bañarse en lugares espectaculares, pero también para los amantes de la naturaleza y las rutas de senderismo por la Sierra de Irta.
A los pies de la Sierra de Irta, Alcossebre conserva playas vírgenes donde aún se respira tranquilidad, algo poco habitual en la Costa Azahar. Con más de 10 kilómetros de litoral, la localidad destaca por su entorno natural, su variada oferta de actividades y un clima privilegiado. Ubicada a solo 50 kilómetros al norte de Castellón de la Plana, este núcleo que pertenece al municipio de Alcalá de Chivert ha evitado la urbanización masiva, lo que realza su atractivo como un destino con riqueza cultural y propuestas de ocio durante todo el año.
Un lugar ideal para disfrutar de calas salvajes
Desde el paseo marítimo de Alcossebre, las vistas alcanzan las islas Columbretes, un archipiélago volcánico protegido que destaca por su riqueza medioambiental y al que se organizan excursiones desde el puerto local. Muy cerca, el puerto deportivo de Las Fuentes ofrece opciones para deportes náuticos, gastronomía y ocio, consolidando a la localidad como un punto de interés para quienes buscan mar y actividades variadas.
La costa de Alcossebre está compuesta de cinco playas principales, donde Las Fuentes se posiciona como la más emblemática, según Turismo de la Comunitat Valenciana, gracias a sus peculiares manantiales de agua dulce. La Playa Romana, por su parte, sobresale por su amplitud y elevado valor ecológico.
Más allá de las extensas playas, los visitantes encuentran en las calas salvajes de la Sierra de Irta un refugio natural e íntimo, ideal para el esnórquel y la observación del fondo marino. Espacios como la Cala Mundina o la Cala Ribamar destacan por su singular belleza, en un entorno donde la naturaleza y la tranquilidad son protagonistas.
Once rutas de senderismo: ocho para senderistas y tres para ciclistas

La ubicación de Alcossebre a los pies de la Sierra de Irta la convierte en un enclave ideal para actividades al aire libre, con once rutas señalizadas: ocho para senderistas y tres para ciclistas. Entre los puntos más atractivos de la sierra sobresale la ermita de Santa Lucía, situada a 300 metros de altitud, desde donde se obtienen panorámicas excepcionales tanto del entorno natural como del mar Mediterráneo y de las islas Columbretes.
En cuanto al patrimonio monumental, destaca el castillo de Xivert, al que se accede por una sencilla ruta de menos de cuatro kilómetros, y que ofrece vistas espectaculares de la Sierra de Irta. Otros enclaves importantes son la torre Ebrí, la ermita del Calvario y el Prigo del Rey.
Quienes exploran estos senderos o rutas cicloturistas encuentran miradores estratégicos ideales para contemplar e inmortalizar atardeceres únicos con la sierra como fondo, haciendo de Alcossebre un destino predilecto para los entusiastas de la naturaleza.
Cómo llegar a Alcossebre
Desde Castellón de la Plana, que se encuentra a 50 kilómetros, la carretera nacional N-340 y la autopista AP-7 permiten un acceso directo en coche a Alcossebre.
La localidad también dispone de conexiones de autobús que la enlazan con Alcalá de Chivert, donde hay estación de tren. Desde allí, taxis y servicios regionales cubren el trayecto hasta la costa de Alcossebre.
Últimas Noticias
El faro romano que lleva iluminando casi 20 siglos las costas de Galicia: es Patrimonio Mundial de la Unesco, mide 55 metros y todavía sigue en funcionamiento
La construcción, levantada hace casi 2.000 años, conserva parte de su estructura romana y se puede visitar en A Coruña

Siete rutas de senderismo en Barcelona para conectar con la naturaleza este otoño: de Montserrat al Montseny
Itinerarios que conectan con cascadas, bosques y miradores para disfrutar la ciudad condal con otra mirada

El pueblo más bonito de España para visitar en octubre, según National Geographic: con un antiguo palacio y una historia ligada a la literatura
Esta localidad se encuentra es el núcleo principal del Valle de Baztán y su arquitectura tiene gran protagonismo

La historia de la Casa del Cordón, el gran palacio burgalés que acogió a algunos de los personajes más poderosos de Europa
La antigua residencia de los Condestables de Castilla fue escenario de varios episodios clave de la monarquía española: los Reyes Católicos recibieron allí a Cristóbal Colón y Felipe el Hermoso murió en el edificio en 1506

Murallas, un puente medieval y bosques de colores: el pueblo de Teruel que debes visitar en otoño
Con 242 vecinos, fue seleccionado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España con una riqueza especial en gastronomía por el jamón y las trufas negras




