
Con el paso de los años, el municipio de Lekeitio ha ido asentando su popularidad entre la comunidad local y visitante. Situado a orillas del golfo de Vizcaya, este pueblo se ha convertido en uno de los destinos predilectos entre quienes buscan disfrutar de la cultura vasca en un entorno tranquilo y auténtico.
Con sus estrechas calles adoquinadas, casas tradicionales y un puerto pesquero lleno de vida, esta pequeña localidad lleva la historia de la comunidad a su punto más alto. Viajar a este lugar es emprender un viaje a través del tiempo y la cultura. Además, sus playas, como la de Isuntza y Karraspio, son el refugio perfecto para quienes quieran relajarse frente a las aguas del Cantábrico.
PUBLICIDAD

Qué ver en Lekeitio: un paseo por la localidad
Esta pequeña villa pesquera ofrece a los visitantes la oportunidad de explorar su rico pasado histórico, disfrutar de la hospitalidad de sus habitantes y admirar la belleza indómita de la costa cantábrica. De esta forma, el casco histórico de Lekeitio conserva la esencia marinera, con la calle Arranegi, donde se pueden apreciar los palacios blasonados junto a las modestas casas de pescadores, y la plaza Arrenegiko Zabala, antigua sede del mercado de pescado. En la costa, el puerto, rodeado de casas de colores y lleno de barcos, es uno de los puntos más pintorescos de la villa, con el espigón ofreciendo vistas privilegiadas y acceso a algunos de los mejores restaurantes de cocina local.
Mientras tanto, la basílica de Santa María de la Asunción es uno de sus monumentos más destacados. Se trata de un imponente ejemplo de gótico tardío, situado frente al Ayuntamiento, en un edificio de estilo barroco. Mientras tanto, otro de los principales atractivos de este rincón vizcaíno es la posibilidad de llegar caminando hasta la Isla de Garraitz, también conocida como San Nicolás. El visitante sólo podrá llegar a ella si aprovecha la baja mar: la pasarela natural de la playa de Isuntxa ofrece así una experiencia única.
PUBLICIDAD
Las playas de Lekeitio
Y entre las joyas que integran al municipio, es importe no olvidarse de sus playas. Por un lado, la playa de Isuntza, ubicada junto al casco urbano, es la más visitada por su fácil acceso y aguas tranquilas, lo que la convierte en una opción ideal para familias.
Por su parte, la playa de Karraspio, situada en el municipio vecino de Mendexa, es también una buena alternativa para quienes quieran disfrutar de un día de playa. Con su arena fina y dorada, este enclave es más amplio y menos concurrido que el anterior.
Cómo llegar
Quienes quieran llegar a Lekeitio en coche desde Bilbao, deberán tomar la autopista A-8 en dirección a Donostia-San Sebastián. Después de unos 30 kilómetros, se encontrarán con la salida Mundaka/Gernika-Lumo (salida 86). Tras ella, deberán continuar por la carretera BI-635 hacia Gernika y, una vez allí, seguir las indicaciones que llevan por la carretera BI-638, que conduce directamente al destino. El trayecto tendrá una duración aproximada de una hora y quince minutos.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
De un mar a otro: la ruta a pie de 3.500 kilómetros que cruza Europa de norte a sur
La ruta empieza en la península de Hel, atraviesa las Dolomitas y termina en el Adriático

El refugio de Aitana y Plex en Tailandia: unas vacaciones exóticas, un vídeo viral y un grupo de amigos en su viaje más secreto
La pareja lleva poco más de un año de relación y no han dudado en descansar unos días antes de que la cantante retome su gira

El monasterio de San Juan de la Peña cerrado por el incendio de Huesca: así es el enclave que fue cuna del Reino de Aragón
Las llamas obligaron a evacuar de urgencia los restos de tres reyes medievales y otras piezas del panteón real del cenobio aragonés

Escondida en los Picos de Europa, se asienta una comarca sobre la ladera de la montaña con un monasterio de más de 10 siglos
Sus valles aislados preservaron durante siglos casas de piedra y tradiciones centenarias

El refugio salvaje de Sara Carbonero desde el que recuerda a su madre: ruta por el Amazonas ecuatoriano, rodeada de animales y acompañada de su pareja
Tras su paso por Quito, la periodista se ha adentrado en la selva y se ha topado con una señal que le ha evocado a su madre



